El informe, elaborado a partir de datos de vehículos conectados correspondientes a todo 2025, muestra que las capitales europeas no se parecen en absoluto cuando se trata de operar con vehículos comerciales. En la parte alta aparecen Berlín y Ámsterdam como los entornos más favorables, mientras que Londres y Madrid se quedan en la zona baja.
Y, aun así, la conclusión más útil para un operador no es solo “qué ciudad es la más lenta”, sino distinguir entre un atasco que permite ajustar horarios y un atasco que rompe cualquier previsión.
El Índice europeo de eficiencia del transporte urbano de mercancías de Geotab analizó los desplazamientos de vehículos comerciales en siete capitales: Berlín, Ámsterdam, Dublín, Roma, París, Londres y Madrid. La puntuación va de 0 a 100 y se construye con dos grandes variables: la fluidez del tráfico en la red viaria y el “desperdicio operativo” que genera la congestión, medido por el tiempo al ralentí durante el trayecto.
Berlín lidera el ranking con 61 puntos, seguida de Ámsterdam con 59. En el grupo intermedio quedan Dublín (49) y Roma (48). París suma 37, y en los últimos puestos aparecen Londres (29) y Madrid (25). Según Geotab, la distancia entre Berlín y Madrid equivale a un 144% de diferencia en eficiencia.
Dónde se complica más la planificación del reparto urbano
| Ciudad | Puntuación global | Puntuación de camiones | Principal problema para los transportistas | Impacto operativo |
| Madrid | 25 | 22 | La congestión supera niveles críticos a cualquier hora; para los camiones, el tráfico es muy irregular | No hay franjas fiables de entrega; los horarios rígidos suelen saltar por los aires |
| Londres | 29 | 27 | Atascos y, además, imprevisibles; el rendimiento de los camiones queda por debajo del de los turismos | Hace falta más margen, rutas dinámicas y ventanas de entrega flexibles |
| París | 37 | 46 | La congestión es previsible, pero el tráfico a tirones dispara el tiempo al ralentí | Se puede calendarizar, pero el desperdicio de combustible es elevado |
| Roma | 48 | 63 | Congestión muy intensa, aunque bastante estable y de ritmo lento | Repartos lentos, pero con patrones conocidos que permiten encajar horarios |
Dónde el reparto funciona mejor
| Ciudad | Puntuación global | Puntuación de camiones | Qué funciona mejor para los transportistas | Impacto operativo |
| Berlín | 61 | 71 | Congestión moderada y previsible, con una red viaria que permite sacar partido a la planificación | La ciudad más fiable del estudio para mantener los horarios |
| Ámsterdam | 59 | 65 | Ciudad compacta, trayectos más cortos y poco tiempo al ralentí | Buen entorno para la distribución urbana y la última milla |
| Dublín | 49 | 57 | Ventanas fuera de punta y rutas más estructuradas ayudan al camión | La flota de mercancías rinde mejor que el tráfico menos ordenado de turismos |
| Roma | 48 | 63 | Las franjas de reparto y el enrutado profesional funcionan incluso con mucha congestión | Lento, sí, pero planificable: eso da ventaja al camión |
Cómo interpretar las puntuaciones: Geotab asigna a cada ciudad una nota de 0 a 100; cuanto más alta, más eficiente es el entorno operativo. La puntuación global combina el rendimiento de turismos y camiones, mientras que la nota de camiones refleja el desempeño específico de los vehículos comerciales. Son comparaciones relativas normalizadas, no una medición absoluta de todo el tráfico de cada ciudad. Se basan en una muestra de vehículos conectados con datos de todo 2025.
Roma aparece en ambas tablas porque ilustra por qué no basta con decir “hay atasco”. Es una de las ciudades con más congestión del informe, pero con un comportamiento bastante predecible y un ritmo lento más continuo que el típico “arranca y para”. Para el transportista, esto se traduce en un entorno costoso y pausado, pero al menos planificable.
