A partir de junio de 2026, algunas medidas impactarán directamente en los costes, mientras que otras exigirán reforzar la planificación, el cumplimiento normativo y la gestión documental. Todo ello se enmarca en un contexto de más controles en carretera, con responsabilidades mejor definidas y un entorno de cumplimiento más formal para el transporte internacional por carretera.
Lo que entra en vigor en junio de 2026:
- Francia eleva el salario mínimo aplicable a los conductores desplazados.
- Alemania adopta un nuevo sistema para ejecutar prohibiciones de conducir a conductores no alemanes; entra en vigor el 1 de junio de 2026.
- Noruega incorpora nuevas obligaciones sobre la sujeción de la carga, con documentación obligatoria en transportes de mayor riesgo.
Francia sube el salario mínimo
Para los operadores que realizan tráficos internacionales con destino a Francia, la novedad más inmediata es la actualización del salario mínimo nacional (SMIC), que entra en vigor el 1 de junio de 2026.
Según el Gobierno francés, el incremento será del 2,41 %. El mínimo mensual bruto pasa a 1.867,02 euros y el mínimo por hora bruto se sitúa en 12,31 euros.
Este ajuste afecta tanto al transporte internacional como al cabotaje realizado en territorio francés. De acuerdo con las reglas del Paquete de Movilidad, los conductores desplazados deben percibir, como mínimo, el salario mínimo vigente en el país donde se presta el servicio.
Además, Francia mantiene su mecanismo de revisión automática durante el año cuando la inflación supera un umbral determinado. En esta ocasión, la indexación se activó al rebasar el 2 % en el aumento de los precios de consumo.
Para el sector, supone un nuevo escalón al alza en los costes laborales en uno de los principales corredores europeos de transporte de mercancías por carretera.
Noruega endurece las reglas de sujeción de la carga
Noruega también activa cambios desde el 1 de junio de 2026. La Administración Noruega de Carreteras actualiza los requisitos de sujeción de la carga en los transportes realizados con vehículos de más de 3,5 toneladas.
Una pieza clave de la reforma es una nueva disposición (apartado 3-2a), que amplía la responsabilidad de la empresa transportista sobre la organización del servicio y la preparación del proceso para cumplir la normativa.
En la práctica, las compañías deberán dar a los conductores instrucciones claras sobre los métodos de amarre, facilitar la información organizativa necesaria y garantizar que existen condiciones para ejecutar el transporte con seguridad.
El conductor sigue siendo quien asegura físicamente la mercancía, pero la nueva regulación delimita con mayor precisión qué corresponde al conductor y qué recae en el operador.
Documentación obligatoria para cargas con mayor riesgo
Junto a esta distribución de responsabilidades, Noruega añade exigencias documentales para los transportes catalogados como de mayor riesgo.
Las empresas deberán preparar un documento que describa cómo se sujeta la carga y qué equipos de sujeción se utilizan. Debe estar listo, como muy tarde, al inicio de la carga; acompañar a la mercancía durante el trayecto; y presentarse en caso de control en carretera.
La obligación se aplicará, entre otros, a:
- cargas pesadas e inestables,
- bobinas de acero,
- elementos de hormigón,
- tambores de cable,
- bobinas de papel en vertical,
- contenedores tipo gancho (hook-lift),
- transportes especiales.
Parte del sector noruego ha valorado positivamente la orientación de la reforma, aunque siguen abiertas dudas sobre el nivel de detalle que se exigirá en la documentación y sobre cómo se aplicará en la operativa diaria.
Alemania elimina las pegatinas en los permisos extranjeros
Alemania introduce también un cambio de procedimiento relevante. El país redefine cómo ejecuta las prohibiciones de conducir a quienes tienen permisos expedidos en otros Estados de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo.
Hasta ahora, las autoridades alemanas utilizaban marcas físicas en los permisos extranjeros, incluidas las conocidas pegatinas con una «D» tachada. Este enfoque fue cuestionado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
Desde el 1 de junio de 2026, una nueva ley (FVVollEUG) traslada la ejecución al registro electrónico FAER, gestionado en Flensburg.
Las prohibiciones de conducir pasan a un registro electrónico central
A partir de junio, las prohibiciones de conducir y las retiradas de permiso quedarán registradas de forma digital. Las autoridades alemanas consultarán la información a través de un sistema central, y está previsto que los datos se compartan también con el país de residencia del conductor.
En la práctica, por ejemplo, un conductor con permiso polaco al que se le imponga una prohibición de conducir en Alemania quedará igualmente reflejado mediante el sistema de intercambio de información entre países de la Unión Europea y del Espacio Económico Europeo.
El objetivo es reducir la inseguridad jurídica sobre cuándo empiezan a aplicarse las sanciones y evitar las controversias asociadas al marcado físico de documentos emitidos por otros Estados miembros.









