Puntos clave:
- Bosch calcula que uno de cada cuatro camiones pesados nuevos estará propulsado por baterías o pilas de combustible en 2030, una proporción que alcanzará aproximadamente la mitad en 2035.
- La producción mundial de camiones crecerá desde unos 3,3 millones de unidades en 2026 hasta 4 millones en 2035.
- Bosch quiere duplicar las ventas de su negocio de vehículos comerciales pesados, que actualmente superan los 4.000 millones de euros.
Uno de cada cuatro en 2030 y casi la mitad en 2035
Bosch presentó estas previsiones durante IAA Transportation 2026, celebrada en Hannover. Según la compañía, alrededor de una cuarta parte de los camiones pesados nuevos estará propulsada en 2030 por baterías o pilas de combustible. Para 2035, esa cuota podría situarse en torno al 50 %.
El crecimiento de las tecnologías de cero emisiones coincidirá con una expansión del mercado. Bosch estima que la producción mundial de camiones pesados aumentará aproximadamente un 1 % y alcanzará unos 3,3 millones de unidades en 2026. Para 2035, la compañía prevé que llegue a 4 millones de unidades.
«El negocio de vehículos comerciales pesados es una de nuestras principales áreas de crecimiento», afirmó Markus Heyn, vicepresidente del consejo de administración de Bosch y responsable del área Mobility, según recoge el comunicado de prensa de la compañía.
Las baterías ganan terreno y el hidrógeno mantiene su papel
Bosch prevé que la propulsión mediante baterías también se convierta en la tecnología dominante en los vehículos comerciales. La empresa asegura que, en 2026, uno de cada tres camiones eléctricos de batería matriculados en Europa incorpora motores eléctricos e inversores de Bosch. Además, ha recibido un pedido de Daimler Truck para suministrar componentes del sistema de propulsión del eActros, cuya fabricación tendrá lugar en Europa.
En el transporte pesado de larga distancia y en los mercados internacionales, sin embargo, Markus Heyn espera que el hidrógeno y los combustibles alternativos sigan desempeñando un papel relevante. Bosch ofrece módulos de potencia para pilas de combustible y componentes destinados a motores de combustión de hidrógeno. También figura entre las empresas que respaldan el despliegue a gran escala de camiones de hidrógeno en Alemania.
Bosch también continúa desarrollando tecnología para motores diésel. La compañía trabaja en sistemas de inyección optimizados para cumplir la norma Euro 7 y respalda el uso de combustibles sintéticos renovables.
IA, sensores y una arquitectura basada en software
Además de las tecnologías de propulsión, Bosch trabaja en sistemas de seguridad y electrónica. En 2027 lanzará nuevas generaciones de su cámara multifunción y de su sensor de radar, con funciones basadas en inteligencia artificial que, por ejemplo, permitirán detectar mejor a peatones y ciclistas.
En 2026 comenzó la producción en serie de un retrovisor digital basado en cámaras para dos fabricantes europeos de camiones.
La compañía también prevé que los camiones dependan cada vez más del software. Los ordenadores centrales asumirán funciones que hoy están repartidas entre numerosas unidades de control y permitirán instalar actualizaciones de software de forma remota. A largo plazo, Bosch trabaja en soluciones de conducción automatizada de nivel 4, que considera una de las posibles respuestas a la escasez de conductores.









