Foto: AdobeStock_artjazz

Mercosur: el pacto anti-Trump de Europa y lo que significa para el sector logístico

Puedes leer este artículo en 6 minutos

Tras más de 25 años de negociaciones, el acuerdo de libre comercio UE–Mercosur está cerca de ponerse en marcha. Para las empresas de transporte y logística, abre un nuevo potencial de volumen, cadenas de suministro más estables y opciones adicionales de aprovisionamiento. Al mismo tiempo, el acuerdo ha desencadenado protestas masivas, especialmente en Francia. Qué significa realmente el pacto para el sector y dónde están los riesgos.

Este texto ha sido elaborado íntegramente por una persona, no por una inteligencia artificial. Refleja el conocimiento y la experiencia del redactor que lo creó.

Tras décadas de negociaciones, los estados miembros de la Unión Europea aprobaron políticamente el acuerdo de libre comercio con los cuatro países sudamericanos del Mercosur —Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay— a comienzos de enero de 2026. La firma está prevista para mediados de enero en Asunción; después, el Parlamento Europeo todavía debe dar su aprobación.

El acuerdo crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de habitantes y alrededor de una quinta parte de la producción económica mundial. Según la Comisión Europea, más del 90% de los aranceles se eliminarán de forma gradual con el tiempo. Como resultado, las empresas podrían ahorrar en torno a cuatro mil millones de euros al año en derechos.

Qué significa el acuerdo, en términos concretos, para el transporte y la logística

Para el sector del transporte y la logística, el acuerdo UE–Mercosur es de importancia central. Con la reducción de aranceles y barreras comerciales, es probable que los flujos bilaterales de mercancías aumenten de forma significativa —y con ellos la demanda de transporte marítimo, aéreo y terrestre.

Según la Comisión Europea, los países del Mercosur importaron bienes por un valor de alrededor de 53.000 millones de euros desde la UE en 2024, mientras que las exportaciones de la UE a la región alcanzaron aproximadamente 57.000 millones de euros. Los estudios asumen que las exportaciones podrían aumentar hasta un 39% una vez que el acuerdo entre en vigor.

Para los proveedores de servicios logísticos, esto significa:

  • un aumento de los volúmenes de contenedores y carga general en los puertos,
  • mayor demanda de logística de proyectos, logística de automoción y logística de maquinaria,
  • una importancia creciente de las cadenas de transporte multimodal entre Europa y Sudamérica,
  • requisitos adicionales en materia de despacho de aduanas, declaraciones de origen y cumplimiento normativo.

Germany Trade & Invest también señala que el acuerdo facilita el acceso a materias primas críticas como el litio y el cobre—un factor importante para la logística de baterías, la e-movilidad y las energías renovables.

Automoción, ingeniería mecánica, química: motores de volumen para la logística

Es probable que los sectores que ya están estrechamente integrados en cadenas de suministro globales se beneficien de forma especialmente intensa. Entre ellos se encuentran la ingeniería mecánica y de plantas, las industrias química y farmacéutica, y el sector de la automoción.

La presidenta de la Asociación Alemana de la Industria del Automóvil, Hildegard Müller, describió la aprobación de la UE como “una noticia muy buena y largamente esperada para Europa como emplazamiento empresarial”. La eliminación de aranceles previamente elevados, de hasta el 35% para turismos y del 18% para piezas de automoción, abre un importante potencial de crecimiento. Un aumento de la demanda desde la región Mercosur tendría impacto a lo largo de toda la cadena europea de creación de valor y de las cadenas logísticas.

Por qué la resistencia fue tan fuerte: protestas y huelgas

A pesar de las oportunidades económicas, el acuerdo fue políticamente muy controvertido. En Francia, en particular, recientemente se han producido protestas masivas de agricultores. Los bloqueos con tractores en autopistas y en los accesos a puertos y centros logísticos causaron importantes disrupciones en el transporte nacional e internacional de mercancías.

El trasfondo es la preocupación de que las importaciones agrícolas más baratas procedentes de Sudamérica —como la carne de vacuno, las aves de corral, el azúcar o el etanol— puedan incrementar de forma notable la presión competitiva sobre los productores europeos. Aunque el acuerdo contempla cláusulas de salvaguarda y cuotas de importación, muchas asociaciones las consideran insuficientes.

Para el sector logístico, las protestas tuvieron consecuencias inmediatas: cadenas de suministro retrasadas, mayores tiempos de tránsito y costes más altos. Al mismo tiempo, muestran hasta qué punto las decisiones de política comercial influyen en los procesos operativos del transporte.

Voces del mundo empresarial y de la industria

No obstante, en la industria predomina el apoyo. Tanja Gönner, directora general de la Federación de Industrias Alemanas, afirmó que el acuerdo era “un éxito importante para la economía alemana y europea”. Mercosur aporta beneficios tangibles, refuerza la competitividad y envía una señal clara a favor de un comercio mundial libre y basado en normas.

Volker Treier, responsable de comercio exterior de la Asociación de Cámaras Alemanas de Industria y Comercio, también subrayó que, dada la actual crisis económica, abrir nuevos mercados es crucial. El acuerdo protege las cadenas de suministro, mejora el acceso a materias primas y aumenta el atractivo de la región como destino de inversión.

El calendario y las incertidumbres persisten

Pese a la aprobación política, el acuerdo aún no ha entrado en vigor. Tras la firma, seguirá la aprobación del Parlamento Europeo. Partes del acuerdo podrían aplicarse de forma provisional. Sin embargo, la ratificación completa por los parlamentos nacionales podría prolongarse hasta 2028.

Para las empresas de transporte y logística, esto significa: las ventajas aduaneras anunciadas aún no se aplican. Las empresas deberían analizar sus flujos comerciales, comprobar las normas de origen y desarrollar escenarios para la reducción gradual de aranceles, pero implementar cambios operativos solo cuando el acuerdo se aplique formalmente.

Conclusión: grandes oportunidades, implementación compleja

El acuerdo UE–Mercosur tiene el potencial de impulsar de forma significativa los flujos transatlánticos de mercancías y abrir nuevas oportunidades de crecimiento para los proveedores de servicios de transporte y logística. Al mismo tiempo, el riesgo político sigue siendo elevado, no solo por la resistencia del sector agrícola, sino también por la cuestión sensible de las cadenas de suministro sostenibles.

Para el sector, el acuerdo significa, sobre todo, una cosa: más volumen, más complejidad y una importancia aún mayor de las aduanas, el cumplimiento normativo y la experiencia en redes.

 

Etiquetas:

También leer