Las empresas de transporte europeas podrían contratar a más de 2.000 conductores de camión brasileños en 2026, según la agencia internacional de selección M/Brazil. El fenómeno refleja cómo los operadores amplían su búsqueda de mano de obra más allá de los mercados tradicionales de contratación en el extranjero. Al mismo tiempo, esta tendencia vuelve a plantear preguntas sobre un modelo de contratación internacional que ya ha sido objeto de escrutinio por condiciones laborales, disputas salariales y posibles lagunas en la aplicación de la normativa.
Más de 2.000 conductores previstos en 2026
Marcelo Toledo, propietario de M/Brazil, afirma que la agencia ha firmado acuerdos con 17 empresas europeas de transporte, que en conjunto planean contratar a más de 2.000 conductores brasileños este año. La demanda procede principalmente de España, Alemania, Austria, Polonia y Lituania.
La cifra es una previsión de la propia agencia y no un total verificado del mercado, pero refleja el creciente papel de Brasil como origen de conductores profesionales para el sector del transporte en Europa.
Por qué las empresas miran hacia Brasil
Los conductores brasileños resultan atractivos para los empleadores europeos por varias razones. Muchos cuentan con experiencia en transporte de larga distancia, están acostumbrados a condiciones de conducción exigentes y ven en Europa la oportunidad de acceder a salarios significativamente más altos.
Toledo añade que alrededor de 5 proc. de los conductores brasileños que contactan con su agencia ya cuentan con pasaportes europeos, lo que facilita parte del proceso de contratación. Además, la agencia afirma recibir unos 10.000 currículums al mes de conductores interesados en trabajar en el extranjero.
La escasez de conductores impulsa la contratación internacional
El aumento del interés por conductores de terceros países se produce en un contexto de escasez estructural de mano de obra en el transporte europeo.
En febrero, la Comisión Europea publicó un estudio liderado por la IRU sobre la contratación e integración de conductores de autobús y camión procedentes de terceros países. El informe concluye que al sector del transporte por carretera de la Unión Europea le faltan alrededor de 500.000 conductores profesionales.
El estudio señala que la contratación en terceros países puede ayudar a cubrir el déficit, pero solo si se basa en vías legales claras, condiciones laborales justas y estándares comunes en toda la Unión Europea. También subraya que esta solución no puede sustituir a reformas estructurales dentro del propio sector.
Un nuevo mercado en expansión
Brasil se está convirtiendo así en parte de una diversificación más amplia de los mercados de contratación, más que en un experimento aislado. A medida que algunos canales tradicionales de contratación se vuelven más complejos, las empresas de transporte buscan cada vez más nuevos mercados que puedan ofrecer conductores experimentados con menos obstáculos administrativos.
Un ejemplo reciente fue el del transportista lituano Gretvėja, que a principios de este mes entrevistó candidatos en São Paulo con el objetivo de contratar 200 conductores brasileños.
Riesgos reputacionales y disputas laborales
La expansión de la contratación internacional también puede traer consigo riesgos. En el caso de Gretvėja, la campaña de selección coincidió con una disputa salarial en Róterdam, en la que uno de los conductores de la empresa denunció haber recibido durante meses pagos inferiores a los debidos. La empresa rechazó esas acusaciones.
La coincidencia puso de relieve los riesgos reputacionales que pueden surgir cuando la contratación internacional crece rápidamente, especialmente si se cuestionan los estándares laborales o la aplicación de la normativa vigente.









