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Estanterías vacías, falta de combustible y carreteras bloqueadas. La protesta de los transportistas paraliza el sur de Italia

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La protesta de los transportistas contra el encarecimiento del diésel está provocando graves alteraciones en las cadenas de suministro del sur de Italia. Bloqueos de carreteras, dificultades de acceso a los puertos, gasolineras sin combustible y supermercados con las estanterías cada vez más vacías: las consecuencias de la movilización ya van mucho más allá del transporte de mercancías. Campania, Apulia, Calabria, Basilicata, Sicilia y Molise figuran entre las regiones afectadas. El Gobierno italiano ha convocado para el 20 de octubre una reunión con las organizaciones del sector y los representantes de los grupos independientes.

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Principales novedades:

  • El diésel se dispara: según el Ministerio de Empresas de Italia, el precio ronda los 2,257 euros por litro en las estaciones de servicio convencionales y alcanza los 2,297 euros en las autopistas, casi un 40 % más que un año antes.
  • Falta combustible en Apulia: tras el bloqueo del acceso a la refinería de Eni, alrededor de 150 de las 270 estaciones de la compañía en la región ya se habían quedado sin carburante el 15 de octubre.
  • Los supermercados empiezan a quedarse vacíos: comerciantes de Campania aseguran que algunos establecimientos solo tienen disponible cerca del 50 % de sus productos y que las entregas de alimentos frescos llevan varios días interrumpidas.
  • Varias rutas principales están afectadas: las protestas y la circulación lenta han alcanzado las autopistas A1, A30, A14 y A18, así como las carreteras SS96 y SS18 y los accesos a distintos puertos.
  • El Gobierno adelanta la reunión: el 20 de octubre, el ministro de Transportes, Matteo Salvini, tiene previsto reunirse tanto con las organizaciones inscritas en el registro oficial de transportistas como con los grupos independientes que participan en las movilizaciones.

Lo que comenzó como un conflicto entre los transportistas y las autoridades se ha convertido en un problema para toda la cadena logística. Los bloqueos cerca de plataformas de distribución, enlaces de autopistas e infraestructuras portuarias están dificultando la llegada de mercancías a los establecimientos comerciales.

La situación es especialmente complicada en Campania. En la zona industrial de Carinaro, en la provincia de Caserta, las protestas han obstaculizado las operaciones de carga y descarga de los almacenes que abastecen a algunas de las principales cadenas de supermercados.


Según Vincenzo Schiavo, representante de Confesercenti Campania, algunos establecimientos han visto reducidas sus existencias hasta aproximadamente la mitad de los niveles habituales.

Las entregas de frutas y verduras llevan varios días interrumpidas en determinadas zonas de las provincias de Caserta y Salerno, así como en algunos sectores de Nápoles.

Entre los productos más afectados se encuentran las frutas, las verduras, la carne, los lácteos y otros alimentos perecederos.

Las consecuencias también llegan al campo. Confagricoltura Campania advierte de que importantes cantidades de productos agrícolas podrían echarse a perder si no es posible recogerlos y trasladarlos a los mercados.

Hasta ahora, el suministro de medicamentos se ha mantenido en términos generales en las zonas afectadas por los bloqueos. Sin embargo, la prolongación de las dificultades logísticas podría aumentar la presión sobre las redes de distribución.

Más de 150 gasolineras de Eni sin combustible en Apulia

La escasez de combustible constituye otra de las principales dificultades que afronta el sur de Italia, agravada por los bloqueos que han afectado a la refinería de Eni en Tarento. En este caso, es importante distinguir las distintas movilizaciones. El bloqueo de los accesos a la refinería, iniciado el 12 de octubre, estuvo relacionado con las protestas de los trabajadores de la antigua acería Ilva, un conflicto independiente de la movilización de los transportistas. No obstante, las consecuencias de ambas crisis se han superpuesto, agravando los problemas de abastecimiento.

Según comunicó Eni el 15 de octubre, más de 150 estaciones de servicio Enilive de las aproximadamente 300 presentes en Apulia se habían quedado sin combustible.

La falta de suministro también ha afectado a Basilicata y Calabria, regiones que dependen parcialmente del combustible distribuido desde la instalación de Tarento.

