Puntos clave:
- La Comisión espera que el mercado mundial del diésel siga sometido a presión, como mínimo, hasta 2027.
- Una de cada cuatro refinerías de la UE ha cerrado en las últimas dos décadas, lo que ha reducido la capacidad de producción en torno a un 10 %.
- La Comisión ha iniciado conversaciones con las refinerías para aumentar la producción de diésel y combustible de aviación.
- El Marco Temporal de Ayudas Estatales por la Crisis de Oriente Medio (METSAF), que permite apoyar al transporte por carretera frente al encarecimiento del combustible, termina el 31 de diciembre de 2026.
- Con METSAF, los países podían cubrir hasta el 70 % del sobrecoste del combustible de las empresas de transporte.
Un invierno complicado para Europa
El comisario europeo de Energía, Dan Jørgensen, lanzó la advertencia durante una rueda de prensa celebrada el 28 de octubre, después de la primera reunión del nuevo diálogo europeo sobre refinerías. Jørgensen copresidió el encuentro junto con el comisario de Defensa, Andrius Kubilius. También participaron representantes de la industria del refino, asociaciones empresariales y la OTAN.
El comisario advirtió de que este invierno será difícil tanto para los ciudadanos como para la economía. Además, describió la nueva crisis energética como una señal de alarma que pone de manifiesto las vulnerabilidades de la UE. El objetivo del diálogo es aumentar tanto como sea posible la producción de los combustibles más necesarios, especialmente diésel y combustible de aviación. Kubilius añadió que la defensa seguirá dependiendo de los combustibles fósiles tradicionales durante muchos años.
Por qué falta diésel en Europa
Según la Comisión, aproximadamente una de cada cuatro refinerías de la UE ha cerrado durante los últimos 20 años. Como consecuencia, la capacidad de refino dentro de la Unión se ha reducido en torno a un 10 %. Europa depende ahora en mayor medida de las importaciones de diésel, precisamente cuando varias rutas de suministro están sufriendo interrupciones.
El Informe del mercado petrolero de la Agencia Internacional de la Energía, publicado el 14 de octubre, señala que los mercados del diésel continúan sometidos a una presión considerable. En septiembre, las exportaciones mundiales se situaron 700.000 barriles diarios por debajo de las del mismo mes del año anterior. La pérdida de 1,3 millones de barriles diarios procedentes de Rusia y Oriente Medio solo se compensó parcialmente con suministros de otros países. La agencia también alertó de una reducción inusual de los inventarios para esta época del año, antes de las paradas de mantenimiento de las refinerías y del aumento de la demanda invernal.
La industria del refino ya ha presentado propuestas para incrementar la producción en las plantas existentes. La Comisión las analizará y volverá a reunirse con el sector a comienzos del próximo año. A más largo plazo, Bruselas quiere ayudar a las refinerías a avanzar hacia la producción de biocombustibles y combustibles sintéticos.
Las ayudas al combustible terminan el 31 de diciembre de 2026
Para las empresas de transporte, la evolución de las ayudas públicas puede ser incluso más importante que la del propio mercado. La Comisión adoptó el Marco Temporal de Ayudas Estatales por la Crisis de Oriente Medio (METSAF) el 29 de abril de 2026. Este mecanismo permite a los países de la UE apoyar a los sectores agrícola, pesquero y del transporte, incluido el transporte de mercancías por carretera, frente al aumento de los costes del combustible. El marco establece que:
- las ayudas pueden cubrir hasta el 70 % del sobrecoste del combustible provocado por la crisis;
- como alternativa, los países pueden conceder hasta 50.000 euros para compensar el gasto adicional en combustible, calculado a partir de referencias indirectas;
- el mecanismo estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.
Varios países ya han recurrido a este marco. Por ejemplo, la Comisión aprobó un programa de ayudas de 54 millones de euros en Luxemburgo para empresas de transporte de mercancías por carretera y ferrocarril. El plan cubre hasta el 70 % del sobrecoste del combustible entre el 1 de marzo y el 31 de diciembre de 2026. También se aprobó un programa de 402 millones de euros para empresas españolas de transporte por carretera.
La Comisión no ha anunciado ninguna prórroga. Si no hay cambios, estos programas no podrán mantenerse en las mismas condiciones después de que termine el año, mientras se espera que el precio del diésel continúe elevado.
Qué implica para las empresas de transporte
El encarecimiento del diésel en 2027 presionará los márgenes, especialmente en los contratos que no incluyen cláusulas de recargo por combustible. Las empresas deberían revisar lo antes posible estas condiciones con sus clientes y comprobar cuándo terminan los programas nacionales de apoyo, en particular los que finalizan el 31 de diciembre.
Como ya ha informado trans.info, la Agencia Internacional de la Energía advirtió a principios de este mes de que la tensión en el suministro de diésel podría prolongarse hasta bien entrado 2027. A comienzos de este año, también analizamos por qué las ayudas para el diésel tardaron en llegar a las empresas de transporte.








