El administrador concursal, Dirk Poff, ha confirmado que se ha alcanzado un acuerdo para que Aventra asuma la compañía dentro del procedimiento en curso. Por el momento, no se ha hecho público el importe de la operación.
Según lo comunicado, la actividad diaria se mantendrá y se espera conservar la gran mayoría de los puestos de trabajo. Betz International continuará prestando servicio a clientes de automoción, fabricación de precisión y logística.
Sobre Aventra apenas han trascendido detalles. La empresa se presenta como un proveedor de transporte de mercancías por carretera. No se han detallado ni su dimensión ni los planes estratégicos asociados a la compra.
Por qué Betz seguía siendo atractiva para un inversor
El desenlace no sorprende. Durante el proceso de insolvencia, la dirección ya había trasladado que el negocio se mantenía relativamente estable y que había conversaciones abiertas con posibles inversores.
A diferencia de otros concursos, Betz International no se quedó sin carga. La empresa aseguró que su flota siguió trabajando durante todo el procedimiento, que los clientes continuaron atendidos y que el servicio de transporte no se interrumpió. Esa combinación de operativa en marcha, procesos asentados y relaciones comerciales consolidadas probablemente facilitó la búsqueda de un comprador.
La propia Betz explicó sus problemas financieros por la debilidad prolongada de la economía, la fuerte presión competitiva y el notable aumento de los costes del transporte, en un contexto en el que el precio medio del diésel en Europa se ha mantenido elevado.
Una compra para seguir, no para liquidar
Antes del concurso, Betz International contaba con unos 140 empleados y mantenía en servicio 72 vehículos a comienzos de esta primavera. La insolvencia afectaba únicamente a la empresa con sede en Sonnenbühl, no a otros negocios del antiguo grupo Willi-Betz.
Con la entrada de Aventra, la actividad continuará. El administrador concursal insiste en que se preservará la gran mayoría del empleo. Ni las condiciones económicas ni los próximos pasos del nuevo propietario se han comunicado.
De este modo, la búsqueda de inversor concluye con una solución de continuidad para Betz International. Todo indica que pesó, sobre todo, el hecho de que la empresa siguiera operando durante el procedimiento, apoyada en una base de clientes consolidada y un negocio de transporte activo.









