- El uso de DeCA es obligatorio en España desde el 5 de octubre de 2026.
- FENADISMER informa de multas superiores a 400 euros por una supuesta falta del documento de control.
- En algunos casos, el conductor lleva el documento facilitado por el cargador y el código QR, pero el archivo no aparece en el repositorio o el sistema muestra un error durante la inspección.
- La federación apunta a posibles problemas en el almacenamiento del documento por parte del cargador o a fallos técnicos en los dispositivos de los inspectores.
- FENADISMER pide que las primeras inspecciones sirvan para informar y orientar, y que se suspendan los procedimientos sancionadores.
La denuncia de FENADISMER pone el foco en uno de los aspectos más delicados del nuevo sistema: cómo demostrar durante un control en carretera que el documento está disponible.
Habitualmente, el cargador genera el documento DeCA y remite al transportista una copia digital junto con un código QR. El inspector debe escanearlo y consultar el archivo en el repositorio correspondiente.
Sin embargo, según la federación, en ese punto se concentran las dificultades. Después de escanear el código, el documento puede no llegar a cargarse o la plataforma puede devolver un error de lectura.
FENADISMER asegura que algunos inspectores interpretan estas incidencias como si el transportista no dispusiera del documento obligatorio y lo sancionan.
El problema es distinto del debate que marcó los primeros días de aplicación de DeCA. Entonces, la discusión se centraba en quién debía preparar el documento e introducir los datos necesarios. Ahora la cuestión es otra: quién responde cuando el documento se ha creado, pero no puede ser verificado durante una inspección en carretera.
Multas superiores a 400 euros
FENADISMER afirma que varios conductores profesionales han recibido recientemente multas superiores a 400 euros, en situaciones de este tipo. La organización considera injusto responsabilizar a los conductores de fallos que, en muchos casos, no pueden solucionar por sí mismos.
La federación identifica dos posibles orígenes. Por un lado, puede tratarse de la forma en que la empresa que genera el documento lo almacena. Por otro, podrían existir errores técnicos en los equipos utilizados durante los controles.
La diferencia es importante: el conductor puede llevar el código QR que le ha enviado el cargador y, aun así, no tener ninguna posibilidad real de corregir un fallo técnico en plena carretera.
FENADISMER pide suspender las sanciones
La federación ha solicitado a la Dirección General de Transporte Terrestre que imparta instrucciones claras a los servicios de inspección. Durante las primeras semanas, quiere que los controles se centren principalmente en informar y explicar el funcionamiento del sistema. También reclama que se paralicen los procedimientos sancionadores hasta que la plataforma sea estable y queden definidas las obligaciones de cada participante en la operación de transporte.
Además, FENADISMER ha ofrecido apoyo jurídico a los asociados que quieran recurrir las sanciones que considera injustificadas.
Las obligaciones del cargador siguen sin estar claras
Las dificultades durante las inspecciones se suman a la controversia anterior sobre quién debe encargarse realmente de preparar el documento. FENADISMER vuelve a señalar que algunos grandes cargadores utilizan sus propias plataformas y esperan que los conductores no solo reciban el documento, sino que también lo preparen y comprueben sus datos.
A juicio de la federación, esta práctica traslada a conductores y transportistas tareas administrativas y la responsabilidad por posibles errores.
En la práctica, el conflicto en torno a DeCA tiene ahora dos vertientes diferenciadas: la distribución de responsabilidades entre cargadores y transportistas y la verificación técnica del documento durante los controles en carretera.









