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El horario de repostaje que podría ahorrar hasta 209.000 euros al año a las grandes flotas

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El coste del combustible de una flota no depende solo del consumo ni de la estación de servicio elegida. En Alemania, la hora de repostar también puede marcar una diferencia importante. Un análisis de 181.620 operaciones reales reveló que, durante los 90 días estudiados, repostar por la tarde resultó siempre más caro que hacerlo por la mañana. Para las flotas más grandes, trasladar parte de los repostajes a las franjas más económicas podría generar un ahorro teórico de hasta 209.000 euros al año.

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Datos clave:

  • Shiftmove analizó 181.620 operaciones reales de repostaje realizadas por flotas alemanas durante un periodo de 90 días.
  • El precio de la tarde superó al de la mañana todos los días analizados, con una diferencia media del 3,81 % en el caso del diésel y del 4,43 % para la gasolina.
  • La franja más favorable para repostar en Alemania se situó entre las 9.45 h y las 11.45 h.
  • El diésel alcanzó su precio mínimo diario alrededor de las 10.15 h.
  • En las flotas más grandes del análisis, con entre 1.000 y 4.000 vehículos, el ahorro máximo teórico osciló entre 119.000 y 209.000 euros al año.
  • Las empresas con entre 80 y 120 vehículos tenían un potencial de ahorro estimado de unos 2.000 euros por flota y año.
  • El estudio utilizó intervalos de precios de 15 minutos en estaciones de servicio situadas fuera de las autopistas.

El estudio de Shiftmove examinó 181.620 repostajes efectuados por flotas alemanas a lo largo de 90 días. El patrón detectado fue constante: en cada una de las jornadas analizadas, el precio medio de la tarde superó al registrado por la mañana. La diferencia media fue del 3,81 % para el diésel y del 4,43 % para la gasolina.

El diésel alcanzó su nivel más bajo aproximadamente a las 10.15 h. La ventana con los precios más competitivos fue algo más amplia y se extendió entre las 9.45 h y las 11.45 h.

A partir de entonces, los precios subieron con rapidez. Según los datos organizados en intervalos de 15 minutos, el litro de diésel costaba de media 5,5 céntimos de euro menos a las 10.15 h que a medianoche. Desde el mediodía, el precio aumentaba aproximadamente 14,5 céntimos por litro hasta alcanzar su máximo alrededor de las 12.30 h. En ese mismo periodo, la gasolina se encarecía unos 10,8 céntimos por litro.

En un vehículo con un depósito de 50 litros, la diferencia entre repostar en una franja favorable de la mañana y hacerlo durante el máximo de la tarde podía rondar los 7 euros por operación.

¿Por qué suben los precios al mediodía?

El comportamiento observado está relacionado con un cambio en las normas alemanas de fijación de precios. Desde el 1 de abril de 2026, las estaciones de servicio del país solo pueden aumentar sus precios una vez al día, precisamente al mediodía. En cambio, pueden reducirlos en cualquier momento.

En la práctica, el precio suele bajar poco a poco durante la mañana hasta tocar fondo a última hora de esa franja. Alrededor del mediodía se produce una subida notable.

Por eso, en Alemania la hora elegida para repostar tiene ahora más peso que antes. Se trata de un patrón propio de ese mercado y no debe extrapolarse automáticamente a otros países.

Los datos del ADAC apuntan en la misma dirección. Tras analizar los precios de más de 14.000 estaciones alemanas, la organización también concluyó que el momento más barato para repostar suele ser poco antes del mediodía, seguido de un incremento claro después de las 12.00 h. Según el ADAC, la diferencia media entre la hora más barata y la más cara del día era de 18,4 céntimos por litro para el diésel y de 14,6 céntimos para la gasolina E10.

En una flota, unos céntimos pueden convertirse en cientos de miles de euros

Una diferencia de pocos céntimos por litro puede parecer poco relevante en una operación aislada. Sin embargo, cuando se multiplica por cientos o miles de vehículos, el impacto acumulado puede ser considerable.

