JuergenG, CC BY-SA 3.0, a través de Wikimedia Commons

Los peajes ya pesan hasta el 28 % en el coste del transporte por carretera en Europa

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Los peajes se han convertido en una partida clave del coste del transporte pesado en varios países europeos. En Suiza ya superan la cuarta parte del total, y en Austria y Hungría rebasan el umbral del 20 %, según las estimaciones del modelo de costes de Transporeon Market Intelligence para el segundo trimestre de 2026.

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El análisis, publicado en Freight Perspectives y firmado por Oleksandr Kulish (Trimble Transportation/Transporeon), subraya que el coste de los peajes para camiones de gran tonelaje ha aumentado de media un 43 % en Europa en los últimos cinco años. El resultado es claro: transportistas y cargadores deben darles mucho más peso cuando calculan el coste real de mover mercancía.

En el modelo de coste total de propiedad (TCO) citado, Suiza encabeza la lista de países analizados: los peajes representan 28 % del coste total del transporte por camión. Austria y Hungría se sitúan a continuación con 22 %, mientras que Alemania marca 16 %, Francia 14 % e Italia 13 %. En muchos otros mercados, en cambio, el peaje sigue teniendo un impacto reducido y se mueve en cifras de un solo dígito o prácticamente marginales.

Suiza, Austria y Hungría: donde el peaje más se nota

Los datos reflejan hasta qué punto el cobro por uso de la red viaria afecta de forma desigual a los costes del transporte en Europa. En Suiza, el peso de los peajes es casi el doble que en Alemania y supera con holgura el nivel observado en Italia.

Austria y Hungría también destacan: en ambos casos, los peajes se comen más de una quinta parte del coste total. Ahora bien, el informe advierte de que un porcentaje elevado no implica, por sí solo, que el camión eléctrico pase a ser automáticamente la opción más rentable.

Hungría es el ejemplo más ilustrativo: pese a tener una cuota de peajes comparable a la de Austria, Transporeon señala que el diseño de los incentivos y la escala de descuentos por CO2 no son lo bastante potentes como para inclinar de forma clara el equilibrio de costes entre camiones diésel y eléctricos.

Un 43 % más en cinco años

Según Transporeon, buena parte de la escalada de los peajes está vinculada a la revisión de la Directiva Euroviñeta, que impulsa la aplicación de tarifas diferenciadas por CO2 en la Unión Europea. El planteamiento es sencillo: cuanto más limpio sea el vehículo, menos debería pagar. En la práctica, sin embargo, el efecto económico varía mucho de un país a otro.

El análisis añade que, aunque muchos Estados ya han incorporado formalmente la diferenciación por CO2, el mayor beneficio para los camiones eléctricos de batería se concentra en un grupo relativamente reducido de mercados: los países DACH y Dinamarca. Además, se espera que Países Bajos y Flandes se sumen a ese bloque.

El camión eléctrico gana terreno cuando el ahorro supera los 10 céntimos por kilómetro

Transporeon considera que existe un “impacto significativo” cuando el tratamiento del peaje otorga a los camiones de cero emisiones una ventaja económica de al menos 10 céntimos por kilómetro.

Alemania aparece como uno de los casos más claros. Tras introducir a finales de 2023 un componente del peaje ligado al CO2, los costes de peaje para los camiones diésel subieron con fuerza, mientras que los camiones totalmente eléctricos siguen exentos del peaje federal en autopistas al menos hasta mediados de 2031.

Austria también ha incorporado clases de emisiones de CO2 en su sistema GO-Maut, y el gravamen suizo para vehículos pesados, por su diseño, favorece las configuraciones sin emisiones. Entre los mercados de mayor impacto, el informe incluye igualmente los cambios recientes aplicados en Dinamarca.

Nuevos sistemas en Países Bajos y Rumanía

El mapa de peajes sigue moviéndose. Transporeon prevé que Países Bajos y Rumanía pongan en marcha nuevos sistemas de tarificación por distancia antes del tercer trimestre de 2026, ampliando el número de países donde el pago por kilómetro pasa a formar parte de los costes operativos.

En el caso neerlandés, la expectativa es que entre en el grupo de mercados donde las reglas de peaje generan una ventaja de costes más marcada para los camiones de cero emisiones. En sentido contrario, el análisis apunta a que el efecto es mucho más limitado allí donde los peajes son bajos o donde la diferenciación por CO2 apenas se traduce en un cambio real en el coste final.

En Polonia, por ejemplo, los peajes todavía representan una parte relativamente pequeña del coste del transporte, de modo que incluso con descuentos para camiones eléctricos el ahorro absoluto es reducido. En Suecia existe diferenciación por CO2, pero la ausencia de un peaje general por kilómetro para camiones pesados en la red viaria hace que el beneficio económico para los vehículos de cero emisiones sea, por ahora, marginal.

Más peajes no significa las mismas oportunidades en todos los países

En conjunto, las cifras dibujan dos realidades distintas para los transportistas en Europa.

En Suiza, Austria, Hungría, Alemania, Francia e Italia, los peajes ya son un elemento visible dentro de la estructura de costes. Pero solo en algunos de estos mercados los descuentos o exenciones son lo bastante relevantes como para mejorar de forma material la viabilidad económica del camión eléctrico.

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