JT Curses, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

Cataluña estrena controles remotos a camiones en la AP-7 sin obligar a detenerse

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Cataluña ha puesto en marcha en la autopista AP-7 un sistema de inspección remota para vehículos pesados. La red se apoya en ocho puntos de control con cámaras, radar, pesaje en carretera y lectores capaces de consultar datos del tacógrafo inteligente de segunda generación, lo que permite preseleccionar camiones sin necesidad de apartarlos.

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El objetivo es reforzar la seguridad en uno de los ejes con mayor tráfico del país, por el que circulan a diario más de 20.000 camiones. Frente a controles masivos y aleatorios, la tecnología busca detectar indicios de incumplimiento y derivar a una inspección en carretera solo a los vehículos que presenten señales de riesgo.

La Generalitat de Catalunya enmarca el proyecto en la modernización de la vigilancia del transporte por carretera, con una supervisión más selectiva gracias a herramientas digitales. La inversión ha sido de 4,4 millones de euros.

Ocho puntos de control repartidos por la AP-7

Los equipos se han instalado en ubicaciones de antiguas plazas de peaje de la AP-7 y también en la C-33, a la altura de La Llagosta.

Los emplazamientos son:

  • La Jonquera (sentido sur),
  • La Roca del Vallès (ambos sentidos),
  • Martorell (ambos sentidos),
  • Vila-seca (sentido sur),
  • C-33 en La Llagosta.

Según la Generalitat de Catalunya, el tramo con mayor intensidad es el de Martorell, donde se puede llegar a 28.000 camiones al día.

Inspecciones en marcha: el camión no tiene que parar

La infraestructura combina pórticos con cámaras y radar, junto con plataformas de pesaje integradas en el firme. Con esta configuración se puede estimar el peso del vehículo incluso cuando circula a velocidades de hasta 200 km/h.

Al mismo tiempo, el sistema obtiene determinados datos del tacógrafo inteligente de segunda generación y registra la matrícula del vehículo.

Con esa información, los servicios pueden comprobar, entre otros aspectos:

  • tiempos de conducción y descanso,
  • velocidad del vehículo,
  • peso del camión,
  • vigencia de la inspección técnica,
  • vigencia del seguro.

Cuando se detecta una posible infracción, la alerta se envía automáticamente a los Mossos d’Esquadra. A continuación, los paneles de mensaje variable muestran la matrícula y las indicaciones para abandonar la autopista y dirigirse al área de inspección asignada.

De momento, están operativos los módulos de control remoto de peso y la lectura de datos del tacógrafo. El reconocimiento automático de matrículas está previsto antes de que termine 2026.

La inspección remota se consolida en Europa

El despliegue catalán se alinea con la tendencia de la Unión Europea hacia los controles remotos del tacógrafo.

Desde el 19 de agosto de 2024, los organismos de control deben contar con equipos basados en tecnología DSRC para leer datos del tacógrafo a distancia. Según la normativa comunitaria, estas herramientas sirven para orientar las inspecciones en carretera, al facilitar la identificación de vehículos en los que pueda haber indicios de infracción o manipulación.

Los tacógrafos inteligentes de segunda generación pueden transmitir 25 parámetros, frente a los 19 de la primera generación. Además de señales vinculadas a posibles manipulaciones, el conjunto de datos puede incluir tiempo de conducción continuada, tiempos de conducción diarios, semanales y quincenales, información de calibración del tacógrafo y la matrícula del vehículo.

La legislación europea limita lo que se puede transmitir a la información necesaria para seleccionar vehículos y decidir si deben pasar por una inspección en carretera.

Más países se suman al DSRC

Lituania también incorporó a comienzos de 2026 una nueva generación de lectura remota del tacógrafo. Sus inspectores de transporte por carretera destacan que así se evitan paradas innecesarias y se concentran los controles en los vehículos cuyos datos apuntan a posibles incumplimientos.

Actualmente, los controles remotos del tacógrafo se realizan, entre otros países, en Austria, Bélgica, Chequia, Dinamarca, Finlandia, Francia, España, Lituania, Alemania, Polonia, Suecia, Reino Unido e Italia.

La extensión del DSRC es una de las piezas de la estrategia de la Unión Europea para reforzar la seguridad vial y mejorar el control del cumplimiento de los cambios regulatorios sobre tiempos de trabajo de los conductores y el uso correcto de los tacógrafos inteligentes.

 

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