Aunque los resultados varían según el grupo, el mensaje de fondo se repite: en Europa los pedidos vuelven a moverse y el interés por los camiones eléctricos a batería gana terreno. Eso sí, las compañías insisten en que el horizonte inmediato continúa marcado por una elevada incertidumbre.
MAN refuerza ventas y cuota en Europa
Entre los grandes actores del continente, MAN Truck & Bus ha firmado el inicio de año más sólido. En el primer trimestre de 2026, los ingresos avanzaron un 8 por ciento hasta 3,3 mil millones de euros, y las ventas totales de vehículos crecieron un 14 por ciento, hasta 23,6 mil unidades. El impulso llegó sobre todo por los camiones: las entregas subieron un 21 por ciento, hasta 14,583 unidades. Además, MAN ganó peso en el mercado europeo: su cuota en el área UE 27+3 se situó en 15.5 por ciento, es decir, 1.8 puntos porcentuales más que en el mismo periodo del año anterior.
En un contexto económico y geopolítico todavía inestable, la entrada de pedidos se mantuvo prácticamente sin changes, con 27,850 vehículos. La rentabilidad, en cambio, sí dio un salto. El beneficio operativo ajustado pasó de 133 millones de euro a 239 millones de euro, y el margen operativo mejoró del 4.3 por ciento al 7.2 por ciento.
Más tracción para el camión eléctrico
La electrificación también empieza a reflejarse en las cifras de MAN. En el trimestre, las entregas de vehículos eléctricos aumentaron un 44 por ciento, hasta 540 unidades, de las que 340 fueron camiones eléctricos. La compañía relaciona este mayor interés con el precio elevado del combustible y con el aumento del coste de operar flotas diésel. Para más transportistas, electrificar se está convirtiendo en una vía para recortar gastos de explotación y reducir la exposición a las oscilaciones del combustible.
MAN subraya además que, en determinados usos —especialmente cuando una parte importante del kilometraje se realiza en vías de peaje—, el retorno de la inversión de un camión eléctrico puede llegar antes que hace unos años.
Daimler Truck: menos entregas, pero la cartera de pedidos se dispara
En Daimler Truck, el arranque de 2026 dejó un balance más desigual: la entrada de pedidos se aceleró con claridad, mientras que ventas y rentabilidad retrocedieron.
A nivel global, la cartera de pedidos creció un 50 por ciento, hasta 114,043 vehículos. El rebote más intenso se dio en Norteamérica, donde los pedidos aumentaron un 86 por ciento. En la división Mercedes-Benz Trucks, el avance fue del 33 por ciento. En cambio, los ingresos del grupo bajaron de 10,6 mil millones de euros a 9,1 mil millones de euros, y las ventas de vehículos pasaron de 75,758 a 68,849 unidades.
El EBIT ajustado descendió de 1.079 mil millones de euros a 498 millones de euro, y el margen operativo se redujo del 9.6 por ciento al 5 por ciento.
Daimler Truck atribuye el deterioro principalmente a una menor rentabilidad en Norteamérica, además del impacto de aranceles y tensiones comerciales. Pese a ello, el grupo mantuvo sin cambios sus previsiones para 2026, apoyándose en el repunte de pedidos y en unas expectativas de mercado más favorables para los próximos trimestres.
Iveco, presionada por costes y por la debilidad en Sudamérica
Iveco Group también comenzó el año con dificultades. Cerró el primer trimestre de 2026 con una pérdida de EBIT ajustado de 55 millones de euro, frente al beneficio de 117 millones de euro del mismo periodo del año anterior. Aun así, la facturación del grupo se mantuvo prácticamente estable, en 2.828 mil millones de euros.
El principal foco de presión sigue estando en Sudamérica. Las entregas de camiones medios y pesados en la región se desplomaron un 42 por ciento, mientras que el mercado total cayó un 18 por ciento. Europa, en cambio, ofrece un panorama bastante más favorable: el mercado de vehículos medios y pesados creció un 10 por ciento, e Iveco incrementó un 17 por ciento las entregas de vehículos comerciales ligeros.
La compañía también pone el acento en que la demanda se mantiene firme. Los nuevos contratos aumentaron un 31 por ciento en el segmento de vehículos comerciales ligeros y un 5 por ciento en el de medios y pesados.
En Europa, la cartera de pedidos actual equivale aproximadamente a siete semanas de producción para los vehículos comerciales ligeros y a unas nueve o diez semanas para camiones y vehículos de gama media.
Un repunte con cautela de fondo
En conjunto, los números apuntan a que el mercado europeo de camiones empieza a recuperar tracción tras un 2025 más flojo. La mejora se aprecia sobre todo en los pedidos y en unas condiciones más favorables para el transporte de larga distancia.
Con todo, el sector sigue operando bajo presión por los altos costes de producción, los riesgos geopolíticos y un entorno comercial inestable en América. Al mismo tiempo, la inversión en electrificación gana peso: los fabricantes detectan un interés creciente por los camiones eléctricos, aunque los volúmenes continúan siendo reducidos frente a los vehículos diésel.









