Claves del caso
- Las autoridades inmovilizaron 28 camiones durante una inspección a una empresa rumana de transporte con base operativa en Kortenberg.
- Ocho conductores fueron interrogados como posibles víctimas.
- La investigación analiza posibles casos de explotación laboral y fraude social.
La Dirección de Transporte de la Inspección Laboral belga, integrada en el Servicio Público Federal de Empleo, Trabajo y Concertación Social, llevó a cabo la operación el domingo 6 de septiembre junto con la policía local de HerKo.
Según la información policial difundida por medios belgas, varios conductores se encontraban en las instalaciones y algunos llevaban varias semanas viviendo en sus camiones. Ocho de ellos fueron entrevistados en detalle sobre sus contratos, salarios y condiciones laborales.
Leen Symons, de la policía de HerKo, explicó que las primeras comprobaciones apuntaban a indicios graves de posible explotación laboral y fraude social. En concreto, los investigadores sospechan que los trabajadores podrían haber cobrado por debajo del salario mínimo legal que les correspondía.
Los 28 camiones de la empresa que se encontraban en el lugar fueron inmovilizados. El caso ha pasado a manos de la Fiscalía Laboral de Lovaina, mientras la investigación continúa. Las autoridades todavía no han hecho pública la identidad de la compañía rumana.
Empresa rumana con actividad en Bélgica: ¿qué normas salariales se aplican?
Que la empresa esté registrada en Rumanía no determina por sí solo qué normativa laboral se aplica a cada transporte.
Las normas europeas específicas del transporte por carretera establecen que, en determinadas operaciones realizadas en otro Estado miembro, los conductores pueden ser considerados trabajadores desplazados. En esos casos, las empresas deben respetar las condiciones laborales belgas aplicables a las actividades incluidas en el régimen de desplazamiento.
Para comprobar el cumplimiento, las autoridades belgas pueden solicitar contratos laborales, registros del tacógrafo, controles de jornada, nóminas y justificantes que acrediten el pago efectivo de los salarios.
Bélgica cuenta además con un marco específico de convenios colectivos para los trabajadores móviles del transporte por carretera y de la logística por cuenta de terceros. Cuando estas condiciones nacionales resultan aplicables a un conductor desplazado, deben respetarse las tablas salariales y las demás disposiciones obligatorias en materia de remuneración.
No todos los trayectos internacionales implican un desplazamiento. La normativa europea diferencia entre las operaciones internacionales bilaterales y actividades como el cabotaje o determinadas operaciones de transporte cruzado. Por ahora, las autoridades no han revelado detalles suficientes sobre la actividad de la empresa de Kortenberg para determinar qué régimen se aplica exactamente en este caso.
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El sindicato reclama más controles sobre las empresas de transporte extranjeras
El sindicato belga del transporte BTB-ABVV considera que este caso refuerza su demanda de intensificar la lucha contra el dumping social. Su presidente, Frank Moreels, afirmó que las empresas que cumplen la normativa no reclaman un trato de favor, sino condiciones de competencia justas. Para lograrlo, añadió, es necesario detectar y sancionar a las compañías que incurren en fraude.
La organización reclama más inspectores laborales especializados en el transporte por carretera, controles mejor coordinados de las empresas extranjeras que operan de forma estructural desde Bélgica, una respuesta más rápida ante posibles abusos y sanciones más severas contra el fraude social organizado.
También pide que los clientes asuman una mayor responsabilidad cuando trabajan con subcontratistas que incumplen la normativa.
La investigación sigue abierta y las acusaciones contra la empresa aún no han sido examinadas por un tribunal.
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