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El transporte exige 100.000 millones de euros del presupuesto de la UE para reforzar la “columna vertebral” del mercado único

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El sector europeo del transporte vuelve a alzar la voz ante Bruselas. Más de 40 organizaciones reclaman que el próximo presupuesto plurianual de la Unión Europea reserve al menos 100.000 millones de euros para el Mecanismo “Conectar Europa”, advirtiendo de que sin un refuerzo claro de la financiación la competitividad, la resiliencia y la seguridad del bloque quedarán en entredicho.

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Las patronales sostienen que una infraestructura moderna y adecuadamente financiada no es un complemento, sino una condición previa para que Europa alcance sus objetivos estratégicos en materia económica, climática y geopolítica.

El transporte, base estructural del mercado único

La Unión Internacional de Transporte por Carretera y más de 40 organizaciones sectoriales —entre ellas ACEA, ESPORG y UETR— han remitido una carta a los Estados miembros y a la Comisión Europea con un mensaje inequívoco: el transporte es la “columna vertebral” del mercado único y el vínculo operativo de Europa con el resto del mundo.

A su juicio, una red eficiente y moderna incide directamente en la resiliencia económica, la preparación para la defensa, la competitividad industrial y la seguridad de la cadena de suministro. Por ello, instan a garantizar un presupuesto de transporte acorde con los retos actuales en el próximo marco financiero plurianual, incluyendo una dotación mínima de 100.000 millones de euros para el instrumento CEF.

“La UE no puede ofrecer competitividad, descarbonización y seguridad si la infraestructura de transporte sigue infrafinanciada”, subrayó Raluca Marian, directora de la IRU en la UE.

Inversiones que los presupuestos nacionales no cubren

El sector defiende que la financiación europea es imprescindible para sostener inversiones estratégicas que difícilmente pueden ser asumidas únicamente por los presupuestos nacionales. Entre ellas destacan:

  • corredores transfronterizos,

  • infraestructuras preparadas para vehículos de cero emisiones,

  • ampliación de áreas de estacionamiento seguras y protegidas,

  • digitalización y soluciones de infraestructuras inteligentes.

Sin un impulso financiero estable a escala comunitaria, estas prioridades corren el riesgo de quedar fragmentadas o retrasadas, advierten las organizaciones firmantes.

Geopolítica y clima elevan la presión inversora

El aumento de las tensiones geopolíticas y económicas, junto con la aceleración del cambio climático, exige —según el sector— un refuerzo rápido y coordinado de la red europea.

Eliminar cuellos de botella, cerrar enlaces faltantes, aumentar la capacidad y adaptar la infraestructura tanto a los impactos climáticos como a las necesidades de movilidad militar se han convertido en prioridades estratégicas. El documento subraya además que la red actual no está plenamente adaptada para un uso dual y sigue siendo vulnerable a perturbaciones naturales y provocadas por el ser humano.

Competitividad industrial y cohesión territorial en juego

Las organizaciones advierten de que la transición hacia una economía climáticamente neutra y el refuerzo de la competitividad industrial dependen de una red capaz de conectar eficazmente centros de producción y mercados.

Una infraestructura fiable es también clave para la cohesión económica y territorial, para asegurar el suministro de materias primas críticas y garantizar la continuidad de las cadenas logísticas. Sin una red robusta, las ambiciones políticas europeas pueden quedarse sin soporte material.

Es hora de revertir la infrafinanciación crónica

El mensaje final es claro: la tendencia de infrafinanciación crónica del transporte debe revertirse y el presupuesto debe alinearse con la magnitud de las ambiciones políticas europeas.

Para el sector, una red de transporte sólida no es solo una política sectorial, sino la base operativa que sustenta prioridades que van desde la seguridad hasta la competitividad económica. La demanda concreta es inequívoca: el próximo marco financiero plurianual debe garantizar una financiación adecuada para el transporte, con al menos 100.000 millones de euros destinados al Mecanismo “Conectar Europa”.

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