La federación española de transportistas Fenadismer advierte de que el fuerte incremento del precio del diésel ha llevado al sector del transporte a una situación financiera muy difícil. En solo una semana y media desde el estallido del conflicto en Irán, el precio del diésel en España ha aumentado en más de un 30 %, alcanzando un nivel récord de 1,80 euros por litro—casi 30 céntimos más que dos semanas antes.
Según las estimaciones de la federación, esto supone más de 100 millones de euros en costes adicionales para unas 100.000 empresas de transporte que operan en el país. La organización también critica tanto la falta de respuesta del Gobierno como —según subraya— la “ineficiencia” de las petroleras que operan en el mercado español. A juicio de Fenadismer , los precios actuales del combustible están provocando graves problemas de tesorería, especialmente entre los transportistas autónomos y las pequeñas y medianas empresas, que a menudo no pueden trasladar el aumento de costes a los clientes.
La federación anuncia una reunión extraordinaria del sector, destacando que para miles de transportistas, suspender temporalmente la actividad empieza a ser más rentable que realizar transportes con pérdidas.
El diésel en Francia ha superado los 2 € por litro
La situación también es difícil para los transportistas en Francia. La organización local de transporte por carretera OTRE advierte de que la fuerte subida del precio del diésel supone una seria amenaza para la salud financiera de las empresas de transporte. Según los cálculos de la firma de análisis Fig Data, basados en datos públicos del Ministerio francés de Economía y Finanzas, el precio medio del diésel en Francia el 10 de marzo alcanzó 2,0037 euros por litro, superando el umbral simbólico de los 2 euros.
Según indica el CNR (Comité National Routier, es decir, una organización que supervisa el mercado, las estadísticas y los costes del transporte por carretera), el aumento de los costes del combustible implica que los gastos han subido un 20,3 % para los camiones con una dmc superior a 7,5 toneladas y un 21,4 % para los vehículos de pasajeros de la misma categoría.
OTRE subraya que el combustible es uno de los principales componentes de coste en el transporte por carretera, por lo que incrementos tan rápidos afectan especialmente a las pequeñas y medianas empresas. La organización pide a las autoridades una actuación urgente, que incluya apoyo a la liquidez financiera de las empresas, límites de crédito más altos y la introducción de un mecanismo temporal que permita trasladar las fluctuaciones mensuales del precio del combustible a los contratos de transporte.
El transporte, bajo presión por el aumento de costes
Los transportistas de los Países Bajos, por su parte, señalan que la subida del precio del combustible se suma a otros incrementos de costes con los que el sector lleva lidiando varios años.
Además del diésel más caro, los transportistas neerlandeses también tienen que hacer frente a mayores costes laborales y cargas regulatorias adicionales.
Este año, se espera que los costes laborales solo en el sector del transporte aumenten alrededor de un 6 %. Al mismo tiempo, las empresas todavía tienen que invertir en digitalización y en la transición energética de la flota”, señala la organización neerlandesa de transporte TLN.
Otro reto adicional será la introducción de peajes para camiones. A partir del 1 de julio, la nueva tasa podría suponer, para muchos vehículos, un aumento de costes de alrededor de 20,1 céntimos por kilómetro.
Los márgenes en el transporte han sido muy bajos durante años. Esta acumulación de costes hace cada vez más difícil que muchas empresas se mantengan en el mercado”, subraya Elisabeth Post, presidenta de TLN.
El sector reclama apoyo urgente
Las organizaciones de transportistas de casi toda Europa instan a los gobiernos a reaccionar con rapidez e implementar medidas que limiten el impacto del aumento de los costes del combustible en el transporte por carretera.
Entre las soluciones propuestas se encuentran, entre otras:
- apoyo inmediato a la liquidez financiera de las empresas de transporte,
- aumentar los límites de financiación para las empresas,
- introducir mecanismos que permitan trasladar los costes del combustible a los clientes con mayor frecuencia.
Los transportistas señalan que, en muchos contratos de transporte, los mecanismos de indexación del combustible funcionan con un retraso considerable—con frecuencia incluso de un año.
Por ello, el sector propone soluciones temporales que permitan actualizar mensualmente los precios del transporte en función de los cambios en el precio del combustible.
Algunos gobiernos ya están interviniendo
El aumento de los precios del combustible ha empezado a llevar a algunos gobiernos a intervenir en el mercado. Portugal ha decidido reducir temporalmente el impuesto sobre los productos petrolíferos y energéticos para el diésel. Según datos del sector, sin esta decisión, el precio del diésel habría subido en torno a 23,4 céntimos por litro. La rebaja fiscal introducida supone una reducción de alrededor de 3,55 céntimos por litro, lo que, tras el IVA, se traduce en un ahorro real de alrededor de 4,37 céntimos por litro. El gobierno de Lisboa también anunció que seguirá monitorizando la situación y la posibilidad de nuevas intervenciones si los precios del combustible continúan subiendo.
Algunos países de Europa Central han ido aún más lejos. Hungría y Croacia han decidido aplicar topes directos a los precios del combustible en las estaciones.
En Croacia, el precio del diésel se ha limitado a 1,55 euros por litro para evitar un aumento previsto hasta alrededor de 1,72 euros por litro.
En Hungría, se ha introducido un precio máximo del diésel de 615 forintos por litro, aplicándose el precio preferente a los vehículos con matrícula húngara, incluidos los camiones.
Eslovenia ha aplicado un modelo mixto de intervención, combinando una reducción del impuesto especial con un tope administrativo a los precios del combustible.
La subida del precio del crudo alimenta la crisis del combustible
El detonante de la fuerte subida de los precios del combustible son las tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán ha provocado grandes fluctuaciones en el mercado del crudo. En un momento dado, los precios del crudo superaron los 100 dólares por barril, lo que se tradujo en un rápido aumento de los precios del combustible en Europa.
Para el transporte por carretera, esto supone el regreso de una de las mayores amenazas para la estabilidad del sector.
Los transportistas subrayan que si el aumento de los costes del combustible no se refleja en las tarifas de transporte, muchas empresas podrían afrontar graves problemas para mantener la liquidez financiera. Y a más largo plazo, esto podría afectar no solo al sector del transporte, sino también al funcionamiento de cadenas de suministro enteras en Europa.








