La nueva regulación no solo adapta el ordenamiento español a la normativa europea, sino que también define las bases para una gestión más eficiente de la red viaria, una mejor planificación de rutas y una mayor integración entre los distintos modos de transporte.
Los datos, eje de la nueva estrategia
El Real Decreto parte de un principio recogido en la Estrategia Europea de Movilidad Sostenible e Inteligente: el aumento del tráfico y de la congestión no puede resolverse únicamente mediante la construcción de nuevas infraestructuras.
En su lugar, la norma apuesta por la innovación, la digitalización y un uso más eficiente de las herramientas ya existentes, con el objetivo de mejorar la seguridad vial, optimizar la movilidad y aumentar la eficiencia de las operaciones logísticas.
El texto incorpora al ordenamiento español la directiva europea sobre sistemas inteligentes de transporte para el sector del transporte por carretera y sus interfaces con otros modos de transporte, además de introducir modificaciones en el Reglamento General de Circulación.
Puntos de acceso nacionales para compartir información
Uno de los elementos más relevantes del nuevo marco normativo es la creación de un modelo basado en el intercambio de información.
El Real Decreto identifica como nodos estratégicos los Puntos de Acceso Nacional de Tráfico y Movilidad, de Transporte Multimodal y de Zonas de Estacionamiento Seguras y Protegidas para camiones y vehículos comerciales, que concentrarán el flujo de datos necesario para el funcionamiento de los servicios inteligentes.
La norma establece los requisitos para que las autoridades públicas y, cuando corresponda, el sector privado recopilen información sobre la red viaria y el tráfico, incluyendo planes de circulación, restricciones, normativa de tráfico e itinerarios recomendados, especialmente para los vehículos pesados de transporte de mercancías.
Más visibilidad para la logística del transporte de mercancías
El nuevo marco regulatorio también dedica un apartado específico a la logística.
La normativa contempla los requisitos para el desarrollo de aplicaciones destinadas a la logística del transporte de mercancías, con especial atención al seguimiento y localización de las cargas, los servicios de visibilidad durante el transporte y la integración de la información entre diferentes modos de transporte.
El objetivo es facilitar que los desarrolladores de aplicaciones puedan acceder a tecnologías y datos relacionados con las mercancías, utilizando marcos específicos de intercambio de información e incorporando los resultados del posicionamiento a los instrumentos y centros de gestión del tráfico.
Una apuesta por una gestión más eficiente del transporte
La regulación está formada por ocho artículos, seis disposiciones adicionales, una disposición derogatoria, cinco disposiciones finales y tres anexos.
Más allá de su estructura jurídica, la norma establece un marco para un despliegue coordinado de los sistemas inteligentes de transporte, basado en la disponibilidad, el acceso y el intercambio de datos entre administraciones, operadores y proveedores tecnológicos.
En un contexto marcado por el crecimiento del transporte de mercancías y la necesidad de optimizar recursos, el Real Decreto refuerza la digitalización como una herramienta para mejorar la planificación de rutas, aumentar la visibilidad de las operaciones y favorecer una gestión más integrada de la movilidad y la logística en España.









