Los datos de S&P Global muestran un pulso industrial europeo cada vez más irregular. La producción mejora en varios países, pero los nuevos pedidos, el comercio exterior y la gestión de inventarios dibujan un escenario más prudente para el transporte y la logística.
España pierde impulso: pedidos y exportaciones vuelven a caer
España fue uno de los focos negativos del informe de junio. El PMI manufacturero bajó de 51,2 en mayo a 49,7, situándose por debajo del umbral de 50 puntos por primera vez en tres meses.
El deterioro se explicó por una caída marcada de los nuevos pedidos. Las exportaciones registraron su descenso más intenso desde marzo, mientras que la producción retrocedió por primera vez en tres meses.
Para el transporte industrial, el dato es relevante porque apunta a una menor presión de carga procedente de fábricas. Cuando bajan los pedidos y la producción empieza a ajustarse, el impacto suele trasladarse después a los flujos de transporte, especialmente en el tráfico internacional y en los sectores más ligados a exportación.
La eurozona resiste, pero la exportación sigue siendo el punto débil
En la eurozona, el PMI manufacturero bajó ligeramente de 51,6 en mayo a 51,4 en junio. El dato sigue en zona de expansión y encadena cinco meses por encima del umbral de 50 puntos, pero también marca el nivel más bajo de los últimos cuatro meses.
La producción fue el componente más sólido del informe. El indicador de producción subió de 51,3 a 51,7, con el sexto aumento mensual consecutivo. Dentro de la muestra, solo España y Francia no lograron cerrar junio con crecimiento de la producción.
Los nuevos pedidos volvieron a terreno positivo tras el estancamiento de mayo, aunque el avance fue limitado. La demanda exterior, incluido el comercio dentro de la propia eurozona, volvió a caer por segundo mes consecutivo. Para el transporte internacional, esta divergencia es importante: puede haber más actividad en planta, pero sin una mejora clara de los pedidos exteriores es difícil hablar de un repunte sostenido de la carga transfronteriza.
PMI manufacturero: principales lecturas por país/región
| País/región | PMI junio | PMI mayo | Variación | Lectura |
|---|---|---|---|---|
| Países Bajos | 55,5 | 55,9 | -0,4 | Sigue liderando el crecimiento industrial, aunque pierde algo de impulso |
| Reino Unido | 52,5 | 53,9 | -1,4 | La expansión continúa, pero se desacelera |
| Italia | 52,2 | 52,9 | -0,7 | Crecimiento sólido, aunque más moderado |
| Eurozona | 51,4 | 51,6 | -0,2 | Quinto mes consecutivo en expansión |
| Francia | 51,2 | 49,7 | +1,5 | Vuelve por encima de 50, aunque la demanda sigue débil |
| Alemania | 50,3 | 50,1 | +0,2 | Ligera expansión, todavía cerca del estancamiento |
| España | 49,7 | 51,2 | -1,5 | Regresa a la contracción tras tres meses de crecimiento |
| Rumanía | 48,8 | 48,3 | +0,5 | Mejora, pero sigue en contracción |
| Polonia | 46,1 | 49,4 | -3,3 | El mayor deterioro del grupo |
Alemania sigue cerca del estancamiento
El PMI manufacturero alemán subió de 50,1 en mayo a 50,3 en junio. La mayor economía industrial de la eurozona se mantiene así apenas por encima de la línea de 50 puntos.
La producción creció de forma moderada y a un ritmo algo mejor que en mayo. El informe atribuye parte de esa mejora a la reducción de atrasos y a un pequeño repunte de los nuevos pedidos.
Las exportaciones también mejoraron ligeramente tras el retroceso de mayo. Algunas empresas mencionaron pedidos vinculados a defensa y tecnología, mientras que otras señalaron compras para reforzar existencias de seguridad. Aun así, los precios elevados y la incertidumbre siguieron frenando la demanda en parte del mercado.
Los puntos más débiles aparecen en empleo y compras. El empleo volvió a caer, prolongando una secuencia de recortes que dura ya tres años. Además, las empresas redujeron las compras por segundo mes consecutivo y aceleraron la bajada de inventarios previos a la producción.
Italia resiste mejor que España
Italia continuó en expansión en junio, aunque con menor ritmo. Su PMI bajó de 52,9 a 52,2, pero sigue entre los mejores registros de los últimos años.
