Puntos clave
- Entre enero y agosto de 2026 se declararon en quiebra 547 empresas de transporte belgas, un 11,88 % más que un año antes.
- Las pequeñas empresas de transporte y las compañías de mensajería son las más afectadas.
- Las cifras oficiales de Statbel confirman que las quiebras en transporte y almacenamiento se mantienen en niveles récord.
Según el último estudio de GraydonCreditsafe, proveedor de información empresarial, en Bélgica se registraron 7.482 quiebras empresariales entre enero y agosto, en todos los sectores. La cifra supone un aumento del 3,69 % respecto al mismo periodo del año anterior.
La evolución del sector del transporte fue considerablemente peor que la de la economía en su conjunto. Desde comienzos de año, 547 empresas de transporte se declararon en quiebra, un 11,88 % más que un año antes y la cifra más alta registrada durante los ocho primeros meses de un año.
El deterioro prolonga una tendencia que Trans.INFO ha seguido a lo largo de 2026. En su último análisis del mercado belga, publicado en julio, GraydonCreditsafe había contabilizado 456 quiebras en el sector del transporte durante los primeros seis meses del año, un récord histórico para un primer semestre. Por tanto, las cifras más recientes indican que otras 91 empresas de transporte se declararon en quiebra en julio y agosto.
La oficina oficial de estadística de Bélgica, Statbel, apunta en la misma dirección. Sus últimos datos disponibles muestran que se produjeron 524 quiebras en transporte y almacenamiento durante los primeros siete meses de 2026, un 13,9 % por encima del récord anterior, de 460 casos, registrado en el mismo periodo de 2025.
Las pequeñas empresas de transporte y mensajería, especialmente expuestas
La distribución de las quiebras aporta más contexto que el total. GraydonCreditsafe señala que los últimos cierres afectan sobre todo a pequeñas empresas de transporte, con una presencia especialmente destacada de las compañías de mensajería.
El dato coincide con las advertencias que la asociación belga de transporte TLV difundió a principios de año. Tras analizar las quiebras del transporte por carretera registradas en 2025, TLV concluyó que casi el 80 % de los operadores que quebraron tenían menos de seis camiones o furgonetas. Muchos de ellos eran transportistas autónomos o pequeñas empresas dedicadas al reparto de última milla, a menudo como subcontratistas de grandes compañías de transporte o de comercio electrónico.
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TLV relaciona la presión sobre estas empresas con una combinación de mayores costes laborales y de combustible, peajes y gastos de financiación, además de unos plazos de cobro más largos. Por lo general, las pequeñas empresas disponen de menos margen financiero para absorber estos costes o esperar al pago de las facturas pendientes.
La competencia en precios añade otra dificultad. Según la asociación, la caída del volumen de mercancías ha llevado a grandes empresas logísticas y distribuidores a volver a licitar sus contratos. Esto dificulta que los transportistas repercutan en sus clientes el aumento de los costes.
La presión se intensificó aún más a partir del 1 de julio de 2026, cuando entraron en vigor tarifas por kilómetro más elevadas en Flandes tras la incorporación de un componente de CO2 al peaje aplicable a los camiones.
Más quiebras, pero menos empleos afectados
Los últimos datos también muestran que el récord de empresas quebradas no se ha traducido en un aumento equivalente de los puestos de trabajo afectados. GraydonCreditsafe calcula que las 547 quiebras del transporte registradas entre enero y agosto afectaron a 1.292 puestos de trabajo.
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A modo de comparación, tras los primeros seis meses del año GraydonCreditsafe había contabilizado 1.148 puestos de trabajo en riesgo.
Dos insolvencias de una magnitud excepcional explican una parte importante del impacto laboral registrado en 2026: Ziegler e Intertrans, cuyos cierres afectaron conjuntamente a cientos de trabajadores. Posteriormente, partes de ambas empresas fueron adquiridas, lo que permitió mantener algunas actividades y puestos de trabajo.
Al margen de esos casos excepcionales, la combinación de cientos de quiebras y un impacto laboral relativamente limitado apunta a una crisis cada vez más concentrada en microempresas y pequeñas flotas.
Por ahora, tampoco hay señales claras de que la tendencia vaya a invertirse. El sector del transporte belga ya había alcanzado cifras récord de quiebras durante el primer semestre de 2026; dos meses después, el balance suma otras 91 empresas declaradas en quiebra.








