Claves del caso
- El Volvo FH con matrícula croata fue inmovilizado en Gales el 1 de abril de 2026.
- Tras agotar las operaciones de cabotaje autorizadas, el camión realizó tres trayectos nacionales adicionales.
- Leatrans ya había tenido un incidente similar relacionado con cabotaje en septiembre de 2025.
- La comisionada adjunta de tráfico concluyó que la formación de refuerzo, por sí sola, no era suficiente.
- La DVSA podrá disponer del vehículo cuando termine el plazo de recurso.
Leatrans D.O.O. atribuyó el incumplimiento a un planificador de transporte que no aplicó correctamente las normas de cabotaje. Sin embargo, la comisionada adjunta de tráfico consideró que la empresa había delegado en exceso en decisiones individuales y no implantó controles eficaces, pese a tener constancia de un incumplimiento previo en 2025.
Si la resolución no prospera en apelación, la DVSA podrá disponer del vehículo a partir del 20 de agosto de 2026.
Control tras una semana en Reino Unido
El Volvo FH, con volante a la izquierda, fue interceptado en un punto de control de la DVSA en Ewloe (Flintshire) el 1 de abril. El conductor había entrado en Reino Unido el 25 de marzo y, al día siguiente, entregó en Bedford la carga internacional de entrada. Después, el vehículo realizó dos trayectos nacionales con carga: uno con destino a Pembroke Dock y otro a Middlesex.
Con esos movimientos se consumieron las dos operaciones de cabotaje autorizadas durante la estancia en Reino Unido. Aun así, la documentación aportada por el conductor indicaba que el camión efectuó otros tres trayectos con carga entre puntos de Inglaterra y Gales entre el 30 de marzo y el 1 de abril.
A la vista de esa información, la DVSA concluyó que el vehículo se había utilizado para transporte nacional sin la autorización exigida.
El viaje que estaba realizando cuando fue detenido —de Holyhead en dirección a Dover— no habría constituido por sí mismo una infracción, ya que el destino final del remolque parecía estar en la Unión Europea. La inmovilización se basó en los tres desplazamientos nacionales anteriores.
La empresa señala un fallo de planificación
Leatrans reconoció que esos viajes quedaban fuera de lo permitido por las reglas de cabotaje, pero sostuvo que el origen del problema fue que un planificador no siguió las instrucciones internas. Según el operador, esa persona podría haber estado condicionada por circunstancias personales y, tras una investigación interna, recibió una amonestación formal.
No obstante, la comisionada adjunta subrayó que los trabajos se asignaban día a día, por lo que no se trataba de un error puntual, sino de omisiones repetidas al verificar el cumplimiento de la normativa de cabotaje.
La resolución también apuntó a la posibilidad de que el planificador actuara de forma deliberada o, al menos, con indiferencia respecto al cumplimiento legal de los trayectos.
El antecedente de 2025 pesó en la decisión
Uno de los elementos clave fue un incidente anterior, en septiembre de 2025, también vinculado al cabotaje. Leatrans afirmó que no recibió la posterior carta de advertencia de la DVSA, aunque admitió que conocía la infracción previa y era consciente de su gravedad.
Como respuesta, la empresa impartió formación de refuerzo a sus planificadores. Sin embargo, no modificó su sistema de control de calidad, no añadió supervisión específica sobre la planificación de rutas en Reino Unido ni incorporó la verificación del cabotaje a sus auditorías.
La comisionada consideró probable que el mismo planificador hubiera intervenido también en el episodio de 2025.
En consecuencia, ese antecedente debía haber servido para detectar una debilidad: un modelo que dependía casi por completo de que los planificadores aplicaran instrucciones por escrito, sin una verificación adicional.
Formar no basta si no hay controles
Leatrans aportó documentación para acreditar que su equipo de planificación había recibido instrucciones y formación sobre cabotaje. La comisionada aceptó que el material explicaba correctamente la normativa. El problema, según la resolución, era la ausencia de un mecanismo de control capaz de detectar que un planificador estaba asignando de forma reiterada trabajo nacional no permitido.
También se advirtió contra la idea de que no tener inspecciones o incidentes previos sea prueba de un buen sistema de cumplimiento: la falta de problemas puede deberse a la suerte, y no necesariamente a una gestión adecuada.
Tras la inmovilización de abril, Leatrans implantó reuniones diarias de planificación e incorporó el cumplimiento del cabotaje a su proceso de control de calidad. Además, según se indicó, se pidió a los conductores que alertaran si detectaban asignaciones dudosas.
Estos cambios podrían reducir el riesgo de nuevos incumplimientos, pero la comisionada señaló que el sistema seguía dependiendo de decisiones individuales y recomendó estudiar si un software podría impedir que se programen trayectos no conformes.
Denegada la devolución del vehículo
Leatrans solicitó que se le devolviera el Volvo, alegando que había tomado medidas para evitar el uso indebido y prevenir futuras repeticiones. La petición fue rechazada porque la empresa no pudo demostrar que, antes de la inmovilización, ya existían medidas preventivas suficientemente eficaces.
El camión permanece bajo custodia de la DVSA desde el 1 de abril. La comisionada adjunta autorizó a la agencia a disponer del vehículo una vez finalice el plazo de recurso, el 20 de agosto de 2026.









