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Pixabay/Republica

Ola de robos en la autopista francesa. Incluso los productos de bajo valor atraen a los ladrones

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Las áreas de descanso a lo largo de la autopista francesa A36 se están convirtiendo cada vez más en objetivo de los ladrones de carga. En los últimos días se han registrado allí varios incidentes.

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En los aparcamientos situados junto a la A36, en Champoux, en la región de Doubs, cerca de la frontera suiza, los delincuentes actúan de noche, aprovechando el sueño de los conductores y la escasa supervisión de estas zonas. En la noche del 4 de febrero se produjeron robos en un camión polaco y otro checo. Del semirremolque polaco se sustrajeron seis baterías de automóvil, con un valor estimado de unos 1.000 euros, mientras que en el segundo caso los ladrones se llevaron seis planchas de pelo valoradas en 200 euros.

Unos días antes, en la misma zona, se había denunciado otro robo de mercancía, con pérdidas estimadas en 4.000 euros, según informó el portal de transporte Les Routiers. Estos hechos demuestran que incluso mercancías de bajo valor o aparentemente poco atractivas no escapan al interés de los ladrones, lo que obliga a los conductores a extremar las medidas de precaución.

La gendarmería de Doubs subraya que este tipo de situaciones se repite y advierte de la necesidad de una mayor vigilancia por parte de los transportistas.

Aspiradores para piscinas y combustible, entre los botines

Pocos días antes, a lo largo de la misma autopista, se produjeron robos de mercancías de valor significativamente superior. En la noche del 29 al 30 de enero, en un área de estacionamiento situada cerca de Besançon, los ladrones se apoderaron de 154 aspiradores para piscinas, equivalentes a siete palés de carga, con un valor estimado de 40.000 euros.

Esa misma noche, los gendarmes de la unidad motorizada de École-Valentin intervinieron también por el robo de combustible de dos camiones estacionados en la zona. En total, se sustrajeron alrededor de 1.700 litros.

En ambos casos se presentaron denuncias y se abrió una investigación para esclarecer cómo los delincuentes lograron actuar sin que los conductores ni los propietarios de la carga se percataran de lo ocurrido.

Un problema estructural para el transporte por carretera

Este tipo de robos, lamentablemente, no son incidentes aislados, sino parte de un problema más amplio relacionado con la insuficiente protección de las áreas de descanso en el transporte internacional. Los delincuentes suelen seleccionar aparcamientos con vigilancia limitada o una presencia reducida de las fuerzas de seguridad, mientras que los conductores, por las normas de tiempos de conducción y descanso, se ven obligados a estacionar en lugares que no siempre garantizan la seguridad de la mercancía.

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