El Ministerio Federal de Transporte de Alemania (BMV) está trabajando en cambios legales destinados a aliviar la escasez de conductores de camión, un problema que en los últimos años se ha convertido en uno de los mayores retos para el sector del transporte en Alemania. Se espera que la nueva normativa entre en vigor en los próximos meses y permita una integración más rápida de trabajadores de Ucrania, Siria y Turquía.
Más idiomas, exámenes más cortos
El cambio más importante en la Verordnung über die Berufskraftfahrerqualifikation (Reglamento sobre la cualificación de los conductores profesionales) es la posibilidad de realizar el examen de cualificación acelerada no solo en alemán, sino también en otros ocho idiomas. Además de ucraniano, turco y árabe clásico, los candidatos también podrán elegir inglés, croata, polaco, rumano y ruso.
El objetivo es reducir las barreras lingüísticas y permitir que más personas accedan a la profesión de conductor profesional”, explica el ministerio en la justificación del borrador al que ha tenido acceso el portal dvz.de.
Además, se prevén medidas de facilitación durante los exámenes:
- el tiempo de conducción como parte de la cualificación inicial se reducirá en 30 minutos,
- se eliminará por completo la parte del examen relacionada con la gestión de situaciones críticas, lo que permitirá acortar la prueba en otros 60 minutos,
- los exámenes dentro de los programas de formación profesional podrán repetirse varias veces, y no solo una, como hasta ahora.
Reconocimiento más sencillo de permisos de conducir de terceros países
El BMV también está planificando cambios en la Fahrerlaubnisverordnung (Reglamento del permiso de conducir), destinados a facilitar la conversión de permisos de conducir de Montenegro y Ucrania. Para los ucranianos, se simplificará la obtención del permiso de conducir de la categoría B, necesaria para la posterior conversión de los permisos de las categorías C y D.
Hasta ahora, los ucranianos podían limitar la conversión de su permiso de conducir a las condiciones nacionales; ahora, primero tendrán que obtener la categoría B. Se ampliará el número de idiomas en los que se puede obtener un permiso de conducir alemán para incluir el ucraniano y el kurmanji, una lengua utilizada por los kurdos en Turquía, Siria e Irak.
España recurre a conductores de Turquía
Un problema similar de dotación de personal también afecta a España, donde el transporte por carretera se enfrenta a una creciente escasez de mano de obra. El sector emplea a más de 390.000 conductores, pero alrededor de 30.000 puestos siguen sin cubrirse, es decir, casi el 10 % de la fuerza laboral activa.
La situación se ve agravada por la demografía: la mayoría de los conductores tienen entre 45 y 55 años y, durante la próxima década, hasta un tercio de los trabajadores actuales podría jubilarse. La organización Fenadismer subraya que la escasez de personal ya está limitando el crecimiento de las empresas y la estabilidad operativa del mercado.
En respuesta a la escasez de mano de obra, España ha optado por cooperar con Turquía. El acuerdo internacional prevé la captación, formación y empleo legal de conductores turcos, que se espera que apoyen al mercado a corto plazo.
El gobierno turco ha preparado un servicio de captación específico dirigido a más de 300.000 conductores que buscan trabajo. El proyecto incluye una preparación integral para trabajar en España, que incluye:
- obtención de cualificaciones dentro del sistema de transporte español,
- formación lingüística,
- regularización de la residencia y la documentación,
- alojamiento y manutención durante la formación.
Europa prueba distintos modelos para afrontar la escasez
Tanto los cambios normativos alemanes como el modelo español de captación en el extranjero muestran que la escasez de conductores se está convirtiendo en un problema estructural del transporte europeo. Los países están eligiendo estrategias diferentes, desde la facilitación administrativa hasta programas internacionales de empleo, pero el objetivo sigue siendo el mismo: estabilizar el mercado y mantener la continuidad de la cadena de suministro.











