En marzo se observó una mejora en distintos enclaves, pero el balance del trimestre confirma un mercado a dos velocidades. Por un lado, repuntaron algunos flujos procedentes de Asia y creció el granel líquido; por otro, siguieron débiles las exportaciones europeas, cayó el movimiento de acero y los itinerarios marítimos se vieron alterados.
| Resultado del puerto / operador | Tráfico total T1 2026 | Variación interanual | Resultado en contenedores |
| Terminales de HHLA | 1,462 millones de TEU | -5,3 % | Terminales de Hamburgo: -6,6 % hasta 1,374 millones de TEU |
| Puerto de Hamburgo | 27,8 millones de toneladas | -2,0 % | 2,0 millones de TEU, -1,6 % |
| Rotterdam | 103,0 millones de toneladas | -0,7 % | TEU +0,3 %; toneladas -3,2 % |
| Antwerp-Bruges | 65,5 millones de toneladas | -3,2 % | TEU -2,6 %; toneladas -5,5 % |
Un enero muy duro y una remontada a medias
Nieve, hielo y temporales marcaron el trimestre. En Hamburgo, el puerto explicó que las condiciones de enero complicaron la operativa en toda la costa del mar del Norte, aunque el acceso náutico se mantuvo abierto. La mejor evolución de febrero y marzo permitió recuperar buena parte del terreno perdido.
En HHLA, el invierno también se dejó sentir en las terminales y, además, en el ferrocarril: se registraron cancelaciones y demoras por cambios congelados, cierres de vía y otras incidencias. El grupo movió un 5,3 % menos de contenedores, hasta 1,462 millones de TEU. El transporte intermodal retrocedió un 1,5 % hasta 489.000 TEU. Por carretera, el volumen bajó un 4,5 % hasta 65.000 TEU, mientras que el tráfico ferroviario cayó un 1,1 % hasta 424.000 TEU.
Antwerp-Bruges vivió una secuencia parecida, con un factor añadido: los fuertes temporales en el golfo de Vizcaya se prolongaron hasta mediados de febrero y, además, hubo una huelga de cuatro días por la reforma de las pensiones. El puerto calcula que el impacto rondó los 100.000 TEU, debido a desvíos de buques y a escalas programadas que no pudieron atenderse por completo. A partir de mediados de febrero, y sobre todo en marzo, los volúmenes empezaron a recomponerse.
Flujos comerciales desiguales
El comportamiento del contenedor en Hamburgo refleja el desplazamiento de la demanda. El tráfico con Malasia se disparó un 54,5 %, con India subió un 14,8 % y con Singapur avanzó un 5,2 %. En sentido contrario, el intercambio con China se redujo un 3,0 % y los volúmenes con Estados Unidos cayeron un 24,5 %. La carga general convencional descendió un 9,7 %, en gran medida por el menor peso de las exportaciones de productos siderúrgicos.
HHLA también apuntó a un retroceso del tráfico con Norteamérica y con Extremo Oriente —especialmente China— en sus terminales de Hamburgo. Además, se debilitó el volumen feeder procedente de Escandinavia, Lituania y el Reino Unido, mientras que aumentó la carga vinculada a Alemania y Polonia. Las terminales internacionales del grupo ayudaron a compensar el balance: allí el movimiento creció un 21,5 % hasta 88.000 TEU, apoyado por HHLA PLT Italy y Container Terminal Odessa.
En Antwerp-Bruges, el puerto también señaló la debilidad de las exportaciones de Europa occidental y la caída de los envíos de acero hacia Estados Unidos, México y Canadá. El descenso de la carga general convencional se asoció al menor flujo de acero y a la entrada en vigor del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono de la Unión Europea el 1 de enero de 2026. El RoRo fue la nota distinta, con crecimiento gracias al mayor movimiento de vehículos nuevos y de maquinaria pesada.
Rotterdam se sostiene por el impulso del granel líquido
De los cuatro, Rotterdam fue el que mostró mayor estabilidad si se mira el total en toneladas. El tráfico global apenas cedió un 0,7 %, hasta 103,0 millones de toneladas. El granel líquido creció un 2,2 %, impulsado por un aumento del 10,3 % en productos derivados del petróleo y un avance del 1,7 % en GNL. El crudo alcanzó 25,2 millones de toneladas, un 1,7 % más.
En contenedores, el puerto registró un alza del 0,3 % en TEU, aunque el tonelaje de contenedor bajó un 3,2 % por el incremento del 14 % en las exportaciones de contenedores vacíos hacia Asia. Rotterdam añadió que la actualización del sistema operativo de una gran terminal dejó los volúmenes por debajo de lo previsto. En paralelo, el tráfico de contenedores hacia el interior creció un 11 %, favorecido por escalas de mayor tamaño y por servicios ampliados desde Asia y Norteamérica.
La interrupción en el estrecho de Ormuz apenas se reflejó de forma directa en las cifras del primer trimestre, pero el puerto espera ver un efecto más claro en el segundo. Según Rotterdam, cinco petroleros que inicialmente se dirigían al puerto cambiaron su rumbo hacia Asia por el alza del precio de los productos petrolíferos en ese mercado. Rotterdam obtiene el 10 % de su tráfico de crudo y el 14 % del tráfico de productos petrolíferos de países del golfo Pérsico.
Antwerp-Bruges, por su parte, anticipa que el impacto inicial del conflicto se notará sobre todo de forma indirecta: subida de los costes energéticos, del bunker y del transporte, además de una presión adicional sobre la competitividad industrial europea.








