El conductor eslovaco omitió deliberadamente registrar su actividad en el tacógrafo, de modo que el vehículo mostraba falsamente pausas durante 3.035 kilómetros, mientras en realidad estaba conduciendo. La autoridad checa de inspección de transporte INSID informó del caso, y gracias a los datos del tacógrafo se pudo reconstruir todo el recorrido con detalle.
Infracciones extremas de la jornada laboral
El análisis de los datos reveló varias violaciones graves:
- Durante cinco noches, el conductor no descansó ni una sola vez más de 5 horas y 26 minutos, cuando el mínimo exigido es de 9 horas.
- Antes del último día de conducción, descansó únicamente 3 horas y 43 minutos.
- Durante varios días, el vehículo circuló por carreteras europeas conducido por un conductor extremadamente fatigado, representando una seria amenaza para la seguridad vial.
Gracias al tacógrafo inteligente, fue posible comparar los datos de la tarjeta del conductor con la posición real del vehículo, demostrando de manera inequívoca que la ruta se completó en un tiempo que sería imposible respetando las pausas y descansos obligatorios.
Responsabilidad del transportista y consecuencias económicas
En este tipo de casos, la responsabilidad recae sobre el transportista, no sobre el conductor. En la situación analizada, la autoridad checa de inspección de transporte impuso a la empresa un depósito de 150.000 coronas checas, equivalente a aproximadamente 6.200 euros.









