El transporte, realizado por un operador polaco, quedó inmovilizado y el conjunto fue trasladado a un aparcamiento vigilado. Durante la inspección también se detectaron sobrecargas por eje y se confirmó la ausencia del vehículo piloto obligatorio para este tipo de transporte. El caso seguirá su curso tanto por la vía judicial como por la administrativa.
Más de 73 toneladas en la báscula
La actuación fue llevada a cabo por inspectores de Radom, que detuvieron en la S7, a la altura de Szydłowiec, un conjunto de ocho ejes. El vehículo, operado por una empresa polaca, transportaba 52 toneladas de chatarra repartidas en dos contenedores de 20 pies.
El pesaje arrojó una masa total de 73,3 toneladas, cuando el límite autorizado era de 40 toneladas. Además, se registraron cargas por eje superiores a las permitidas. A ello se sumó otro incumplimiento: el transporte requería un vehículo piloto, que no estaba presente en el momento de la inspección.
87 infracciones en solo 57 días
El mayor volumen de irregularidades salió a la luz tras el análisis de los datos del tacógrafo digital y de la tarjeta del conductor correspondientes a los 57 días anteriores.
En total, se detectaron 87 vulneraciones de la normativa polaca de transporte por carretera. Según el informe, el conductor superó en repetidas ocasiones los límites de conducción, no respetó las pausas ni los descansos obligatorios y, además, omitió las anotaciones manuales obligatorias en el tacógrafo.
Entre las infracciones más graves figura un exceso acumulado del tiempo máximo de conducción diaria superior a 30 horas, así como una superación del límite de conducción en dos semanas de casi 25 horas. Los inspectores constataron también un descanso diario reducido en más de siete horas y reiterados incumplimientos de las pausas reglamentarias.
Inmovilización y actuaciones contra los responsables
La inspección concluyó con la prohibición de continuar la marcha y el traslado del conjunto de transporte especial a una zona de estacionamiento vigilada.
El conductor no aceptó las sanciones, por lo que el caso será remitido a los tribunales. El transportista se enfrenta a una multa de hasta 30.000 złotych, y también podrían imponerse medidas contra el gestor de transporte de la empresa.
Los inspectores anunciaron, además, que identificarán al cargador y evaluarán si la parte responsable de la carga contribuyó a que el vehículo superara los límites de peso autorizados.
La sobrecarga puede salir muy cara
Circular por encima de la masa máxima autorizada puede acarrear sanciones importantes, recogidas en el anexo 3 de la ley polaca de transporte por carretera.
En el caso de vehículos o conjuntos con una masa superior a 12 toneladas, las multas oscilan entre 1.000 y 10.000 złotych, en función del grado de exceso. También pueden aplicarse sanciones adicionales cuando se superan los límites permitidos de anchura o longitud.
La intervención en Szydłowiec demuestra cómo la acumulación de infracciones puede traducirse no solo en importantes sanciones económicas, sino también en la inmovilización inmediata del vehículo, la apertura de expedientes administrativos y posibles responsabilidades para el transportista, el gestor de transporte y, en determinados supuestos, el cargador.








