Guardia Civil (imagen ilustrativa)

Falsos policías roban en Alicante un camión con ropa valorada en casi un millón de euros

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Dos vehículos con luces similares a las policiales, varios asaltantes armados y un camión cargado con prendas valoradas en casi un millón de euros. Así fue el espectacular robo registrado cerca de Alicante, donde los delincuentes se hicieron pasar por agentes, obligaron al conductor a bajar de la cabina y huyeron con el conjunto completo. El caso vuelve a poner el foco en una táctica ya utilizada contra transportistas en Alemania: simular un control para apoderarse de toda la carga.

Este texto ha sido elaborado íntegramente por una persona, no por una inteligencia artificial. Refleja el conocimiento y la experiencia del redactor que lo creó.

Los datos clave:

  • Durante la noche del 16 al 17 de septiembre de 2026, un camión que transportaba ropa de Inditex fue asaltado en las inmediaciones de Alicante.
  • La mercancía sustraída, compuesta en gran parte por prendas de Zara, estaba valorada en casi un millón de euros.
  • Los autores utilizaron dos vehículos. Uno de ellos llevaba una barra luminosa parecida a la de un coche policial camuflado.
  • Dos hombres armados sacaron al conductor de la cabina y tomaron el control del camión y el remolque.
  • La Policía analiza las grabaciones de cámaras de vigilancia y tráfico. A fecha del 21 de septiembre, no se habían practicado detenciones.

Según informó la cadena española laSexta, citando fuentes de la Policía Nacional, el robo tuvo lugar en el polígono industrial de El Espartal, a las afueras de Alicante. El conductor transportaba desde Almería un cargamento de prendas pertenecientes al grupo Inditex.

Los delincuentes no esperaron a que el camionero se detuviera para descansar. Interceptaron el vehículo cuando se aproximaba al polígono industrial y prepararon una escena que hacía pensar en una inspección rutinaria en carretera.

Luces policiales y armas para tender la emboscada

La cadena autonómica À Punt señaló que el asalto ocurrió poco antes de las 3:30 de la madrugada. Cuando el conductor se acercaba a la rotonda de acceso a El Espartal, dos vehículos de gran potencia, uno negro y otro rojo, realizaron una maniobra que le obligó a detenerse bruscamente.

El coche rojo llevaba una barra luminosa similar a la utilizada en vehículos camuflados de la Policía Nacional o de la Guardia Civil. De él bajaron dos hombres armados con pistolas. Tras identificarse como agentes, entraron en la cabina, amenazaron al conductor y le ordenaron abandonar el camión.

Los asaltantes se hicieron entonces con el conjunto completo y se dirigieron hacia Alicante. El conductor perdió de vista el vehículo mientras este continuaba en dirección a la autovía A-31.

El conductor se quedó sin camión y sin teléfono

Tras el robo, el transportista no pudo pedir ayuda de inmediato porque su teléfono móvil había quedado dentro de la cabina sustraída. Otro camionero que salía del polígono se detuvo para auxiliarle y le prestó su teléfono. Con él, la víctima llamó al servicio de emergencias a través del 112.

De acuerdo con À Punt, en la operación participaron cuatro hombres, aunque fueron dos los que se enfrentaron directamente al conductor y lo intimidaron con armas. El remolque transportaba prendas de Inditex, muchas de ellas de la marca Zara. El valor estimado del envío rozaba el millón de euros.

La Policía sigue el rastro de las cámaras

La investigación corre a cargo de la unidad de robos de Alicante, integrada en la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta, conocida como UDEV.

Los investigadores están revisando las imágenes captadas por las cámaras instaladas en los alrededores del polígono, tanto los sistemas de vigilancia viaria como los equipos de los negocios de la zona. También se están analizando las grabaciones del tráfico en las autovías A-31 y A-79.

Los agentes intentan determinar cuándo comenzaron los sospechosos a seguir al camión, cómo llegaron al punto de la emboscada y qué ruta utilizaron para escapar con el vehículo y la mercancía.

