Esta idea fue uno de los ejes del webinar «To Be or Not to Be for European Carriers: How to Retain and Acquire Drivers in Times of Crisis», organizado por Trans.INFO junto con el European Road Transport Institute (EITD). En la sesión se abordaron estrategias de retención, condiciones de trabajo y medidas concretas para que las empresas de transporte conserven a conductores con experiencia.
Una encuesta de la Truckers Life Foundation realizada en diciembre de 2025 refleja bien la paradoja del sector: más del 60 % de los conductores afirma que le gusta su trabajo. Valoran la independencia, disfrutan conduciendo y sienten orgullo por lo que hacen. Pero, al mismo tiempo, la profesión arrastra un problema de imagen: hasta el 64 % no se la recomendaría a jóvenes —ni siquiera a familiares— y más de la mitad reconoce que piensa con frecuencia en cambiar de carrera.
Magdalena Szaroleta, directora general de MCG Logistics, sostuvo que el malestar no nace de la conducción en sí.
El problema real no es el trabajo. Son las condiciones que lo rodean. Por supuesto, el salario importa mucho. Pero es solo una pieza del puzle
Según su visión, hay factores que igualan e incluso superan al sueldo: horarios previsibles, planificación de rutas con más antelación, trato respetuoso por parte de los equipos de tráfico y de los clientes, vehículos y herramientas modernos y, con cada vez más fuerza, una mejor conciliación entre la vida en ruta y la vida familiar
Lo que realmente marca la diferencia son las relaciones y la comunicación entre las personas. Los conductores quieren sentirse escuchados, respetados y saber que pueden contar con el apoyo de la empresa.
El salario sigue contando, pero ya no es lo primero
Florence Le Guyader, de la International Road Transport Union (IRU), compartió conclusiones similares a partir de estudios con conductores en Francia, Reino Unido y Países Bajos. Un dato llamativo: el sueldo solo apareció en cuarto lugar entre los motivos por los que los conductores permanecen en la profesión.
La principal razón por la que la gente se queda no es el salario. La libertad y la independencia son mucho más importantes
Muchos profesionales siguen disfrutando de la carretera. Lo que termina alejándoles es todo lo que rodea al volante: semanas sin ver a la familia, estrés, condiciones deficientes y la sensación creciente de que este trabajo encaja cada vez peor con una vida privada “normal”.
Un conductor de camión no trabaja de nueve a cinco. Puede pasar semanas en ruta. Precisamente por eso el sector resulta menos atractivo para las nuevas generaciones.
Le Guyader subrayó además que las expectativas están cambiando, especialmente entre los más jóvenes.
Vemos que los conductores jóvenes no miran solo el nivel salarial, sino sobre todo la posibilidad de volver a casa cada día. La conciliación se ha vuelto casi más importante que el sueldo
Los resultados presentados por la Truckers Life Foundation durante el webinar van en la misma línea. Aunque la remuneración insuficiente sigue siendo el motivo más citado para plantearse dejar la profesión (68 % de los encuestados), se repiten también las quejas por largos periodos fuera de casa, estrés y condiciones de trabajo difíciles.
Las propias empresas empiezan a asumir esta visión más amplia. Francisco García, presidente de la compañía española Exportcargo, insistió en que la fidelidad no se logra solo con subidas salariales.
No deberíamos centrarnos únicamente en aumentar el sueldo. Hay que mirar el paquete completo: buena planificación, posibilidad de volver a casa rápido, mejorar la productividad y trabajar con los clientes
No dejes al conductor solo cuando surgen problemas
Uno de los puntos más reveladores del debate giró en torno a las cargas y descargas. Muchas empresas dan por hecho que apenas pueden influir en lo que ocurre en los muelles de los clientes. Los datos presentados en el webinar sugieren lo contrario.
Entre los conductores que se sintieron respaldados por su empresa cuando aparecieron incidencias en los muelles, el 76 % se declaró satisfecho con su trabajo. En cambio, cuando el conductor tuvo que gestionar los problemas por su cuenta, la satisfacción cayó al 44 %.
Aunque una empresa no pueda evitar una espera de cinco horas en un muelle, sí puede marcar la diferencia: mantener el contacto con el conductor, intervenir ante el cliente, ofrecer apoyo idiomático y demostrar que está trabajando para resolver la incidencia.
Los conductores necesitan saber que, si hay abusos o tiempos de espera excesivos, la empresa les va a apoyar
La fidelidad se gana en lo cotidiano
El respeto también se refleja en la cultura interna de la compañía.
En MCG Logistics, los equipos se reúnen de forma periódica con los conductores, recogen sus comentarios y ajustan procesos internos a partir de lo que escuchan. Para Szaroleta, este tipo de dinámicas tiene un impacto en la retención mayor de lo que a veces se cree.
La cultura organizativa es el elemento más importante. Es la comunicación, las relaciones y cómo resolvemos los problemas de los conductores cada día. Ellos lo sienten a diario
Ese enfoque se traduce en medidas concretas: la empresa ha diseñado catorce sistemas de trabajo para adaptarse mejor a necesidades distintas, invierte en una flota moderna y anima a los profesionales con más experiencia a acompañar como mentores a los nuevos.
Szaroleta también recalcó que el canal de captación más potente no es la publicidad.
El método de reclutamiento más efectivo son las recomendaciones
Retener talento exige algo más que subir salarios
A lo largo del webinar se repitió una conclusión: pagar de forma competitiva sigue siendo una base necesaria, pero por sí sola ya no basta.
Las empresas que mejor retienen a sus conductores suelen ofrecer mucho más que un salario competitivo: previsibilidad, una comunicación clara, respuestas rápidas cuando surgen problemas y un entorno en el que el conductor se siente tratado como un profesional. En definitiva, la fidelización no depende solo de la nómina, sino de la suma de experiencias cotidianas: desde la planificación de las rutas hasta la sensación de que la empresa realmente respalda a su equipo.
Szaroleta resumió el desafío con una reflexión contundente: «Si queremos que la generación joven elija esta profesión, un sueldo más alto no será suficiente. Tenemos que construir un trabajo que los conductores de hoy recomendarían a sus propios hijos».
La conclusión compartida por los participantes fue clara: el salario seguirá siendo una condición imprescindible, pero ya no es suficiente para fidelizar a los conductores. Las empresas que quieran atraer y retener talento tendrán que ofrecer también previsibilidad, respeto, apoyo y un mejor equilibrio entre la vida profesional y personal. En un sector que compite por cada conductor, esa diferencia puede resultar decisiva.
Las principales conclusiones sobre las tendencias del mercado laboral, la satisfacción de los conductores y los factores que influyen en su retención pueden consultarse en el informe “Competing for Drivers: Workforce Trends, Satisfaction and Retention in Transport. Executive Summary of Driver Wage Report 2025”, elaborado por la Truckers Life Foundation.









