Las inspecciones realizadas por la Agencia Sueca de Transporte (Transportstyrelsen) revelaron graves irregularidades en dos empresas pertenecientes al mismo grupo. El valor total de las infracciones superó los 2 millones SEK (790,000 zł), lo que se tradujo en sanciones económicas de más de 1.3 millones SEK.
La primera inspección abarcó una filial con cerca de 100 empleados y una flota de más de 170 vehículos. En este caso, se identificaron infracciones por un valor superior a 1.1 millones SEK; sin embargo, debido al elevado volumen de negocio (aprox. 154 millones SEK), se aplicó la sanción máxima posible: 800,000 SEK (315,000 zł).
Los inspectores registraron hasta 108 infracciones, entre ellas:
- uso de la tarjeta de otro conductor: 24 casos,
- uso incorrecto de la tarjeta: 18 casos,
- retirada de la tarjeta del tacógrafo en un momento no autorizado: 14 casos,
- faltan datos del tacógrafo.
También se detectaron problemas en la empresa matriz
Otra inspección afectó a la empresa matriz, con algo menos de 20 empleados y alrededor de 120 vehículos. En este caso, el valor de las infracciones ascendió a más de 900,000 SEK (aprox. 355,000 zł), y la multa, a más de 500,000 SEK (197,000 zł).
Allí se identificaron un total de 97 infracciones, incluidas de nuevo situaciones de uso de tarjetas de otros conductores y manipulaciones relacionadas con su retirada.
«Los familiares echaron una mano»
En las explicaciones presentadas a la autoridad, la empresa sostuvo que algunas de las infracciones se debían a que familiares de los conductores ayudaban en las operaciones de transporte. También se confirmó el uso de tarjetas duplicadas, aunque —según se indicó— sin conocimiento de la dirección.
Curiosamente, se dijo que una de las tarjetas utilizadas pertenecía a un familiar cercano del entonces director general de la empresa.
Crecimiento rápido a costa del control
El actual director general admitió que la principal causa de los problemas fue el rápido crecimiento de la empresa, al que la administración y la supervisión del cumplimiento normativo no pudieron seguir el ritmo.
«Hoy tenemos procedimientos completamente distintos y personal dedicado responsable de esta área», subrayó en el portal sueco trailer.se.
Como prueba de los cambios, señala que una tercera empresa del grupo se sometió a una inspección posterior sin ninguna objeción (salvo casos aislados de sobrecarga).
Nueva estrategia y cambio de enfoque
Tras la inspección, una de las empresas también decidió incorporarse al programa Fair Transport, que pretende formar parte de una nueva estrategia basada en el cumplimiento y la transparencia.
Las decisiones en ambos casos ya son firmes.
Conviene recordar que en Suecia:
- para empresas con un volumen de negocio superior a 80 millones SEK, la sanción máxima es de 800,000 SEK,
- para las empresas más pequeñas, el límite es el 1% del volumen de negocio anual.
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