En el transporte pesado, el peso lo es todo. En un diésel, el combustible “compite” con la carga útil; en un eléctrico, ese papel lo asumen las baterías. Para los operadores que trabajan cerca del límite legal de masa, ese intercambio ha sido, hasta ahora, uno de los argumentos más difíciles de salvar.
La marca sueca cree haber encontrado una salida. Ha abierto pedidos de un nuevo módulo de batería que se instala bajo la cabina en lugar de ocupar espacio a lo largo del chasis. La novedad llega acompañada de un sistema de carga en megavatios pensado para recargar durante la pausa obligatoria del conductor.
Al desplazar parte del conjunto de baterías a esa zona, Scania asegura que se libera espacio en el chasis para carrocería y mercancía. Según la compañía, la configuración ofrece 400 kWh de capacidad utilizable y una autonomía típica de alrededor de 360 kilómetros, con el objetivo de ayudar a mantener la carga útil dentro de los límites legales, en función de la especificación y de la normativa de cada mercado.
Para quienes necesiten ir más lejos, el fabricante indica que sus camiones eléctricos también pueden configurarse para superar con holgura los 800 kilómetros por carga. Aun así, el anuncio no se centra solo en “montar la batería más grande”, sino en ofrecer alternativas que encajen mejor con cada operación.
La otra pieza clave es la recarga. Con el Megawatt Charging System, Scania afirma que es posible pasar del 20 % al 75 % de batería durante el descanso legalmente exigido. Esto cambia la lógica económica del eléctrico pesado: en rutas donde exista infraestructura MCS, puede tener más sentido optar por un paquete más contenido y apoyarse en recargas rápidas en ruta, en lugar de cargar con el máximo de baterías posible.
El gran condicionante, por ahora, sigue siendo la disponibilidad. El MCS empieza a salir de los pilotos y a acercarse al uso comercial, pero la cobertura aún es limitada. Hoy, la mayoría de eléctricos pesados recargan con CCS2 a potencias de hasta 350–400 kW: una solución válida para cargar en base o en destino, pero menos ágil para “rellenos” a mitad de trayecto. Scania señala que facilitará el acceso a través de sus redes Erinion y Scania Charging Access, aunque antes de dar el paso los operadores deberán planificar las rutas con especial cuidado.