El abastecimiento mediante camiones cisterna procedentes de otras regiones italianas se ha visto dificultado por las distancias, la congestión del tráfico y las restricciones a la circulación.

La situación también ha tenido consecuencias en los aeropuertos de Bari y Brindisi, donde se introdujeron limitaciones en el suministro de combustible de aviación. Las compañías aéreas tuvieron que adaptar sus operaciones de repostaje para evitar interrupciones en los vuelos.

El diésel roza los 2,30 euros por litro: los transportistas exigen ajustar las tarifas automáticamente

El principal motivo de la protesta es el fuerte aumento de los costes de explotación de las empresas de transporte. Según los datos del Ministerio de Empresas y del Made in Italy citados durante las movilizaciones, el precio medio del diésel alcanzó los 2,257 euros por litro en las estaciones de servicio convencionales y los 2,297 euros por litro en las autopistas.

Este encarecimiento supone una presión especialmente importante para las empresas de transporte por carretera, cuyo consumo de combustible representa una parte considerable de los costes operativos. Las organizaciones del sector, entre ellas Transportounito, consideran que el recargo por combustible debería situarse actualmente en torno al 15%. Sin embargo, denuncian que su aplicación no es uniforme.

Según sus representantes, algunos cargadores del norte de Italia ya incorporan estos ajustes en las tarifas de transporte, mientras que las empresas del sur tienen más dificultades para trasladar el aumento de los costes a sus clientes. Los transportistas reclaman por ello un mecanismo automático que permita actualizar los precios del transporte en función de las variaciones del diésel.

También exigen el desbloqueo de los créditos fiscales, el pago de las ayudas económicas comprometidas y nuevas medidas de apoyo al sector.

Autopistas bloqueadas y atascos de varios kilómetros en Campania

Las protestas están provocando graves alteraciones en algunas de las principales carreteras del sur de Italia. El 19 de octubre, las movilizaciones provocaron el cierre temporal de la conexión entre las autopistas A1 y A30, en el corredor Caserta-Salerno, para los vehículos procedentes de Nápoles. Tras la reapertura de la circulación, se formó un atasco de aproximadamente ocho kilómetros entre los enlaces de Caserta Sud y Santa Maria Capua Vetere, en dirección a Roma. También se registraron dificultades cerca de Napoli Nord, Caserta Sud, Caserta Nord, Palma Campania, Sarno y Nocera-Pagani.

El 20 de octubre continuaron las concentraciones en la zona del peaje de Nola, en la A30, y cerca de Avellino Est. También se notificaron graves problemas de tráfico en el entorno de Mercato San Severino, en dirección a Caserta.

En la provincia de Salerno, las protestas alcanzaron varios enlaces de la autopista A2 del Mediterráneo, entre ellos Polla, Atena Lucana, Sala Consilina y Padula-Buonabitacolo.

La presencia de camiones y manifestantes en los accesos a las autopistas está obligando a los transportistas a modificar sus rutas y complica la planificación de las entregas.

La protesta también afecta al puerto de Nápoles

Los accesos al puerto de Nápoles tampoco han escapado a las consecuencias de la movilización. Varios camiones bloquearon temporalmente la entrada de Bausan, dificultando el paso de los vehículos que se dirigían a las terminales de ferris.

Posteriormente, las autoridades portuarias comunicaron la reapertura de los accesos. Sin embargo, las alteraciones afectaron a algunos servicios marítimos con Ischia, Capri y Procida, así como a las conexiones nocturnas con Palermo.

Algunos transportistas intentaron evitar las zonas bloqueadas utilizando las calles de la ciudad. Parte de los envíos destinados a Ischia y Procida fueron desviados hacia el puerto de Pozzuoli.

Estas dificultades muestran la dependencia de las conexiones marítimas respecto al transporte por carretera, especialmente en el abastecimiento de las islas.

Apulia: caravanas de camiones hacia Bari y protestas en la A14

En Apulia, la movilización se ha extendido a importantes corredores de transporte. Una caravana organizada por el consorcio Acar, que partió de Altamura, reunió a unos 35 camiones y aproximadamente un centenar de participantes. Los vehículos circularon por la carretera SS96 en dirección a Bari.