Tanto los nuevos pedidos como la producción aumentaron, aunque más lentamente. El impulso previo del acopio de clientes empezó a perder fuerza, y las empresas se mostraron más prudentes en contratación y compras.
Las exportaciones italianas avanzaron ligeramente, apoyadas por la demanda de Europa occidental. Persistieron retrasos de entrega vinculados a rutas de transporte, escasez de materiales y presión sobre proveedores, aunque la disrupción fue menor que en mayo.
Francia mejora en el índice, pero no en los pedidos
Francia dejó una señal ambigua. El PMI general subió de 49,7 a 51,2 y volvió por encima de los 50 puntos. Sin embargo, tanto la producción como los nuevos pedidos cayeron por segundo mes consecutivo, y las exportaciones se contrajeron con fuerza.
El informe apunta a que el PMI francés por encima de 50 puntos se vio favorecido por retrasos en entregas de proveedores más que por una mejora real de la producción y la demanda. Para el mercado de carga, el trasfondo es por tanto más débil de lo que sugiere el dato principal.
Reino Unido mantiene el crecimiento, pero con menos fuerza
En Reino Unido, el PMI manufacturero bajó de 53,9 en mayo a 52,5 en junio. El sector sigue en expansión por octavo mes consecutivo, pero la mejora pierde intensidad.
La producción fue el componente más sólido: aumentó por tercer mes seguido y alcanzó su ritmo más alto desde septiembre de 2024. S&P Global relacionó el avance con más actividad nueva, mejores expectativas y acciones promocionales.
Los pedidos, sin embargo, crecieron al ritmo más débil desde diciembre de 2025. La exportación también avanzó, pero de forma moderada. El informe sugiere que parte de la mejora reciente se apoyó en el acopio estratégico de clientes que buscaban protegerse ante posibles disrupciones y subidas de precios. Ese impulso parece estar perdiendo fuerza.
Polonia registra el mayor deterioro del grupo
Polonia fue el punto más débil del panel de junio. Su PMI manufacturero cayó de 49,4 en mayo a 46,1, el nivel más bajo desde julio de 2025 y el mayor descenso mensual desde mediados de 2022.
El deterioro se explicó sobre todo por una fuerte caída de los nuevos pedidos. La demanda se debilitó por decimoquinto mes consecutivo, mientras que los pedidos de exportación bajaron por séptimo mes seguido y al ritmo más rápido desde julio de 2025.
La producción volvió a terreno negativo tras los aumentos de marzo y mayo. Al mismo tiempo, las existencias de producto terminado crecieron al ritmo más alto desde septiembre de 2024, porque la caída de ventas superó el ajuste de la producción.
Países Bajos lidera; Rumanía sigue en contracción
Países Bajos continuó siendo el mercado más fuerte de la muestra, pese a un ligero descenso del PMI de 55,9 a 55,5. La producción y los nuevos pedidos siguieron creciendo, las exportaciones avanzaron con más fuerza y los atrasos aumentaron al ritmo más alto en cuatro años.
Rumanía mejoró, pero permaneció en contracción. El PMI subió de 48,3 a 48,8, acercándose a la estabilización. Aun así, producción, pedidos y empleo siguieron bajando. Las ventas exteriores se contrajeron con fuerza, mientras que las presiones de costes y las disrupciones en la cadena de suministro se intensificaron.
Qué anticipan estos datos para el transporte
El PMI de junio apunta a una mejora moderada de la producción industrial europea, pero no a un repunte generalizado de la carga. La producción aumentó en la eurozona y también creció en Alemania, Italia, Reino Unido y Países Bajos. Sin embargo, los pedidos y la exportación siguen enviando señales débiles.
España es un ejemplo claro de ese giro prudente: el PMI volvió a contracción, los nuevos pedidos bajaron y la exportación sufrió su peor caída desde marzo. En paralelo, Polonia muestra un deterioro mucho más profundo, mientras Alemania se mantiene apenas por encima del estancamiento.
Las presiones de costes se han moderado en varios países, especialmente frente a mayo, pero no han desaparecido. Transporte, energía, insumos ligados al petróleo, embalajes, materias primas y escasez de proveedores siguen apareciendo de forma recurrente en los informes.
A corto plazo, el escenario para la logística es el de una estabilización desigual. La producción ya no muestra una debilidad generalizada, pero los nuevos pedidos y, sobre todo, la demanda exterior aún no apuntan a un crecimiento sostenido del transporte industrial transfronterizo.