Cuando el atasco es previsible, aún se puede trabajar
La idea clave del informe, desde el punto de vista operativo, es que no toda la congestión impacta igual en las flotas. Roma y París soportan niveles muy altos de tráfico, pero Geotab subraya que los tiempos de viaje en ambas ciudades tienden a ser estables. Roma obtiene 80 en variabilidad y París 82. En palabras del informe, “la congestión extrema genera su propia previsibilidad”: cuando la red se satura, el tráfico se vuelve lento, pero relativamente constante.
Esto marca la diferencia al planificar: si los retrasos son recurrentes, se pueden incorporar a los turnos, ajustar ventanas de entrega y preparar al conductor. Seguirá siendo caro y lento, pero al menos gestionable.
Roma es el ejemplo más claro. Geotab lo define como uno de los resultados más sorprendentes: combina congestión severa con la mejor puntuación de ineficiencia en ruta. El tráfico avanza despacio, pero suele avanzar. Además, los camiones superan a los turismos en 26 puntos (la mayor diferencia del estudio), algo que Geotab relaciona con ventanas específicas para mercancías y una planificación de rutas más profesional.
París, en cambio, aunque también es previsible, penaliza más por el “stop and go”. El informe calcula que los camiones en París consumen al ralentí el 18,2% del combustible, el porcentaje más alto de todos los analizados.
Londres y Madrid: lo difícil es poner precio y cerrar horarios
Para los transportistas, Londres y Madrid son un problema distinto: al atasco se suma la falta de regularidad. Geotab sitúa a Londres en el peor punto posible: congestionada e imprevisible. El ejemplo es tan simple como demoledor: un mismo reparto puede durar veinte minutos un día y cincuenta al siguiente.
Esa variabilidad no solo alarga el trayecto: también complica blindar las franjas de entrega, reduce el aprovechamiento del conductor, dificulta el cumplimiento de los límites de jornada y obliga a introducir márgenes más amplios en la planificación.
En números, Londres obtiene 29 en la nota global y 27 en la de camiones, por debajo del rendimiento de los turismos (29). Geotab señala que es una de las dos ciudades donde los camiones rinden peor que los vehículos de pasajeros. Entre los factores citados: restricciones en carriles bus, calles estrechas y una normativa compleja para las zonas de carga y descarga, que reduce las ventajas habituales de una operativa de mercancías más estructurada.
Madrid sale aún peor, con la puntuación más baja del índice (25). Según Geotab, la congestión se mantiene por encima de niveles críticos durante todo el día para ambos tipos de vehículos, lo que deja sin una franja realmente aprovechable para operar. En el caso del camión, el problema se agrava por la peor nota de variabilidad del estudio: las condiciones no solo son malas, sino también erráticas.
El camión suele rendir mejor que el turismo… pero no en todas partes
Otro dato llamativo: en cinco de las siete capitales, los camiones obtienen mejores resultados que las flotas de turismos.Geotab lo atribuye menos a la tecnología (ambos grupos utilizan dispositivos de vehículo conectado) y más a la disciplina operativa: rutas planificadas, ventanas de entrega, reparto fuera de las horas punta e infraestructuras pensadas para mercancías ayudan a esquivar los peores momentos del tráfico.
Roma, Berlín, París, Dublín y Ámsterdam muestran esa ventaja del camión. Las excepciones son Londres y Madrid.
Geotab también cuantifica el combustible desperdiciado. En el conjunto de vehículos conectados analizados, se estima que en 2025 se quemaron 1,58 millones de litros de combustible mientras los vehículos estaban parados, con un coste aproximado de 2,6 millones de euro. De esa cifra, los camiones representarían alrededor de 600.000 euro, y los turismos y vehículos de servicio, otros 2 millones de euro.
En la metodología, el informe recuerda que los resultados se basan en una muestra de vehículos conectados, no en un censo completo. Además, las puntuaciones por ciudad son comparaciones relativas normalizadas, no una medición absoluta de toda la actividad de transporte de mercancías. Para estimar el coste del combustible se usaron los precios medios en surtidor de 2025, tomando como referencia el Weekly Oil Bulletin de la Comisión Europea y los datos de precios de combustible en carretera del Gobierno del Reino Unido.