Shiftmove analizó flotas grandes de entre 1.000 y 4.000 vehículos. En algunas de ellas, solo cerca de la mitad de los repostajes se realizaba antes del mediodía.

La compañía calculó que trasladar los repostajes de la tarde a la franja de precios de la mañana podría generar un ahorro máximo teórico de entre 119.000 y 209.000 euros al año, en función del tamaño de la flota.

Conviene interpretar estas cantidades con cautela: no son ahorros garantizados. Se trata de una estimación basada en el supuesto de que parte de las paradas para repostar pudiera reprogramarse sin alterar el funcionamiento diario de la empresa.

Las flotas medianas también dejan escapar oportunidades de ahorro

El mismo patrón se observó en empresas con flotas más pequeñas. De las 126 compañías que operaban entre 80 y 120 vehículos, 83 realizaban solo alrededor del 39 % de sus repostajes durante la mañana.

Para este grupo, Shiftmove estimó un ahorro potencial que no se estaba aprovechando de aproximadamente 2.000 euros por flota y año.

La situación era distinta en ocho empresas que ya habían implantado políticas claras de repostaje. En ellas, cerca del 76 % de las visitas a las estaciones se producía por la mañana, lo que reducía el margen de ahorro restante a unos 1.000 euros al año.

Algunas empresas ya concentran la mayoría de sus repostajes por la mañana

Shiftmove también identificó flotas que habían trasladado de forma deliberada la mayor parte de su actividad a las primeras horas del día. Una empresa de distribución alimentaria con 110 vehículos realizaba el 83 % de sus repostajes antes del mediodía. En una compañía energética con cerca de 100 vehículos, la proporción matinal alcanzaba el 75 %.

Las grandes flotas de reparto y asistencia que trabajaban con rutas fijas registraban porcentajes de repostajes matinales de entre el 74 % y el 85 %. Esto indica que, cuando las rutas se repiten y los horarios son previsibles, las políticas de repostaje pueden integrarse de forma práctica en la gestión de costes.

La hora más barata no siempre es la mejor para detenerse

Los resultados no implican que las empresas de transporte deban reorganizar sus operaciones en función del precio de los carburantes. Los horarios de entrega, las ventanas de recepción, la jornada de los conductores, las pausas y la disponibilidad de estaciones en la ruta siguen siendo prioritarios. Un desvío o una espera para conseguir combustible más barato puede costar más que el ahorro obtenido por litro.

Una política de repostaje resulta realmente útil cuando puede incorporarse al plan existente sin añadir kilómetros ni tiempos de inactividad.

La ubicación de la estación también es relevante. El análisis de Shiftmove, basado en precios registrados en intervalos de 15 minutos, utilizó datos de estaciones de servicio situadas fuera de las autopistas. Por tanto, sus conclusiones no deben aplicarse directamente a las áreas de servicio de estas vías.

Los datos de las tarjetas de combustible pueden destapar ahorros ocultos

La principal conclusión va más allá de pedir a los conductores que reposten antes del mediodía.

Lo primero que deberían hacer los responsables de flota es revisar sus propios datos. Conviene comprobar a qué hora suelen repostar los vehículos, cómo varían los precios entre estaciones y qué volumen de combustible se compra durante las franjas más caras del día.

El análisis de Shiftmove demuestra que incluso pequeñas diferencias de precio pueden convertirse en cantidades relevantes a lo largo del año cuando el tamaño de la flota es suficiente.

Al mismo tiempo, las cifras reflejan un potencial teórico. El ahorro real dependerá de cuántos repostajes puedan trasladarse sin afectar a las rutas, la jornada de los conductores ni la ejecución de las operaciones de transporte.

Los datos de las tarjetas de combustible también pueden ayudar a detectar patrones de gasto y oportunidades de ahorro ocultas.

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