Los controles actuales en las fronteras terrestres de Alemania se ampliarán otros seis meses más allá del 15 de marzo de 2026. El Ministerio Federal del Interior (BMI) informó oficialmente de ello a la redacción el 16 de febrero, en respuesta a una consulta. Por lo tanto, la medida permanecerá inicialmente en vigor hasta el 15 de septiembre de 2026.
Según el Gobierno federal, se ha informado en consecuencia a las instituciones de la Unión Europea, así como a los Estados miembros de la UE. Dado que, por lo general, no se contemplan controles sistemáticos en el espacio Schengen, es necesaria una notificación formal a la Comisión Europea.
Ministro: los controles siguen siendo necesarios
Desde la perspectiva del Ministerio del Interior, las medidas siguen siendo necesarias. El comunicado afirma:
“Estamos prorrogando los controles fronterizos en las fronteras con nuestros países vecinos. Los controles fronterizos son un elemento de nuestra reorganización de la política migratoria en Alemania. Nuestro objetivo para una nueva política migratoria en Europa sigue siendo: limitar, ordenar y retornar. Con este fin, este año pondremos en marcha un nuevo sistema europeo de migración. Junto con nuestros socios europeos, garantizamos una mejor protección de las fronteras exteriores, trabajamos en un sistema de Dublín práctico y hacemos que los retornos sean más fiables.”
El ministerio sigue citando motivos de política migratoria y de seguridad como justificación.
Controles desde el otoño de 2024
Los controles estacionarios en las fronteras interiores están en vigor desde septiembre de 2024. Se ampliaron en mayo de 2025. Según la Policía Federal, a finales de 2025 se registraron más de 33.000 entradas no autorizadas, y la mayoría de las personas fueron rechazadas.
El número de solicitudes de asilo ha disminuido recientemente. Según el Ministerio Federal del Interior, en 2025 se presentaron 168.543 solicitudes; en 2024 fueron 250.945, lo que supone un descenso del 32,8%.
Relevancia para el transporte de mercancías
La prórroga afecta a las fronteras terrestres con Francia, Luxemburgo, Bélgica, los Países Bajos, Dinamarca, Austria, Suiza, la República Checa y Polonia, es decir, a casi todos los corredores clave del transporte europeo de mercancías por carretera hacia y desde Alemania.
Para las empresas de transporte, esto significa principalmente una cosa de cara a la planificación: aunque los controles no sean exhaustivos, sino dependientes de la situación y realizados de forma aleatoria, pueden seguir produciéndose tiempos de espera y atascos puntuales a corto plazo en los pasos fronterizos. Se ven especialmente afectados los corredores con mucho tráfico, como las rutas oeste-este hacia Polonia y la República Checa, las conexiones norte-sur vía Austria, así como las rutas de tránsito hacia los países del Benelux y Francia.











