Claves de la operación:
- Los accionistas de RXO recibirán 30,25 dólares por acción, una prima del 29 % respecto al cierre del 2 de octubre.
- C.H. Robinson prevé obtener unos 300 millones de dólares anuales en sinergias de costes durante los dos primeros años.
- El cierre está previsto para el primer semestre de 2027, siempre que se obtengan las autorizaciones regulatorias y el visto bueno de los accionistas.
Qué recibirán los accionistas de RXO
Según los términos anunciados el 5 de octubre, los accionistas de RXO recibirán 17,25 dólares en efectivo y 0,0856 acciones de C.H. Robinson por cada título de RXO. La oferta equivale a 30,25 dólares por acción: una prima del 29 % sobre el precio de cierre de RXO del 2 de octubre y del 27 % frente a su media ponderada por volumen de los últimos 90 días.
Los inversores podrán elegir también recibir toda la contraprestación en efectivo o íntegramente en acciones —0,1992 títulos de C.H. Robinson por cada acción de RXO—, aunque ambas opciones estarán sujetas a prorrateo. En el conjunto de la operación, aproximadamente el 57 % del pago se realizará en efectivo y el 43 % restante, mediante acciones.
Una vez completada la operación, los actuales accionistas de RXO controlarán alrededor del 11 % de la empresa resultante.
La cotización reaccionó de forma dispar. Las acciones de RXO llegaron a subir cerca de un 24 % en la apertura del lunes, mientras que los títulos de C.H. Robinson retrocedieron aproximadamente un 9 %, ante el temor a la dilución y al aumento de la deuda.
300 millones de dólares en ahorros y una apuesta por la IA
C.H. Robinson calcula que podrá generar unos 300 millones de dólares en sinergias netas recurrentes en costes durante los dos años posteriores al cierre. Los ahorros procederían principalmente de la integración de operaciones y proveedores, además de mejores condiciones de compra para inmuebles y seguros.
La compañía compradora espera que la operación incremente el beneficio ajustado por acción durante los nueve meses siguientes al cierre y que lo eleve en un porcentaje de dos dígitos medios en 2028.
Las actividades de intermediación de transporte por carretera, servicios exprés y última milla de RXO se integrarán en la división North American Surface Transportation (NAST) de C.H. Robinson. El grupo también pretende extender a RXO su modelo operativo «Lean AI» y aprovechar la mayor base de datos conjunta para automatizar las ventas, la asignación de cargas y las compras de transporte.
La inteligencia artificial se ha convertido en uno de los principales frentes competitivos entre los intermediarios estadounidenses.
Esta operación representa el siguiente paso natural en nuestra transformación y nos permitirá crear un operador de logística para terceros más sólido, resistente y con mayor escala en Norteamérica», afirmó Dave Bozeman, consejero delegado de C.H. Robinson.
Drew Wilkerson, consejero delegado de RXO, describió el acuerdo como «un nuevo capítulo ilusionante» para la empresa, sus empleados y sus clientes.
Financiación y calendario
La parte abonada en efectivo se financiará mediante nueva deuda, respaldada por una línea de crédito puente totalmente suscrita por Morgan Stanley.
C.H. Robinson suspenderá sus programas de recompra de acciones hasta que el apalancamiento vuelva a situarse entre 1,75 y 2,25 veces la deuda neta sobre el EBITDA ajustado. La compañía espera alcanzar ese nivel a finales de 2028.
Los consejos de administración de ambas empresas han aprobado la operación por unanimidad. Los mayores accionistas de RXO, entre ellos Orbis Investments y MFN Partners, también han expresado su respaldo al acuerdo. MFN Partners posee aproximadamente el 17 % de la compañía.
El cierre está previsto para el primer semestre de 2027, sujeto a la aprobación de las autoridades y al voto de los accionistas de RXO. Los detalles pueden consultarse en el comunicado oficial de C.H. Robinson.
Más concentración en un mercado de carga débil
RXO se escindió de XPO a finales de 2022 y experimentó un fuerte crecimiento en 2024, cuando completó la adquisición de Coyote Logistics a UPS.
C.H. Robinson gestiona ya unos 37 millones de envíos al año para alrededor de 75.000 clientes y trabaja con una red de 450.000 transportistas contratados.
La operación se anuncia en un momento en el que los grandes grupos logísticos recurren a los recortes de costes y la automatización para proteger sus márgenes, mientras la demanda de transporte de mercancías sigue siendo débil. Una mayor escala podría reforzar la posición de la empresa resultante, aunque también puede atraer el escrutinio de reguladores, cargadores y transportistas preocupados por su mayor capacidad para influir en los precios.