LaSexta informó de que, a fecha del 21 de septiembre, no se había detenido a nadie por este caso. La Policía mantiene abiertas todas las líneas de investigación. En ese momento, ni el camión ni la carga habían sido recuperados.

España ya ha sufrido otros robos con falsos agentes

El asalto de Alicante no es el primer caso registrado en España en el que delincuentes se disfrazan de policías para hacerse con un camión completo.

À Punt recordó un caso ocurrido en diciembre de 2025 en la A-3, cerca de Belinchón. En aquella ocasión, varios delincuentes que se hicieron pasar por agentes de la Guardia Civil atacaron un vehículo que transportaba bolsos de lujo.

Los sospechosos retuvieron al conductor durante varias horas mientras trasladaban la mercancía a otros vehículos. Cuatro hombres presuntamente implicados fueron detenidos a finales de marzo de 2026 en Torremocha del Jarama, en la Comunidad de Madrid.

Ambos episodios tienen en común algo más que los uniformes y los accesorios policiales falsos. En los dos casos, los delincuentes eligieron mercancías de alto valor y utilizaron una inspección ficticia para tomar el control del conductor y del vehículo.

Los camioneros alemanes también han sufrido controles falsos

La suplantación de agentes lleva años siendo una amenaza conocida para los transportistas que circulan por Alemania.

En marzo de 2026, Trans.info informó de un caso ocurrido en la A2, cerca de Ingersleben. Un camionero de 48 años se había detenido en el arcén tras sufrir una avería. Poco después, un coche camuflado se colocó a su lado y de él bajó un hombre con una chaqueta en la que se leía «Polizei».

Cuando el conductor fue a buscar su documentación, el supuesto agente aprovechó la distracción para sustraer dinero de la cabina y huir junto con un cómplice. La Policía alemana cifró el botín en una cantidad de tres cifras bajas.

En 2020 se produjo otra estafa en la A7 alemana. Una furgoneta blanca se colocó delante del camión conducido por una mujer de 48 años y mostró el mensaje «Bitte folgen», que significa «siga a este vehículo».

La transportista siguió a la furgoneta hasta una zona de estacionamiento. Allí, dos hombres vestidos de civil le enseñaron brevemente lo que parecían ser placas policiales y afirmaron que iban a comprobar su tarjeta de conductor. La acusaron de varias infracciones y consiguieron que pagara 350 euros en el acto para evitar una multa mayor. Cuando pidió un recibo, ambos se marcharon en el vehículo.

En todos estos casos, los delincuentes se aprovecharon de la confianza que inspiran las personas que se presentan como agentes de la autoridad. En Alicante, sin embargo, recurrieron al mismo engaño para robar un camión cargado con ropa valorada en casi un millón de euros, en lugar de limitarse a sustraer dinero.

Cómo distinguir una inspección real de una trampa

Encontrarse con un coche camuflado equipado con luces intermitentes no significa automáticamente que se trate de una estafa. Los cuerpos policiales también utilizan este tipo de vehículos. Precisamente por eso, la maniobra empleada en Alicante puede resultar difícil de detectar, sobre todo de noche o cuando se circula por un país desconocido.

Si la situación parece sospechosa y hacerlo no entraña riesgo, el conductor puede pedir a quienes dicen ser agentes que muestren su identificación. También puede contactar con las autoridades utilizando un número de teléfono obtenido por su cuenta.

En España, el número general de emergencias es el 112. La Guardia Civil también atiende llamadas durante todo el día en el 062.

Durante un asalto con armas, la prioridad debe ser siempre proteger la vida. No merece la pena exponerse para defender el camión o la carga, por valiosa que sea. Como recuerdan las recomendaciones policiales ante un robo, los bienes pueden recuperarse o sustituirse; una vida perdida o una lesión permanente, no.

Si los atacantes amenazan al conductor con un arma, no debe intentar enfrentarse a ellos ni recuperar el vehículo por su cuenta. Hay que pedir ayuda en cuanto pueda hacerse sin poner en peligro la seguridad.

 

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