Una investigación del Karlsruhe Institute of Technology muestra que, para 2040, el transporte europeo por carretera podría funcionar exclusivamente con combustibles renovables, y ya en 2030 más de la mitad de la demanda podría cubrirse con residuos y biomasa.
Hay recursos renovables, pero no son exclusivos
Los científicos del KIT subrayan que los combustibles renovables pueden producirse a partir de residuos agrícolas, restos de madera, cultivos intermedios o cultivos energéticos cultivados en suelos de bajo rendimiento. Gracias a ello, estos combustibles no compiten directamente con la producción de alimentos.
Europa dispone de recursos suficientes y sostenibles a largo plazo para operar sin petróleo fósil. El uso eficiente de los residuos permite reducir la dependencia del transporte por carretera de las importaciones energéticas y, al mismo tiempo, recortar las emisiones de CO2 – explica professor Thomas Hirth, vicepresidente de Transferencia y Cooperación Internacional del KIT.
La aviación, el principal competidor
Sin embargo, otros análisis muestran que esos mismos recursos se utilizarán de forma intensiva en la aviación. Estudios de la Universidad de Hasselt y del Massachusetts Institute of Technology indican que se espera que los combustibles sostenibles de aviación representen al menos el 60% de las reducciones de emisiones en el sector aeronáutico, y que la demanda mundial para 2050 podría alcanzar hasta 685 millones de toneladas.
Esto significa que el transporte por carretera no tendrá acceso exclusivo a la biomasa, y que la producción de combustibles renovables sigue por detrás de los objetivos: para 2024, solo se había materializado el 24% de la capacidad de producción anunciada.
El transporte marítimo y otros sectores también compiten por la biomasa
El transporte marítimo representa alrededor del 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y también está aumentando la cuota de biocombustibles en su mix energético. Además de combustibles de origen biogénico, el sector utiliza hidrógeno, amoníaco y metanol, también producidos a partir de residuos y biomasa. El desarrollo de e-combustibles y combustibles sintéticos en el transporte marítimo reduce en parte la presión sobre la biomasa para el transporte por carretera.
¿Qué significa esto para el transporte por carretera?
El transporte por carretera puede utilizar biocombustibles desde el punto de vista técnico, pero su disponibilidad real dependerá de decisiones políticas y de las prioridades sectoriales. La competencia por materias primas limitadas entre el transporte por carretera, la aviación y la industria implica que, incluso con recursos suficientes, no todos los combustibles acabarán en camiones y flotas de transporte.
Los expertos señalan que desplegar biocombustibles en el transporte por carretera hoy requiere no solo desarrollo tecnológico, sino también planificaciónestratégica y tener en cuenta las limitaciones en la asignación de materias primas. De lo contrario, pese al potencial, los efectos en la reducción de emisiones y la independencia energética podrían seguir siendo limitados.









