Las claves:
- Conetrans denuncia que miles de transportistas siguen sin haber recibido las ayudas al gasóleo profesional.
- El nuevo sistema vincula parte de las bonificaciones a la evolución de la fiscalidad de los carburantes para particulares.
- La ayuda efectiva puede quedar reducida a 0,05 o 0,10 euros por litro dependiendo de los tramos fiscales aplicables.
- El esquema previsto contemplaba 0,10 euros por litro en julio, 0,15 euros en agosto y 0,20 euros en septiembre.
- Fenadismer critica que las empresas no puedan conocer con suficiente antelación la cuantía definitiva de las ayudas.
- Hacienda afirma que ya se ha resuelto el 87 proc. de las ayudas al gasóleo profesional, por un importe de 297.649.010 euros.
- El problema afecta también a las flotas que no pueden acogerse al gasóleo profesional y reciben ayudas directas.
El conflicto tiene dos dimensiones distintas. Por un lado, están los retrasos que denuncian los transportistas en el cobro de las ayudas. Por otro, el propio diseño del sistema introducido a finales de junio, cuya cuantía depende de la evolución de determinados parámetros fiscales.
Las asociaciones empresariales sostienen que esta combinación complica la planificación de tesorería, la elaboración de presupuestos y el cálculo de los costes de cada operación, precisamente cuando el combustible sigue siendo uno de los principales componentes del gasto de una empresa de transporte.
Miles de transportistas denuncian que las ayudas no llegan
Conetrans, integrada en CETM, ha denunciado lo que califica como un “embudo” en la Agencia Tributaria. Según la organización, una parte de los profesionales que deberían beneficiarse de las ayudas al gasóleo profesional todavía no ha recibido los importes correspondientes, pese a que la normativa necesaria para su aplicación ya fue publicada.
La patronal cuestiona además las diferencias en los tiempos de pago.
“No existe una explicación lógica para que transportistas de determinados territorios hayan cobrado la totalidad de los importes abonados, mientras que compañeros del mismo territorio o de otras zonas todavía no hayan recibido ni un solo céntimo de prestación”.
Así lo plantea Javier Arnedo, presidente de Conetrans, que advierte de la presión que soportan las empresas ante la combinación de un gasóleo más caro y unas ayudas que, según la organización, no se están percibiendo de forma homogénea.
La patronal reclama a Hacienda que desbloquee los pagos pendientes y alerta de la situación financiera de autónomos y pequeñas empresas del sector.
Hacienda ofrece una versión distinta
El Ministerio de Hacienda rechaza la imagen de parálisis. Según los datos facilitados por el departamento, ya se ha resuelto el 87 proc. de las ayudas correspondientes al gasóleo profesional, cuyo importe ascenderá a 297.649.010 euros.
Hacienda añade que, en el caso del gasóleo agrícola, se ha tramitado el 94,53 proc. de las ayudas, por 38.316.425,71 euros.
Las cifras oficiales y las denuncias empresariales muestran, por tanto, dos perspectivas diferentes del mismo proceso: mientras la Administración destaca el elevado porcentaje de expedientes resueltos, las organizaciones de transportistas insisten en que todavía hay profesionales pendientes de cobrar.
La cuantía de la ayuda puede cambiar mes a mes
Los retrasos no son la única crítica. Fenadismer cuestiona especialmente el sistema establecido en el Real Decreto-ley 18/2026, aprobado a finales de junio. A diferencia del paquete de medidas puesto en marcha en marzo, el nuevo modelo vincula parte de las ayudas a la evolución de la fiscalidad de los carburantes aplicada a los particulares.
El esquema inicialmente contemplado para el gasóleo profesional establecía una ayuda de 0,10 euros por litro en julio, 0,15 euros en agosto y 0,20 euros en septiembre. Sin embargo, las cláusulas automáticas relacionadas con el Impuesto sobre Hidrocarburos pueden modificar esas cantidades.
Según Fenadismer, la bonificación efectiva puede situarse en determinados escenarios en solo 0,05 o 0,10 euros por litro, dependiendo del tramo fiscal aplicado. Esto obliga a las empresas a revisar sus previsiones prácticamente cada mes.
Presupuestar un transporte sin conocer la ayuda definitiva
La incertidumbre tiene una consecuencia directa sobre la gestión de las compañías. Una empresa puede tener que negociar una tarifa, preparar un presupuesto o cerrar un contrato con semanas o meses de antelación sin conocer todavía con precisión cuál será la bonificación aplicable al combustible.
Fenadismer sostiene que esta situación repercute en las previsiones de tesorería, el cálculo del coste de explotación y la fijación de precios de los servicios. El reciente repunte del petróleo internacional ha añadido otro elemento de variabilidad. El Gobierno anunció que volvería a incrementar la reducción fiscal prevista para septiembre, precisamente mediante los mecanismos incluidos en el decreto.
Para las organizaciones empresariales, esta posibilidad de ajustes sucesivos confirma una de sus principales críticas: las compañías pueden no conocer el importe real de la ayuda hasta el propio mes de aplicación.
También afecta a las flotas fuera del gasóleo profesional
El problema no se limita a quienes utilizan el sistema de gasóleo profesional. Las empresas y autónomos cuyos vehículos no pueden acogerse a este régimen y reciben ayudas directas también están expuestos a la variación de las medidas.
En estos casos, la dificultad consiste igualmente en calcular con precisión cuánto terminará repercutiendo el combustible en los costes de explotación.
Cuando una compañía debe negociar servicios futuros, una variación de varios céntimos por litro puede alterar la previsión económica de la operación, especialmente en actividades con un consumo elevado de combustible.
El sector reclama volver a un marco previsible
Fenadismer compara el sistema actual con las medidas aplicadas en marzo, cuando, según la organización, el marco era más estable y permitía conocer mejor las condiciones económicas de las ayudas. La asociación pide ahora al Gobierno información actualizada, precisa y transparente sobre las cuantías realmente aplicables en cada periodo.
CETM plantea una crítica similar y recuerda que las ayudas se aprobaron en un contexto de fuerte presión sobre autónomos y pequeñas empresas transportistas.
El debate ya no se centra únicamente en cuánto dinero destina el Gobierno al sector. La cuestión es también cuándo se cobra y si una empresa puede conocer con suficiente antelación qué cantidad incorporará realmente a sus cuentas. En un negocio en el que el gasóleo condiciona de forma directa los costes de explotación, esa diferencia entre una ayuda anunciada y una ayuda efectivamente percibida puede acabar pesando tanto como la propia cuantía.









