Principales irregularidades detectadas:
- 841 días sin descargar los datos: la normativa neerlandesa y europea exige descargar los datos del tacógrafo del vehículo al menos una vez cada 90 días. En este caso, el plazo se superó en más de nueve veces.
- Uso de una identidad ajena: el conductor circulaba con la tarjeta de otra persona. El análisis del tacógrafo demostró que no había utilizado su propia tarjeta ni una sola vez durante las ocho semanas anteriores.
- La supuesta pérdida de la tarjeta: el conductor afirmó que había perdido la suya tres semanas antes, pero no comunicó la pérdida ni solicitó un duplicado, como exige el procedimiento.
- Falta del Code 95: no pudo acreditar su cualificación profesional y aseguró a los inspectores que desconocía el significado del Code 95. El expediente fue remitido a la fiscalía.
- Inmovilización y destrucción de la tarjeta: los inspectores ordenaron mantener el camión inmovilizado durante 45 horas porque no se podían comprobar los tiempos de conducción y descanso. La tarjeta utilizada fue enviada a Kiwa Register para su destrucción física.
- Tres posibles responsables: el conductor, la empresa transportista y la persona que facilitó la tarjeta podrían recibir sanciones administrativas.
841 días frente a 90: una falta total de control por parte de la empresa
La inspección se llevó a cabo en el distrito de Bouwlust, en La Haya. Las autoridades neerlandesas detectan habitualmente manipulaciones de los tiempos de trabajo, pero las irregularidades detectadas en este vehículo sorprendieron incluso a los inspectores. La memoria del tacógrafo reveló que los datos no se habían descargado durante 841 días, casi dos años y medio.
Según las indicaciones de la Inspección de Medio Ambiente Humano y Transporte de Países Bajos (ILT) y el Reglamento (UE) n.º 165/2014:
- los datos del tacógrafo instalado en el vehículo deben leerse y descargarse en el sistema de la empresa al menos una vez cada 90 días;
- los datos de la tarjeta del conductor deben descargarse y guardarse al menos una vez cada 28 días;
- la empresa debe conservar los archivos descargados durante un mínimo de 12 meses —y, en algunos casos, durante más tiempo por motivos fiscales— y entregarlos a las autoridades competentes cuando se los soliciten.
El plazo de 90 días no es orientativo, sino un límite técnico obligatorio. Si se incumple, existe el riesgo de que los registros más antiguos se sobrescriban en la memoria del dispositivo. El hecho de que hubieran transcurrido más de dos años sin descargar los datos sugería que la empresa apenas supervisaba los tiempos de trabajo de sus conductores.
Ocho semanas sin utilizar su propia tarjeta
Durante la inspección, el conductor aseguró que solo había utilizado una vez la tarjeta encontrada en la cabina, porque se había olvidado de llevar la suya.
La comprobación electrónica desmintió rápidamente esa versión. Mediante sus tarjetas de control, las autoridades pueden consultar el historial de accesos al tacógrafo de hasta 365 días. El análisis mostró que el conductor no había introducido su propia tarjeta ni una sola vez durante las ocho semanas anteriores.
Su explicación posterior —que había perdido la tarjeta tres semanas antes— no hizo más que aumentar las dudas de los inspectores y puso de manifiesto un incumplimiento grave de los procedimientos europeos.
Qué debe hacer un conductor si pierde su tarjeta
Según el artículo 35, apartado 2, del Reglamento (UE) n.º 165/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, en caso de pérdida, robo o deterioro de la tarjeta no se permite utilizar el documento de otra persona ni seleccionar el modo «fuera de ámbito». El conductor debe seguir estos pasos:
- Comunicar la pérdida: debe informar cuanto antes de la pérdida o el robo a la autoridad competente del país que expidió la tarjeta.
- Solicitar un duplicado: la petición de una tarjeta de sustitución debe presentarse en un plazo máximo de siete días naturales.
- Respetar el límite de conducción sin tarjeta: se puede seguir conduciendo sin el documento durante un máximo de 15 días naturales. Solo se admite un plazo superior cuando sea objetivamente necesario para devolver el vehículo a su base de operaciones.
- Realizar las impresiones obligatorias: por cada jornada de trabajo sin tarjeta, el conductor debe elaborar dos registros diarios del tacógrafo:
- Antes de iniciar el trayecto: debe imprimir los datos técnicos del vehículo, anotar a mano sus datos personales —nombre, apellidos, número del permiso de conducción o número de la tarjeta perdida— y firmar la impresión.
- Al terminar el turno: debe realizar una impresión diaria con los tiempos de conducción, disponibilidad y descanso, añadir a mano las actividades realizadas fuera del vehículo y firmar el documento.
En La Haya, el conductor no había comunicado la pérdida, solicitado una tarjeta de sustitución ni realizado ninguna impresión. El uso de la tarjeta de otra persona se consideró un falseamiento directo de los registros de trabajo. Los inspectores la confiscaron en el acto y la enviaron a Kiwa Register para su destrucción física.
Inmovilización de 45 horas y falta del Code 95
Las consecuencias operativas fueron inmediatas. Como el conductor no podía acreditar legalmente sus periodos de descanso diarios y semanales de las semanas anteriores, los inspectores ordenaron la inmovilización del camión durante 45 horas. El vehículo quedó fuera de circulación durante ese periodo.
La inspección también reveló que carecía de la cualificación profesional obligatoria, conocida como Code 95. El conductor afirmó que no sabía en qué consistía ese requisito. Puesto que conducía un vehículo pesado en transporte comercial sin las credenciales profesionales necesarias, el caso contra él y su empleador fue remitido al Ministerio Fiscal neerlandés (Openbaar Ministerie).
Tres partes podrían ser sancionadas: al menos 14.000 euros
Las autoridades emitieron informes sancionadores contra tres partes por las infracciones detectadas:
- El conductor: por falsear los registros del tacógrafo, conducir con la tarjeta de otra persona y carecer de la cualificación profesional exigida;
- La empresa transportista y empleadora: por no supervisar al conductor, permitir que una persona sin Code 95 condujera y pasar 841 días sin descargar los datos del tacógrafo;
- El titular de la tarjeta: por entregar ilegalmente un documento personal a un tercero.
Según el régimen neerlandés de sanciones administrativas, el importe conjunto podría ascender a al menos 14.000 euros, aproximadamente 61.700 zlotys. Esta cantidad no incluye las posibles multas adicionales que un tribunal pueda imponer al conductor y a la empresa en el procedimiento relacionado con la falta de cualificación profesional.








