- El primer día de controles se impusieron 34 multas de 500 euros cada una en el Merwedebrug.
- Tres agentes motorizados detienen los vehículos y los escoltan hasta un punto habilitado para tramitar la denuncia.
- Cada intervención dura unos 30 minutos, especialmente cuando es necesario contar con un intérprete.
- Según las últimas cifras de Rijkswaterstaat, unos 570 camiones siguen cruzando el puente cada día, frente a los aproximadamente 18.000 que lo atravesaban antes de la prohibición.
- Las multas basadas únicamente en cámaras todavía no pueden aplicarse a muchos vehículos extranjeros, por lo que los controles en carretera siguen siendo imprescindibles.
El operativo conjunto anunciado previamente comenzó el lunes 17 de agosto de 2026, con la participación de la policía y Rijkswaterstaat. La primera jornada dejó claro que detener físicamente a los vehículos requiere muchos más recursos que controlar el tráfico mediante cámaras.
Los agentes detienen a los camiones y autocares que incumplen la restricción y los escoltan hasta un punto habilitado, donde se tramita la denuncia correspondiente. La infracción no siempre se traduce en una multa inmediata: un portavoz de Rijkswaterstaat explica que cada inspección puede prolongarse alrededor de media hora, sobre todo si el conductor extranjero necesita un intérprete.
34 multas durante la primera jornada
El primer día terminó con 34 sanciones de 500 euros cada una. Los controles continuarán hasta el viernes y Rijkswaterstaat pretende que sirvan no solo para sancionar a quienes incumplen la prohibición, sino también para disuadir a otros conductores de intentar cruzar el puente con vehículos no autorizados.
El objetivo es que el operativo funcione como una advertencia y, al mismo tiempo, como un elemento disuasorio, señaló un portavoz de la autoridad de carreteras.
La meta es que ningún camión ni autocar vuelva a utilizar el puente.
Los últimos datos facilitados por Rijkswaterstaat a la cadena neerlandesa NOS muestran que, antes de la restricción, unos 18.000 camiones cruzaban a diario el Merwedebrug. Tras la prohibición del tráfico pesado, la cifra se redujo hasta aproximadamente 570 camiones al día.
Pero la cifra debe llegar a cero, insistió el portavoz de Rijkswaterstaat.
La situación ha mejorado con respecto a los datos de principios de agosto, cuando alrededor de 1.600 camiones y autocares seguían cruzando el puente pese a la prohibición. Las cifras más recientes confirman que las infracciones continúan disminuyendo, aunque todavía no han desaparecido.
Las matrículas extranjeras complican los controles
Los vehículos con matrícula extranjera siguen suponiendo el principal desafío para las autoridades. Hasta ahora, el sistema de cámaras ANPR instalado en el Merwedebrug permite identificar y tramitar con eficacia las sanciones correspondientes a los vehículos con matrícula neerlandesa, pero en muchos casos es necesario detener personalmente a los conductores de camiones extranjeros.
Para cubrir esa necesidad, tres agentes motorizados participan en el operativo. Su función es detener los vehículos, desviarlos de la ruta y permitir que también se sancione al conductor extranjero.
Rijkswaterstaat señala que los vehículos matriculados en el extranjero representan ahora una parte importante del tráfico pesado que todavía llega al puente.
El sistema de multas automáticas para vehículos extranjeros podría ampliarse en 2027
La dificultad para hacer cumplir la prohibición tiene una dimensión tanto jurídica como técnica. La normativa de la Unión Europea prevé un mayor intercambio transfronterizo de datos sobre infracciones de tráfico, lo que permite identificar a los propietarios de vehículos matriculados en otros países y enviarles las sanciones.
Está previsto que estos mecanismos se utilicen de forma más amplia a partir de 2027. Hasta que el nuevo sistema esté plenamente operativo, muchos camiones extranjeros seguirán teniendo que ser detenidos para identificar tanto el vehículo como al conductor.
Los medios neerlandeses informan de que algunos países, entre ellos Alemania, Francia y Suecia, ya cuentan con acuerdos específicos con los Países Bajos que permiten adelantar el intercambio automatizado de datos. Sin embargo, esto no cambia por ahora la situación en el Merwedebrug: para muchos transportistas extranjeros, los controles en carretera siguen siendo imprescindibles para hacer cumplir la prohibición.
La prohibición lleva un mes en vigor
Los camiones y autocares no pueden utilizar el Merwedebrug desde las 17.30 h del 18 de julio de 2026. La decisión se tomó después de descubrir que el acero de varias partes de la estructura arqueada era más débil de lo previsto. Rijkswaterstaat concluyó que ya no podía garantizar la seguridad del puente si los vehículos pesados continuaban cruzándolo.
Desde el 25 de julio, las cámaras ANPR controlan el cumplimiento de la restricción mediante la lectura automática de matrículas y el registro de los vehículos. Los infractores se enfrentan a una multa de 500 euros.
Los turismos, las motocicletas y los vehículos comerciales ligeros sí pueden utilizar el paso. También están exentos los autobuses de línea y los vehículos de los servicios de emergencia.
La policía podría volver a realizar controles sin previo aviso
El operativo actual fue anunciado con antelación y está previsto que continúe hasta el viernes. Rijkswaterstaat reconoce que todavía no está claro si el número de infracciones se mantendrá bajo cuando finalicen los controles intensivos.
La policía también puede realizar controles sin previo aviso, recordó el portavoz de la autoridad de carreteras.
En la práctica, el final de esta operación no implica necesariamente que el control vuelva a depender únicamente de las cámaras. Mientras la prohibición siga vigente, los camiones que circulen por la A27 cerca de Gorinchem seguirán expuestos a patrullas y controles presenciales.
Rijkswaterstaat insiste en que ningún vehículo incluido en la prohibición debería cruzar el puente debilitado.









