La inestabilidad del mercado energético está trasladándose de lleno a los costes diarios del transporte de mercancías en Europa. Según datos recientes del proveedor de telemática Geotab, el precio medio del diésel en el continente ha subido en torno a un 37 por ciento desde el inicio del año.
Con incrementos así, partidas que antes se toleraban sin demasiado análisis pasan a primer plano. Y el ralentí aparece entre las más relevantes.
Más de 50 minutos al día con el motor encendido sin avanzar
El estudio de Geotab, basado en datos de vehículos comerciales en Europa, refleja un patrón estable.
De media, un camión permanece 53 minutos diarios al ralentí, lo que equivale aproximadamente al 14,6 por ciento del tiempo total de funcionamiento del motor.
Una parte de ese tiempo es inevitable por motivos operativos: por ejemplo, para mantener la cadena de frío, alimentar sistemas hidráulicos o dar soporte a equipos a bordo. Sin embargo, otra porción relevante está asociada a rutinas y esperas que, en muchos casos, podrían evitarse o al menos recortarse.
El coste, calculado: 142 euro al mes por vehículo
El gasto de combustible generado por el ralentí puede estimarse de forma directa:
- alrededor de 67 litros de diésel al mes consumidos mientras el vehículo está parado
- con un precio medio de 2,115 euro por litro
El resultado: unos 142 euro mensuales por camión.
Como referencia, al comienzo de 2026 esa cifra se situaba en torno a 104 euro. El salto va en línea con la subida general del combustible.
En flota, la factura se multiplica
Cuando se extrapola el ralentí al conjunto de vehículos, el impacto deja de ser marginal:
- 20 vehículos: aproximadamente 2.840 euro al mes
- 100 vehículos: aproximadamente 14.200 euro
- 1.000 vehículos: cerca de 142.000 euro al mes
En la práctica, el ralentí se convierte en un coste fijo: se paga independientemente del nivel de utilización o de cómo estén los precios del transporte.
Ya se aprecia una caída del kilometraje
El mismo conjunto de datos también apunta a un cambio en el comportamiento del mercado.
En abril 2026, el kilometraje de las flotas europeas cayó por debajo de la media estacional por primera vez:
- alrededor de un menos 10 por ciento en el conjunto de Europa
- Alemania: menos 16 por ciento en una sola semana
Más allá de los efectos del calendario, el análisis sugiere que las empresas están agrupando más envíos y revisando con mayor rigor qué trayectos son realmente imprescindibles.
Las empresas reaccionan, pero no todas al mismo ritmo
En la operativa diaria se observa una realidad desigual:
- las flotas de mayor tamaño están revisando de forma sistemática rutas y tiempos de espera
- los operadores pequeños a menudo siguen trabajando sin una base de datos fiable
Ahí es donde se concentra buena parte del potencial de ahorro. Sin visibilidad, resulta complicado distinguir qué ralentí es verdaderamente necesario y cuál es simplemente consumo evitable.
El dato empieza a marcar diferencias
Fabian Seithel, AVP Sales EMEA en Geotab, defiende que cada vez más decisiones operativas deben apoyarse en datos.
Solo al analizar en conjunto el estilo de conducción, los tiempos en parado y el consumo de carburantes es posible detectar rutinas ineficientes y reducirlas de manera específica.









