La próxima protesta de los estibadores no es una acción local, sino una iniciativa coordinada de alcance internacional. Los sindicatos anuncian un paro de 24 horas en puertos clave, que puede afectar a la operativa de los buques, el transbordo de contenedores y la continuidad de las conexiones intermodales.
Huelga confirmada y advertencia de los operadores logísticos
La información sobre la huelga está siendo confirmada no solo por los sindicatos, sino también por operadores logísticos globales. Kuehne+Nagel, en su aviso oficial Alert Port, indica que el 6 de febrero de 2026, Italia vivirá una huelga nacional de 24 horas que abarcará el sector portuario y marítimo, en línea con un llamamiento internacional iniciado en Génova por el sindicato Unione Sindacale di Base.
El operador señala que organizaciones de Grecia, Turquía y Marruecos también se han sumado formalmente a la protesta, y que la magnitud del impacto en el sector marítimo puede variar según el puerto. Kuehne+Nagel recomienda un seguimiento continuo del estado de los puertos y de los buques, destacando el riesgo de interrupciones operativas.
Los puertos italianos se preparan para un paro de 24 horas
En Italia, la huelga ha sido anunciada como una acción nacional del sector portuario y marítimo. Podría afectar a los puertos de Génova, Trieste, Livorno, Ancona, Civitavecchia, Ravenna, Salerno, Bari, Crotone y Palermo. También se han anunciado piquetes en las puertas de los puertos e iniciativas en las ciudades, lo que incrementa el riesgo de alteraciones para el transporte por carretera que presta servicio a las terminales.
Los representantes sindicales no descartan bloqueos selectivos de cargas consideradas sensibles, lo que podría complicar aún más la gestión de algunos pedidos.
Al menos 20 puertos fuera de Italia
Fuera de Italia, se espera que la huelga abarque al menos 20 puertos en las regiones del Mediterráneo y del mar del Norte. Según información sindical y del sector, se prevén protestas, entre otros, en El Pireo y Elefsina (Grecia), Bilbao (España), Tánger (Marruecos), Antalya y Mersin (Turquía), así como Hamburgo y Bremen (Alemania).
El portal News Line informa de que trabajadores portuarios de otros países, incluidos los Estados Unidos, también se han sumado a acciones de solidaridad, aunque no siempre en forma de una huelga formal.
Por qué protestan los estibadores
Los organizadores combinan reivindicaciones políticas, relacionadas con infraestructuras y estrictamente laborales. A nivel declarativo, la protesta es una objeción a la manipulación de transportes de armas y a la creciente militarización de los puertos. Los sindicatos subrayan que los puertos deben seguir siendo infraestructura civil, no parte de la columna vertebral logística de las operaciones militares.
Al mismo tiempo, se plantean demandas sobre condiciones de trabajo, seguridad, jornada laboral y salarios. Los organizadores señalan que la llamada economía de guerra se traduce en inflación, presión de costes, intensificación del trabajo y aumento de los riesgos operativos en sectores de infraestructura. En este contexto, también se exige reconocer el trabajo portuario como especialmente duro.
Qué significa esto para conductores y operadores
Para el sector del transporte, las consecuencias operativas son clave. Mañana son posibles paradas en las terminales, retrasos en la liberación de contenedores, cambios en las franjas horarias y restricciones de acceso a los puertos. El transporte por carretera que presta servicio a los puertos debe prever tiempos de espera más largos y dificultades locales en los puntos de entrada.
Los operadores logísticos deben tener en cuenta el riesgo de interrupciones en las conexiones intermodales y el posible efecto dominó más adelante en la cadena de suministro.









