El malestar ha llevado al Departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte por Carretera, en el que están integradas Fenadismer y el resto de organizaciones representativas del sector, a anunciar que exigirá responsabilidades personales y patrimoniales por las decisiones que limiten de forma injustificada el derecho a la libre circulación.
Restricciones recurrentes y sin evaluar el impacto
Según denuncia el Comité, las administraciones recurren de manera reiterada a prohibiciones y restricciones a la circulación de vehículos de mercancías, amparándose en distintos argumentos, sin valorar adecuadamente las consecuencias que estas medidas provocan.
El impacto no se limita al propio sector del transporte. Las asociaciones subrayan que los bloqueos afectan a toda la cadena de suministro y, en última instancia, a la sociedad en su conjunto, al poner en riesgo el abastecimiento y encarecer los costes logísticos.
Miles de camiones inmovilizados por una previsión fallida
Como ejemplo reciente, el Comité recuerda lo ocurrido hace apenas dos semanas, cuando miles de camiones fueron paralizados a partir de una previsión meteorológica que finalmente no se cumplió. Para el sector, este episodio evidencia la falta de proporcionalidad y de criterios objetivos en la toma de decisiones.
Las asociaciones consideran inaceptable que, ante cualquier escenario de riesgo potencial, la respuesta automática sea retirar los camiones de la carretera, sin analizar alternativas ni coordinar soluciones con los profesionales afectados.
El derecho a la libre circulación, en el centro del conflicto
El Departamento de Mercancías del Comité Nacional del Transporte por Carretera sostiene que no se puede vulnerar de forma sistemática el derecho a la libre circulación de personas y mercancías, un principio básico para el funcionamiento de la economía.
En este sentido, el Comité ha anunciado que emprenderá acciones para depurar responsabilidades cuando las restricciones sean consecuencia de decisiones injustificadas por parte de autoridades o colectivos. A su juicio, se trata de prácticas que no deberían tener cabida en sociedades avanzadas, donde los problemas no pueden resolverse simplemente apartando a los camiones de la vía pública.
El mensaje del sector es claro: la seguridad vial y la gestión de riesgos son necesarias, pero deben abordarse con criterios técnicos, diálogo y proporcionalidad, sin convertir al transporte de mercancías en el recurso fácil ante cualquier contingencia.










