La base no cambia: el NCTS sigue permitiendo el seguimiento de las mercancías bajo régimen de tránsito desde la aduana de partida hasta la de destino. Cada declaración recibe un MRN, con el que las autoridades pueden monitorizar la operación prácticamente en tiempo real. La diferencia en NCTS6 es de enfoque: el sistema deja de limitarse a “registrar” y pasa a convertirse en una capa activa de control y análisis de riesgos.
En la práctica, el tránsito ya no se entiende como un trámite logístico meramente técnico. A partir de ahora se trata también como un elemento de supervisión de la seguridad en la cadena de suministro.
Los datos de seguridad salen del NCTS: menos margen, más especialización
Uno de los cambios más relevantes de NCTS6 afecta a la forma de tratar la información de seguridad. Hasta ahora existían varias maneras de declararla, lo que a menudo terminaba en incoherencias y fallos. La nueva versión recorta esa flexibilidad: en esencia, solo quedan dos escenarios: o no se aporta información de seguridad, o la declaración de tránsito remite a una declaración EXS. Otras vías —incluida la comunicación de datos ENS— dejan de estar disponibles dentro del NCTS.
No se trata de una “simplificación” pensada para el usuario, sino de un rediseño más profundo de la arquitectura informática aduanera. Los datos de seguridad de importación se trasladan al sistema específico ICS2, encargado de realizar el análisis de riesgos antes de que la mercancía llegue al territorio aduanero de la Unión Europea.
En consecuencia:
- el NCTS deja de ser un sistema “mixto” que combina tránsito y funciones de seguridad,
- cada plataforma pasa a tener un cometido claramente delimitado,
- y el intercambio de datos entre sistemas, en tiempo y forma, se vuelve crítico.
Este giro tiene efectos muy concretos: los errores de sincronización ya no se considerarán “menores”. Un desajuste puede traducirse en que la mercancía quede bloqueada incluso antes de salir.
Incidencias en tiempo real: se acaba informar al final del viaje
El segundo gran pilar de NCTS6 es el cambio de lógica en la gestión de incidencias durante una operación de tránsito.
Hasta ahora, la práctica habitual admitía bastante margen: muchas incidencias se comunicaban una vez finalizado el transporte y, en gran medida, servían para ajustar o corregir documentación.
Con NCTS6 ocurre lo contrario. La incidencia deja de ser un dato “a posteriori” y pasa a tratarse como un evento que exige una reacción inmediata del sistema.
Entre los cambios, destacan:
- la posibilidad de que la oficina de aduanas competente registre una incidencia mientras la operación sigue en curso,
- la eliminación de las marcas de incidencia dentro de los mensajes del sistema,
- y la desaparición de la opción de notificar una incidencia cuando el procedimiento ya ha terminado.
En la operativa diaria esto obliga al conductor o al transportista a actuar al momento: comunicar el hecho a la aduana más cercana y asegurarse de que quede registrado formalmente.
Además, el concepto de “incidencia” es amplio. No solo incluye situaciones evidentes como un robo o un accidente, sino también circunstancias operativas: cambios de ruta, precintos dañados, o discrepancias en los datos. Por eso, deja de ser un problema puramente logístico y puede convertirse en un hecho con implicaciones legales y económicas.
Impacto en las empresas: rediseño de procesos y control del riesgo más estricto
NCTS6 obliga a las empresas que trabajan con regímenes de tránsito a replantear su forma de operar.
En primer lugar, hay que actualizar los procedimientos del día a día, especialmente las instrucciones para conductores y transportistas. Las organizaciones necesitan mecanismos de respuesta inmediata y deben abandonar la costumbre de “regularizar” incidencias cuando todo ya ha terminado.
En segundo lugar, los sistemas informáticos deberán adaptarse. Será necesario soportar los nuevos códigos de seguridad, garantizar la integración con ICS2 y validar correctamente los datos antes de presentar una declaración.
En tercer lugar, aumenta la responsabilidad. Quien figure como responsable del procedimiento de tránsito ya no puede apoyarse solo en la documentación: debe gestionar el riesgo de forma activa, controlar los flujos de información y asegurar que la operación cumple los requisitos del sistema.
En términos prácticos, esto se traduce en más exigencia de diligencia debida y en un mayor riesgo de sanciones cuando haya errores u omisiones.
Conclusión: el tránsito, bajo vigilancia continua
NCTS6 marca un nuevo estándar para el tránsito: digitalización total, gestión inmediata de incidencias e integración estrecha con los sistemas de seguridad. Los controles se adelantan en el proceso (a través de ICS2), las incidencias deben comunicarse en tiempo real y el margen para fallos formales se reduce al mínimo.
Para las empresas, el cambio es de mentalidad. El tránsito deja de ser solo una operación logística y pasa a ser un proceso que exige supervisión constante, gestión activa del riesgo y una comprensión clara de la responsabilidad legal.
Sobre la autora
Dra. Izabella Tymińska, especialista en aduanas, centrada en derecho aduanero y comercio exterior. Ofrece servicios de asesoramiento sobre normativa aduanera, importación y exportación de bienes y servicios, así como análisis financiero y económico de contratos internacionales. Trabaja especialmente con casos complejos y no estándar. Fue empleada durante años en la Oficina de Aduanas y también ha desempeñado funciones en empresas de logística y transitarios, incluso como miembro de consejo de administración. Imparte docencia en la War Studies University de Varsovia, en el Instituto de Logística de la Facultad de Gestión y Mando. También ha enseñado en la Universidad ALMAMER de Varsovia, en la Escuela Superior de Aduanas y Logística y en la Universidad de Tecnología y Comercio. Es licenciada en Economía, Logística, Relaciones Internacionales, Gestión y Economía de la Defensa.









