Según un comunicado conjunto, la decisión se aplica al servicio ME11, que conecta India y Oriente Medio con el Mediterráneo. A partir de mediados de febrero, las travesías hacia el oeste se desviarán por el Mar Rojo, comenzando con el buque Albert Maersk, mientras que las travesías hacia el este seguirán la misma ruta a partir del Astrid Maersk.
Las navieras señalaron que todos los tránsitos del servicio estarán asegurados mediante asistencia naval. La seguridad de las tripulaciones, los buques y la carga sigue siendo la máxima prioridad, y las decisiones de enrutamiento dependerán de que se mantenga la estabilidad regional y de la ausencia de cualquier escalada de los conflictos.
Cuando sea operativamente viable, Maersk y Hapag-Lloyd también prevén desviar más adelante los servicios AE12 y AE15 a través del Mar Rojo y el canal de Suez. Las compañías indicaron que, llegado el momento, se comunicará más información a los clientes y a otras partes interesadas. Por ahora no se prevén cambios adicionales relacionados con el Mar Rojo en la red más amplia de Gemini.
Las navieras subrayaron que la implantación será lo más imperceptible posible para los clientes, manteniendo el enfoque de la Cooperación Gemini en la fiabilidad de los horarios.
El regreso se apoya en el movimiento anterior de Maersk
La decisión supone un paso más en el regreso gradual del transporte marítimo de contenedores al corredor del Mar Rojo. Maersk ya ha reanudado los tránsitos por el Mar Rojo en sus propios servicios, tras travesías de prueba satisfactorias y el retorno estructural de su servicio MECL a la ruta trans-Suez a principios de este año.
Ese movimiento anterior se produjo tras tránsitos de prueba por el canal de Suez y Maersk lo describió como condicionado a que se mantengan la seguridad y la estabilidad, con planes de contingencia preparados en caso de que las condiciones se deterioren.









