El Gobierno de Portugal ha anunciado una reducción temporal del impuesto especial sobre el diésel de automoción con el objetivo de suavizar el impacto de una fuerte subida de los precios del combustible prevista a partir del lunes 9 de marzo. Según el Ejecutivo, la medida se aplica al territorio continental portugués y pretende mitigar el impacto de la última subida del precio en surtidor.
La medida adopta la forma de una reducción temporal y extraordinaria del ISP, el impuesto portugués sobre los productos petrolíferos y energéticos, aplicable al diésel de automoción. El Gobierno afirmó que actuaba porque, sin intervención, se esperaba que el precio del diésel subiera 23,4 céntimos por litro la próxima semana.
El diario económico portugués ECO informó de que el recorte fiscal asciende a 3,55 céntimos por litro, lo que significa que, pese a la intervención, el diésel aún se encarecería en torno a 19 céntimos por litro. El mismo medio señaló que la gasolina no está incluida en esta medida de apoyo.
La decisión llega tras el compromiso previo del primer ministro Luís Montenegro de intervenir si las subidas semanales del precio del combustible superaban los 10 céntimos por litro. Ese umbral se superó claramente después de que los mercados del petróleo reaccionaran al último conflicto en el que están implicados Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha impulsado los costes del gasóleo en toda Europa.









