El aumento de las exigencias normativas en el transporte europeo hace que los transportistas necesiten cada vez más herramientas que no solo detecten las infracciones de los tiempos de trabajo de los conductores, sino que, sobre todo, garanticen una tramitación y una documentación rápidas y estructuradas. En la práctica, lo crucial no es el control en sí, sino la gestión coherente de todo el proceso de cumplimiento.
Automatización del contacto con el conductor
Según la empresa neerlandesa Roadsoft, el principal problema para las empresas de transporte no es detectar las infracciones, sino gestionarlas de forma coherente.
“Muchos transportistas creen que operan conforme a la normativa, pero en la práctica no es así”, afirma Jasper Kapper, de Roadsoft.
Una vez detectada una infracción, el sistema se pone automáticamente en contacto con el conductor (teléfono o WhatsApp), lleva a cabo un intercambio interactivo y registra todo en una documentación estructurada.
Expediente digital y exigencias al alza
Cada interacción queda registrada, lo que permite crear un expediente de cumplimiento completo y auditable. La solución está dirigida tanto a flotas pequeñas como grandes. Roadsoft también destaca los próximos cambios normativos: a partir del 1 de julio de 2026, los requisitos del tacógrafo también se aplicarán a los vehículos a partir de 2,5 t en el transporte internacional.
La IA y los tacógrafos evolucionan a nivel global
Al mismo tiempo, están apareciendo en el mercado cada vez más soluciones basadas en IA, también fuera de Europa.
En el CES 2026 de Las Vegas, la empresa coreana GLEC presentó este año el tacógrafo basado en IA GLEC DTG Series 05, que combina análisis de riesgos en tiempo real, evaluación del estilo de conducción y monitorización del estado del vehículo, además de predecir emisiones y comportamientos de riesgo del conductor.
Una tendencia de desarrollo similar también puede observarse en el Viejo Continente. La plataforma Tachoflow, al igual que Roadsoft, está desarrollando sistemas de análisis de datos del tacógrafo basados en IA, con foco en la monitorización continua de infracciones, la evaluación de riesgos y el apoyo a la planificación del trabajo del conductor y la planificación de rutas a partir de los datos operativos de la flota.
Por su parte, sistemas como el húngaro Compass utilizan inteligencia artificial para analizar datos en tiempo real, prever infracciones y generar informes detallados sobre el trabajo del conductor y la utilización de la flota.
Soluciones como estas están pensadas para apoyar tanto el cumplimiento normativo como la optimización de los costes operativos de los transportistas.









