El acuerdo firmado el 17 de enero pretendía crear una zona de libre comercio que abarcase a más de 700 millones de consumidores y reforzar la posición geoestratégica de la Unión Europea. Sin embargo, las disputas políticas, la oposición de algunos Estados miembros y las protestas masivas de agricultores en Estrasburgo llevaron a la decisión de remitir el acuerdo al TJUE.
Un estrecho margen decidió remitir el caso al TJUE
En la votación en el Parlamento Europeo 334 eurodiputados apoyaron solicitar el dictamen del TJUE, 324 votaron en contra y 11 se abstuvieron. Como resultado, la ratificación del acuerdo ha quedado suspendida al menos hasta que el Tribunal emita su dictamen, lo que podría tardar incluso más de un año. Solo después del análisis del TJUE el Parlamento Europeo podrá votar para aprobar o rechazar el acuerdo.
Disputa sobre el mecanismo de reequilibrio y consecuencias para la UE
En el centro de la controversia está el denominado mecanismo de reequilibrio, que permite a los países del Mercosur adoptar medidas compensatorias si futuras normas de la UE restringen sus exportaciones a Europa. Los críticos temen que esto también abarque futuras regulaciones sobre estándares medioambientales y de calidad.
Remitir el acuerdo al TJUE implica suspender el proceso de ratificación en el Parlamento Europeo, bloqueando las decisiones políticas durante muchos meses. Mientras tanto, la Comisión Europea podría, en teoría, aplicar el acuerdo de forma provisional, pero tales pasos podrían desencadenar tensiones entre las instituciones de la UE.
Protestas de agricultores y presión política
La decisión de los eurodiputados también estuvo influida por manifestaciones masivas de agricultores en Estrasburgo, que durante varios días bloquearon la zona alrededor del Parlamento con vehículos agrícolas. Su voz también se hizo visible en las redes sociales, donde políticos destacaron el papel de las protestas para lograr la suspensión del acuerdo.
La oposición en el Parlamento Europeo y algunos políticos de Polonia, entre ellos Krzysztof Hetman y Adam Jarubas, presentaron una moción para remitir el acuerdo al TJUE. El ministro de Agricultura, Stefan Krajewski, señaló que, si el Parlamento Europeo no toma medidas, Polonia emprenderá su propia acción legal a nivel nacional.
Un Parlamento dividido, decisiones difíciles de prever
La votación reveló profundas divisiones políticas en el Parlamento Europeo. El grupo más grande, el Partido Popular Europeo, se opuso formalmente a remitir el caso al TJUE, pero algunos de sus eurodiputados —incluidos de Polonia, Francia, Austria y Bélgica— apoyaron solicitar el dictamen del Tribunal.
Los observadores señalan que el apoyo a remitir el caso al TJUE no se debió únicamente a argumentos jurídicos, sino que también fue una respuesta a tensiones políticas y a la preocupación por proteger los intereses de los agricultores en los Estados miembros.
¿Qué sigue para el acuerdo con Mercosur?
Ahora corresponde al TJUE evaluar la compatibilidad del acuerdo con los Tratados de la UE. En la práctica, esto significa suspender durante un periodo prolongado cualquier decisión parlamentaria sobre el acuerdo. La Comisión Europea aún podría considerar la aplicación provisional del pacto, pero cualquier decisión de ese tipo conllevará un riesgo político.
El acuerdo UE–Mercosur, negociado durante más de 20 años, fue una de las mayores iniciativas comerciales de la UE en las últimas décadas. Ahora, a la sombra de las disputas políticas y las protestas masivas, su futuro sigue siendo incierto.









