Claves de la investigación:
- La revisión de Transportstyrelsen abarcó el periodo comprendido entre diciembre de 2024 y enero de 2025.
- Los inspectores detectaron 10 casos en los que el director de la empresa utilizó la tarjeta de otro conductor.
- En 12 ocasiones, el intervalo entre retirar una tarjeta e introducir la otra fue de apenas 25-45 segundos.
- La inspección también descubrió ocho extracciones indebidas de tarjetas y 21 anotaciones manuales que no se habían realizado.
- El importe calculado de las sanciones se acercaba a las 300.000 coronas suecas. Sin embargo, como la legislación fija el límite en el 1 % de la facturación anual, la cantidad definitiva quedó en algo más de 54.000 coronas suecas.
- Suecia introdujo normas mucho más estrictas contra la manipulación del tacógrafo el 1 de agosto de 2026.
La inspección examinó la actividad de la empresa a finales de 2024 y comienzos de 2025. Las sospechas surgieron al analizar los registros de una de las tarjetas de conductor, según el portal sueco especializado en transporte trailer.se.
Tras consultar los datos fiscales, las autoridades comprobaron que el titular de la tarjeta no había recibido ningún pago de la empresa durante el periodo investigado, ni inmediatamente antes ni después. Además, la compañía no pudo aportar documentos que relacionaran de forma clara esos pagos con el conductor en cuestión.
La empresa ofreció varias explicaciones. Primero afirmó que el conductor había facturado sus servicios. Después sostuvo que este tenía obligaciones económicas con la compañía. Más tarde mencionó pagos realizados mediante Swish, aunque no logró señalar qué transferencias correspondían supuestamente al titular de la tarjeta examinada.
Los inspectores también descubrieron que la tarjeta utilizada en el vehículo había sido denunciada como perdida en marzo de 2023 y sustituida posteriormente. Una tarjeta declarada perdida queda invalidada, aunque aparezca más adelante. Pese a ello, la tarjeta anulada siguió utilizándose para registrar actividad.
Las tarjetas se cambiaron con apenas 25-45 segundos de diferencia
El análisis de los registros reveló un patrón muy concreto. La segunda tarjeta aparecía casi siempre justo antes, después o entre trayectos atribuidos a otra persona.
En 12 ocasiones, entre la extracción de una tarjeta y la inserción de la otra transcurrieron solo 25-45 segundos. Para Transportstyrelsen, intervalos tan breves apuntan claramente a que una misma persona utilizaba ambas tarjetas. Tras valorar todas las pruebas, la autoridad responsabilizó al director de la empresa de 10 casos de conducción con la tarjeta de otro conductor.
Los inspectores también concluyeron que los trayectos registrados con la tarjeta del propio directivo no podían haberse realizado respetando los límites aplicables de conducción y descanso si solo hubiera utilizado esa tarjeta.
La empresa atribuyó el patrón a su forma de organizar el trabajo, basada en numerosos desplazamientos cortos y cambios frecuentes entre la conducción de un camión y el manejo de una excavadora. Según su versión, un conductor podría haber dejado su tarjeta en el tacógrafo mientras otra persona comenzaba a conducir sin retirarla previamente.
Transportstyrelsen rechazó ese argumento. La resolución recordó además que uno de los conductores de la empresa ya había sido detenido por la policía mientras conducía con la tarjeta de otra persona insertada en el tacógrafo.
El límite legal reduce la sanción de casi 300.000 a poco más de 54.000 coronas suecas
La inspección detectó más incumplimientos. En ocho casos, las tarjetas se habían retirado del tacógrafo de una manera que alteraba el registro de la actividad de los conductores. En otros 21 casos faltaban las anotaciones manuales obligatorias, incluidos los registros de trabajos y desplazamientos relacionados con los cambios de conductor.
La empresa alegó que desconocía las normas sobre las anotaciones manuales. Transportstyrelsen subrayó, no obstante, que el desconocimiento de la normativa no exime a una compañía de su responsabilidad.
El importe total de las sanciones administrativas calculadas se acercaba a las 300.000 coronas suecas. La facturación de la empresa en 2024 superó ligeramente los 5,4 millones de coronas suecas y la legislación limita la sanción al 1 % de los ingresos anuales. Por eso, la cantidad definitiva se redujo a poco más de 54.000 coronas suecas.
Transportstyrelsen emitió advertencias por las otras cinco infracciones. La resolución ya es firme.
Suecia endureció las normas sobre manipulación del tacógrafo en agosto de 2026
Las infracciones de este caso se produjeron a finales de 2024 y comienzos de 2025, antes de que entrara en vigor la última reforma sueca.
Como ya informó este medio, desde el 1 de agosto de 2026, Suecia aplica normas mucho más estrictas contra la manipulación del tacógrafo. La nueva regulación contempla multas o penas de prisión de hasta un año por conductas como falsificar, bloquear o borrar datos almacenados en un tacógrafo digital o en una tarjeta de conductor.
También han aumentado las sanciones administrativas en determinados casos relacionados con tarjetas obtenidas mediante información falsa o documentos falsificados.
La policía y los inspectores disponen ahora de más facultades de control. Cuando exista una sospecha fundada de manipulación, podrán registrar el vehículo para localizar dispositivos utilizados para falsear los registros. La policía también podrá revisar al conductor y su equipaje en busca de tarjetas ajenas o falsificadas.
Las nuevas normas permiten asimismo realizar inspecciones técnicas sin previo aviso fuera de las carreteras públicas, incluso en recintos privados, centros logísticos y terminales de transbordo.
La nueva regulación no se aplicó para fundamentar las sanciones de este caso, ya que los trayectos investigados tuvieron lugar antes de su entrada en vigor.
Aun así, el expediente muestra el nivel de detalle con el que Transportstyrelsen examina el uso de las tarjetas de conductor. La autoridad no solo analizó los registros de conducción, sino también intervalos de apenas unas decenas de segundos entre cambios de tarjeta, anotaciones manuales ausentes y datos de pagos relacionados con el titular de una de ellas. Con las normas suecas endurecidas, las consecuencias de manipular un tacógrafo son ahora todavía mayores.









