El cierre afecta no solo a las operaciones propias de la empresa, sino también a los transportes realizados en su nombre por otras compañías, lo que refleja la gravedad de las infracciones detectadas.
Escalada tras años de incumplimiento
Según la Inspección de Trabajo, la empresa vulneró de manera sistemática la Wet minimumloon en minimumvakantiebijslag (WML, Ley de salario mínimo y paga de vacaciones), así como la Wet arbeid vreemdelingen (Wav, Ley sobre empleo de trabajadores extranjeros).
En la actuación más reciente, los inspectores impusieron una multa de 90.000 € por infracciones de la WML y una multa adicional de 112.500 € en virtud de la Wav, vinculada a la falta de documentación de identidad de los trabajadores, lo que impedía verificar su empleo legal. La autoridad destacó que estas no eran incidencias aisladas, sino parte de un patrón prolongado de incumplimiento.
Inspecciones anteriores
El caso se remonta, al menos, a 2022, cuando una inspección anterior detectó graves irregularidades administrativas y laborales. En ese momento, siete trabajadores carecían de contratos formales y faltaban documentos clave como nóminas, justificantes de pago y registros de horas trabajadas.
Esa investigación derivó en multas de 42.000 € por incumplimientos de la WML y 21.000 € adicionales por vulneraciones de la Wav. Además, la empresa recibió una advertencia formal de que futuras infracciones podrían conllevar la suspensión de su actividad.
Reinspección en 2025 confirma incumplimientos
Pese a la advertencia, la inspección de seguimiento de 2025 constató que los problemas persistían. Diez empleados seguían sin registros básicos de salario o empleo, algunos trabajaban sin contratos escritos y recibían pagos en efectivo, lo que constituye nuevas infracciones.
Como resultado, la Inspección no pudo confirmar si los trabajadores recibían un salario justo o al menos el mínimo legal, y subrayó que la falta de documentación dificultaba una aplicación efectiva de la normativa, haciendo insuficientes nuevas sanciones administrativas.
Cierre como última medida
El cierre de dos meses es una de las herramientas más contundentes de la Inspección de Trabajo neerlandesa y se aplica solo cuando otras medidas fracasan. Al detener toda actividad de transporte, incluido el trabajo subcontratado, la autoridad busca evitar nuevas infracciones y forzar cambios estructurales dentro de la empresa.
La decisión fue adoptada para prevenir la reincidencia y garantizar condiciones laborales justas en el sector, enviando un mensaje claro sobre la firme postura de las autoridades neerlandesas frente a incumplimientos sistemáticos.









