- Un Centro de Datos Aduaneros de la UE sustituirá progresivamente los sistemas nacionales.
- Con el tiempo, las empresas podrán presentar la información aduanera a través de una única plataforma europea.
- La nueva Autoridad Aduanera de la UE, con sede en Lille, coordinará el análisis de riesgos.
- Las empresas que cumplan los requisitos de fiabilidad podrían afrontar menos controles y, en algunos casos, poner las mercancías en circulación sin una intervención activa de las autoridades aduaneras.
- El centro será obligatorio para el comercio electrónico desde el 1 de julio de 2028 y para todos los operadores desde el 1 de marzo de 2034.
- Antes del 1 de noviembre de 2026 deberá implantarse una tasa específica de gestión para los pequeños paquetes del comercio electrónico.
El nuevo Código Aduanero de la Unión fue aprobado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo el 16 de septiembre y posteriormente se publicó en el Diario Oficial de la UE. La Comisión Europea considera que esta reforma, que ha entrado en vigor esta semana, es la transformación más profunda de la unión aduanera desde su creación en 1968.
Para transportistas, operadores logísticos, representantes aduaneros y otras empresas que participan en cadenas de suministro internacionales, uno de los cambios clave será la creación del Centro de Datos Aduaneros de la UE. Su objetivo final es sustituir buena parte de la actual infraestructura informática nacional, hoy fragmentada. El proceso será largo: la plataforma no será obligatoria para todos los operadores hasta el 1 de marzo de 2034.
Una única plataforma aduanera para toda la UE
Con el nuevo modelo, las empresas acabarán presentando en una única plataforma aduanera en línea la información sobre sus operaciones de exportación e importación y sobre las mercancías, en lugar de utilizar sistemas distintos en cada país. La Comisión prevé además que la información pueda registrarse una sola vez y reutilizarse en varios envíos, lo que reduciría las duplicidades y la carga administrativa.
El centro permitirá que las autoridades aduaneras de toda la UE consulten información compartida y actualizada en tiempo real sobre las mercancías y las cadenas de suministro. Según el Consejo, algunas empresas tienen actualmente que interactuar, en algunos casos, con hasta 27 sistemas nacionales.
La Comisión espera que la nueva plataforma vaya reemplazando la infraestructura informática aduanera de los Estados miembros. Calcula que las administraciones nacionales podrían ahorrar más de 2.000 millones de euros al año en el desarrollo y mantenimiento de sistemas, mientras que las empresas podrían reducir en 2.700 millones de euros anuales sus costes de cumplimiento de la normativa aduanera.
La reforma también pretende que las aduanas de la UE dejen atrás un modelo basado principalmente en declaraciones y pasen a analizar de forma continua los datos de las cadenas de suministro.
Una nueva autoridad coordinará la selección de mercancías para inspección
La recién creada Autoridad Aduanera de la UE (EUCA) gestionará el Centro de Datos Aduaneros y coordinará parte de la gestión de riesgos aduaneros en el conjunto del bloque. La institución tendrá su sede en Lille, Francia, y está previsto que empiece a operar en 2027.
La autoridad analizará continuamente los datos de las operaciones de importación y exportación y ayudará a las administraciones nacionales a identificar las mercancías con mayor probabilidad de requerir una inspección. Los controles seguirán realizándose a escala nacional, pero la reforma busca armonizar el análisis de riesgos en toda la UE y concentrar los recursos de vigilancia en los envíos más sensibles.
Menos controles para las empresas más fiables
La reforma crea también una nueva categoría, denominada «Trust & Check Traders». Las empresas que aspiren a este estatus deberán proporcionar información amplia y transparente sobre sus cadenas de suministro y demostrar un elevado nivel de cumplimiento. A cambio, tendrán acceso a procedimientos aduaneros simplificados.
Para estos operadores, esto podría permitir poner las mercancías en circulación sin una intervención activa de las autoridades aduaneras. Las empresas que no accedan a esta categoría seguirán pudiendo acogerse a los mecanismos vigentes para los operadores económicos autorizados.
Esto no significa que desaparezcan los controles aduaneros habituales. La Comisión sostiene que un mayor acceso a los datos de la cadena de suministro permitirá dedicar menos tiempo a las operaciones transparentes y conformes con la normativa, y concentrar más recursos en los envíos que presenten riesgos elevados.
La primera fecha clave llega en noviembre
Aunque la transformación general se desplegará por etapas, una de sus medidas se aplicará mucho antes. Los Estados miembros deberán introducir antes del 1 de noviembre de 2026 una tasa de gestión para los pequeños paquetes procedentes de operaciones de comercio electrónico. La Comisión fijará el importe mediante un acto delegado independiente.
El objetivo de esta tasa es cubrir parte de los costes asociados al fuerte crecimiento de los pequeños envíos, incluidos el tratamiento de datos, el análisis de riesgos y las inspecciones documentales o físicas.
Esta tasa será independiente del arancel aduanero temporal de 3 euros que se aplica desde el 1 de julio de 2026 a las importaciones de comercio electrónico de bajo valor, tras la eliminación de la exención anterior para los envíos cuyo valor no superaba los 150 euros.
Las plataformas digitales y los vendedores establecidos fuera de la UE también asumirán una mayor responsabilidad en los trámites aduaneros y en el pago de los derechos, unas obligaciones que hasta ahora podían recaer en el consumidor final.
La transformación completa tardará años
En el transporte convencional de mercancías, los operadores no deben esperar que los procedimientos actuales desaparezcan de inmediato. La Autoridad Aduanera de la UE empezará a funcionar en 2027. El Centro de Datos Aduaneros será obligatorio para las operaciones de comercio electrónico desde el 1 de julio de 2028, mientras que el resto de las empresas podrá comenzar a utilizarlo voluntariamente a partir de 2031.
Será a partir del 1 de marzo de 2034 cuando el centro se convierta en el punto de entrada aduanero obligatorio para todos los operadores que introduzcan o saquen mercancías de la UE. Hasta entonces, la infraestructura actual seguirá funcionando mientras el nuevo sistema se incorpora de manera gradual.








