El contraste fue aún más llamativo por el contexto. Con las tensiones en Oriente Medio empujando los precios del combustible en Europa a máximos históricos, en los alrededores de Bolzano apareció de repente un diésel casi diez veces más barato de lo habitual. Bastaron unos minutos para que la estación se llenara.
No era una promoción: fue un error del sistema
El episodio ocurrió en una gasolinera de autoservicio en Avelengo (Trentino–Alto Adigio). Medios locales explican que el problema surgió durante una actualización rutinaria de tarifas, cuando el sistema electrónico falló. En lugar de marcar el precio previsto de 1,999 euros por litro, el panel pasó a mostrar 0,199 euros.
La reacción fue inmediata: se formaron colas largas y algunos clientes intentaron aprovechar al máximo llenando también recipientes adicionales.
Según la prensa local, que cita a la alcaldesa de Avelengo, Anna Plank, la situación se descontroló rápidamente. El repostaje al precio “de risa” continuó hasta que el surtidor se quedó sin diésel.
Una estación automática, sin personal
Walter Soppera, responsable de la asociación de propietarios de gasolineras de Tirol del Sur, señaló que el punto de Avelengo es lo que allí llaman una “gasolinera fantasma”: totalmente automatizada y sin personal ni técnicos en el lugar.
En instalaciones de este tipo, las tarifas se actualizan en remoto por parte del proveedor. En este caso, se cree que el fallo se produjo durante una actualización enviada desde un centro de control en Milán.
Un simple punto decimal mal colocado habría generado un quebranto de alrededor de diez mil euros para el dueño de la estación.Soppera añadió que la responsabilidad económica probablemente recaerá en la oficina central que realizó la actualización del sistema.
Sin sanciones para quienes repostaron
Aunque la estación cuenta con cámaras de videovigilancia, no se espera que los clientes tengan consecuencias. Desde el sector argumentan que los conductores se limitaron a pagar el importe que figuraba en el cartel y en el surtidor.
Los clientes no hicieron nada ilegal: el precio que aparecía era realmente más bajo”, subrayó Walter Soppera, según recogen medios italianos.









