Los hechos ocurrieron a primera hora del jueves, cuando el tráfico ya circulaba con retenciones intermitentes debido a un siniestro y a obras en la vía. Un vehículo policial se dirigía al lugar tras el aviso de una persona herida y avanzaba con señales prioritarias (luces azules, sirena y avisos adicionales).
En ese contexto, la policía sostiene que el conductor del vehículo pesado no situó el camión de forma que permitiera el paso del coche policial, lo que provocó una demora en la respuesta. El caso se ha utilizado para recordar una norma básica: el pasillo de emergencia debe formarse en cuanto el tráfico empieza a frenarse o se genera una retención, sin esperar a ver una ambulancia, un coche policial o un camión de bomberos en el retrovisor.
Alemania: hasta 320 euros y un mes sin conducir
La normativa alemana detalla cómo debe habilitarse el pasillo de emergencia. En autopistas y carreteras fuera de poblado con, como mínimo, dos carriles por sentido, el espacio se deja entre el carril más a la izquierda y el carril inmediatamente contiguo a su derecha.
En la práctica, los vehículos del carril izquierdo se pegan todo lo posible a la izquierda, mientras que los del resto de carriles se desplazan hacia la derecha. El criterio se mantiene también cuando hay tres o cuatro carriles.
Las sanciones varían según las consecuencias. No formar el pasillo conlleva una multa de 200 euros. Si además se llega a obstaculizar a un vehículo de emergencia, la cuantía sube a 240 euros. Si se genera una situación peligrosa, puede alcanzar 280 euros, y si se producen daños materiales, 320 euros.
A la multa se añaden dos puntos en el registro de conductores en Alemania y la retirada del permiso durante un mes. Estas mismas consecuencias pueden aplicarse a quien utilice el pasillo de emergencia para saltarse el atasco.
En el episodio de la A65, el elemento clave será hasta qué punto la conducta del conductor afectó al operativo. El comunicado policial indica que los intervinientes llegaron más tarde, por lo que el resultado podría ir más allá de la sanción mínima.
controles reforzados en las carreteras europeas
Polonia: multas de 500 a 2500 złotych
En Polonia existe una obligación similar. Cuando la congestión impide el paso de un vehículo prioritario, los conductores deben crear un pasillo de emergencia en cualquier carretera con al menos dos carriles por sentido.
En calzadas de dos carriles, el carril izquierdo se abre hacia la izquierda y el derecho hacia la derecha. Si hay más carriles, solo el carril más a la izquierda se desplaza a la izquierda; el resto, hacia la derecha.
No habilitar el pasillo o bloquear a un vehículo prioritario puede suponer una multa de entre 500 y 2500 złotych. En algunos supuestos, también se contemplan puntos de penalización. Si la maniobra implica un riesgo para la seguridad, puede acabar en retirada del permiso o en un procedimiento judicial.
Circular por el pasillo sin autorización se considera una infracción distinta. Según comunicaciones policiales, se han impuesto multas de hasta 2500 złotych y ocho puntos a conductores que aprovecharon ese espacio para adelantar la cola.
Austria: sanciones que pueden superar 2000 euros
Austria aplica un enfoque especialmente estricto. En autopistas y vías rápidas, el pasillo de emergencia debe prepararse en cuanto empieza a formarse un atasco, incluso aunque todavía no se vea ningún vehículo de emergencias.
No crearlo, o usarlo sin permiso, puede castigarse con una multa de hasta 726 euros. Y si se impide el paso a emergencias, asistencia en carretera o vehículos del gestor de la vía, la sanción puede situarse entre 72 y 2180 euros.
Esto sitúa a Austria entre los países de la Unión Europea con las penalizaciones económicas más elevadas por bloquear el acceso a los servicios de intervención.
Chequia, Bélgica y otros países de la UE
La obligación de formar un pasillo de emergencia cuando el tráfico se colapsa también está presente en países como Chequia, Bélgica, Croacia o Hungría. La regla general coincide con la de Alemania y Polonia: el carril más a la izquierda se desplaza hacia la izquierda y los demás carriles se mueven a la derecha.
En Bélgica, el pasillo de emergencia debe habilitarse en carreteras con al menos dos carriles por sentido desde que el tráfico empieza a ralentizarse. Bloquear un vehículo prioritario que circula con señales de advertencia puede considerarse una infracción de tercer grado. La policía belga indica una multa de 174 euros, a la que podrían sumarse tasas administrativas.
No todos los países de la UE aplican el mismo modelo de pasillo de emergencia. En Francia e Italia, el acento se pone más en la obligación general de facilitar de inmediato el paso a un vehículo prioritario: apartarse, reducir la velocidad y, si hace falta, detenerse.
En cualquier caso, el mensaje es el mismo: dejar espacio cuanto antes. Allí donde existe el pasillo de emergencia clásico, la colocación de los vehículos debe hacerse cuando el tráfico empieza a detenerse, no cuando la sirena ya se oye.
Lo ocurrido en la A65 vuelve a poner sobre la mesa un punto clave: un retraso puede tener consecuencias graves, especialmente cuando hay camiones implicados. Por su tamaño y por la dificultad para maniobrar una vez el tráfico se detiene por completo, un solo vehículo pesado puede cerrar de facto la ruta a los equipos de emergencia y convertir una infracción aparentemente técnica en una demora real para atender a personas heridas.