Los manifestantes no solo protestan por el elevado precio del combustible, sino también por los retrasos en la puesta en marcha de las ayudas económicas y los créditos fiscales. Asimismo, se notificó otra concentración cerca del enlace de Poggio Imperiale, en la autopista A14, en la provincia de Foggia.

El 20 de octubre también se organizaron nuevas movilizaciones conjuntas de agricultores y transportistas, con caravanas de tractores y camiones en la zona de Bitonto, cerca de Bari.

Calabria y Basilicata registran nuevos puntos de protesta

En Calabria, la organización Fedralog estableció un punto de protesta en la carretera SS18, a la altura de Fuscaldo. Los camiones ocuparon parte de la calzada en dirección sur, provocando ralentizaciones intermitentes. Los organizadores aseguraron que se permitiría en todo momento el paso de los vehículos de emergencia.

En Basilicata se registraron concentraciones de vehículos cerca de los enlaces de Potenza Est y Potenza Ovest, en la zona industrial de Tito y en la ruta hacia Sicignano degli Alburni. También se notificaron problemas de circulación en la carretera nacional Jonica.

La extensión de las protestas obliga a numerosas empresas a reorganizar los horarios de transporte y buscar recorridos alternativos.

Sicilia: camiones inmovilizados y divisiones entre las organizaciones

En Sicilia, la movilización presenta características diferentes a las observadas en otras regiones. El Comité de Transporte Siciliano (CTS) ha señalado que las empresas participantes están manteniendo sus vehículos inmovilizados sin organizar bloqueos que impidan trabajar a otros transportistas. Según la organización, la protesta se centra principalmente en la paralización de los movimientos de semirremolques descargados de los buques y se desarrolla dentro de las instalaciones de las empresas. Sin embargo, también se han registrado acciones independientes.

En la autopista A18, entre Mesina y Catania, se notificaron ralentizaciones cerca del peaje de San Gregorio. En la zona de Tremestieri, los manifestantes limitaron el número de carriles disponibles.

También se produjeron dificultades en el entorno del puerto de Palermo, donde la presencia de camiones inmovilizados complicó la circulación de vehículos comerciales.

El movimiento siciliano tampoco mantiene una posición completamente unificada. La Associazione Imprese Autotrasportatori Siciliani anunció su salida del comité conjunto y su intención de organizar iniciativas independientes.

Reunión con Salvini el 20 de octubre: 430 millones de euros sobre la mesa

El ministro italiano de Infraestructuras y Transportes, Matteo Salvini, convocó para el 20 de octubre en Milán reuniones con las principales organizaciones nacionales del transporte por carretera y con representantes de los grupos independientes que impulsan las protestas. Entre los asuntos centrales se encuentran el encarecimiento del combustible, las medidas fiscales y los recursos económicos destinados al sector. Salvini ha anunciado que ya hay 430 millones de euros consignados en los presupuestos y ha asegurado que el Gobierno trabaja para acelerar su desembolso, superando los obstáculos administrativos.

El ministro también ha planteado la posibilidad de destinar recursos adicionales al transporte por carretera.

Las asociaciones reclaman, sin embargo, compromisos concretos y plazos claros, especialmente para compensar los aumentos del diésel y permitir una actualización más rápida de las tarifas.

Algunos representantes de los transportistas, especialmente en Sicilia, han indicado que solo pondrán fin a la paralización cuando los compromisos del Gobierno queden formalizados.

Una crisis que ya afecta a toda la cadena de suministro

Todavía no está claro cuánto durará la movilización, mientras sus consecuencias económicas siguen aumentando. Los bloqueos y la inmovilización de los camiones no solo afectan a las empresas de transporte, sino también a la distribución alimentaria, la agricultura, la industria y las actividades portuarias.

La situación pone de manifiesto hasta qué punto el abastecimiento del sur de Italia depende de la continuidad del transporte por carretera.

Sin un acuerdo rápido entre el Gobierno y los representantes del sector, las dificultades en las entregas podrían agravarse, con nuevas consecuencias para la disponibilidad de productos, la actividad económica y el suministro a los consumidores.

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