La medida afectaría directamente a uno de los principales flujos de exportación europeos hacia Estados Unidos. Según cálculos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA, por sus siglas en inglés), las ventas de vehículos de la UE al mercado estadounidense alcanzaron en 2025 un valor de 31.000 millones de euros.
El eje del pulso es el llamado «Acuerdo de Turnberry», el marco comercial pactado en julio de 2025 entre Trump y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Aquel entendimiento fijaba para la mayoría de productos europeos —incluidos vehículos y componentes— un arancel único del 15 por ciento. A cambio, la UE se comprometía a eliminar gravámenes sobre bienes industriales procedentes de Estados Unidos y a habilitar contingentes arancelarios para determinados productos agrícolas estadounidenses.
Sin embargo, el 1 de mayo Trump afirmó que pretende elevar del 15 por ciento al 25 por ciento los aranceles a coches y camiones europeos, al considerar que el bloque no estaría cumpliendo lo acordado. De acuerdo con «Euronews», el presidente estadounidense sostuvo que la subida entraría en vigor la semana siguiente y defendió que los vehículos fabricados en Estados Unidos por marcas europeas quedarían fuera de la medida.
La Comisión Europea negó esas acusaciones. En declaraciones recogidas por «Euronews» y «Associated Press», un portavoz sostuvo que la UE está ejecutando sus compromisos “siguiendo el procedimiento legislativo habitual”.
El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, se reunió en París con el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, el 5 de mayo. Según «Reuters», una de las principales preocupaciones de la UE fue precisamente la amenaza de Trump de llevar los aranceles al 25 por ciento. Bruselas pidió a Washington que se mantengan las condiciones pactadas en Turnberry antes de que el acuerdo cumpla su primer aniversario, en julio.
La UE aún no ha cerrado el trámite legislativo
El enfrentamiento llega en un momento delicado: la Unión Europea todavía no ha completado el proceso normativo necesario para retirar los aranceles a productos industriales estadounidenses. «Reuters» señala que Šefčovič trasladó a Greer el calendario previsto, con una implementación que ahora se espera para junio. La Comisión considera clave que las piezas principales del acuerdo estén en marcha antes de finales de julio, cuando se cumple un año desde su firma.
Ese retraso en la UE ha abierto un margen político para Washington. Mientras Bruselas insiste en que todo avanza por los cauces legislativos ordinarios, la Administración estadounidense utiliza la demora para elevar la presión con la amenaza de nuevos aranceles sobre uno de los sectores exportadores más valiosos de Europa.
ACEA pide evitar una nueva escalada arancelaria
Desde la industria europea del motor se reclama a las instituciones comunitarias que aceleren los trílogos para cerrar el texto. ACEA estima que en 2025 se exportaron desde la UE a Estados Unidos alrededor de 670.000 vehículos nuevos, por un valor de 31.000 millones de euros. Estados Unidos fue el segundo mayor destino de exportación de vehículos nuevos para Europa, solo por detrás del Reino Unido, y concentró el 18,4 por ciento de las exportaciones comunitarias.
La última hoja informativa de la asociación apunta además a un retroceso: el valor de las exportaciones europeas de vehículos a Estados Unidos cayó un 21,7 por ciento en 2025. Las ventas de turismos sumaron 667.794 unidades, valoradas en 30.900 millones de euros, mientras que las exportaciones de vehículos comerciales y autobuses descendieron con fuerza, de 8.484 a 5.108 unidades.
Aunque el grueso de las cifras corresponde a turismos, el pulso comercial también alcanza a los fabricantes europeos de camiones y autobuses. ACEA agrupa a grandes productores de vehículos industriales como «DAF Trucks», «Daimler Truck», «Iveco Group», «MAN», «Scania», «Volvo Group» y «Volkswagen Truck & Bus».
«Daimler Truck» ya nota el efecto de los aranceles en Norteamérica
La incertidumbre arancelaria empieza a reflejarse en los resultados del sector de vehículos industriales. «Daimler Truck» comunicó el miércoles que su beneficio operativo del primer trimestre se redujo a menos de la mitad, al caer hasta 498 millones de euros frente a 1.080 millones de euros del mismo periodo del año anterior. «Reuters» atribuye el descenso a una demanda más débil y al impacto completo de los aranceles estadounidenses a la importación en Norteamérica.
Las ventas de vehículos del grupo en Norteamérica bajaron un 25 por ciento, hasta 29.432 unidades. Según «Reuters», la división asumió un golpe de 624 millones de euros por la caída de ventas, los aranceles y el efecto divisa, y la rentabilidad ajustada sobre ventas se desplomó del 14,4 por ciento al 5,4 por ciento.
Pese a ello, «Daimler Truck» mantuvo sus previsiones para el conjunto del año apoyándose en una mejora de los pedidos entrantes, si bien los datos trimestrales evidencian hasta qué punto la tensión arancelaria ya está condicionando las cuentas del vehículo industrial.
Los fabricantes alemanes alertan de costes multimillonarios
El aviso se extiende al conjunto de la automoción, que teme un aumento del coste estructural. El consejero delegado de «Volkswagen», Oliver Blume, indicó que los aranceles restan al grupo alrededor de 5.000 millones de euros al año en beneficio operativo. «Reuters» recuerda que Blume no aclaró si esa cifra corresponde a los niveles actuales o a una eventual subida del 15 por ciento al 25 por ciento.
La patronal alemana «VDA» ha pedido a ambas partes que respeten el acuerdo vigente y eviten una escalada. «Reuters» informó de que su presidenta, Hildegard Müller, advirtió de que nuevos aranceles generarían costes “enormes” y que previsiblemente también repercutirían en los consumidores estadounidenses.
El presidente francés Emmanuel Macron también criticó la escalada y sostuvo que Estados Unidos y la UE están perdiendo tiempo con amenazas arancelarias. Según «Associated Press», Macron pidió estabilidad, mientras que Ursula von der Leyen subrayó que los acuerdos comerciales deben cumplirse y que la UE está preparada para cualquier escenario.








