La medida, aprobada por el Consejo de Ministros a propuesta del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, modifica el marco regulador de la cualificación inicial y la formación continua de los conductores profesionales. La nueva normativa entrará en vigor tres meses después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado.
Nuevo modelo híbrido: la mayor parte del curso en aula virtual
La reforma introduce un modelo híbrido de formación. Según las nuevas reglas, el 66 % de las horas teóricas del CAP podrá impartirse a través del sistema de aula virtual, con clases online en tiempo real entre alumnos y profesores.
En la práctica, esto supone:
- hasta 166 horas de las 280 horas del curso ordinario de cualificación inicial,
- hasta 92 horas de las 140 horas del curso acelerado.
Las autoridades subrayan que el sistema online no podrá utilizarse para la formación práctica ni para los exámenes de cualificación.
Control de calidad y excepciones en situaciones extraordinarias
El nuevo marco normativo incluye medidas de control para garantizar la calidad de la formación. Además, el aula virtual podrá utilizarse en circunstancias excepcionales, como fenómenos meteorológicos extremos, catástrofes o crisis sanitarias.
En estos casos, la formación online se considerará equivalente a la presencial, aunque sigue excluyendo prácticas y exámenes.
Otras modificaciones en el sistema CAP
La reforma no se limita a la digitalización de la formación. El Gobierno introduce también cambios adicionales para reducir cargas administrativas y reforzar la seguridad jurídica del sistema.
Entre ellos se incluyen:
- dos nuevas exenciones a la obligatoriedad del certificado CAP para actividades con escaso impacto en el mercado del transporte,
- la eliminación de la obligatoriedad de sistemas biométricos para el control de asistencia a los cursos,
- la posibilidad de utilizar métodos alternativos como hojas de firma o registros digitales equivalentes, en línea con los criterios de la Agencia Española de Protección de Datos.
El objetivo de estos cambios es adaptar el sistema de formación de conductores a las nuevas realidades tecnológicas y organizativas del transporte por carretera en Europa.









